La ciudad de Portland, Estados Unidos —en 1992— abrió el camino a las grandes victorias del baloncesto venezolano, pero su capital Caracas —24 años después— se encargaría de certificar que la grandeza ya era una costumbre y una identidad.
Esta analogía viene a propósito de lo alcanzado por la Selección Venezolana de Baloncesto en la última década, es decir, el glorioso 2 de julio de 2016, fecha en que el Poliedro de Caracas vibró junto a las gargantas de unos 12 mil aficionados, quienes resonaron al unísono cuando los guerreros vinotintos derrotaron nuevamente en casa al coloso Brasil 64×58 en la edición 47 del Suramericano de Mayores y alcanzaron el tricampeonato a nivel regional.
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Básquet, sudor y lágrimas
La final del campeonato XLVII Sudamericano de Baloncesto 2016 es considerada como un auténtico duelo táctico y de altísima intensidad defensiva.
Venezuela, dirigida por el argentino Néstor “Ché” García, tuvo dos aspectos claves: cierre defensivo en el último cuarto limitando a Brasil a tan sólo 8 puntos, más la frialdad en el cobro de tiros libres de Gregory Vargas —MVP del torneo— y de Windi Graterol sellaron el 64×58 definitivo.
Varguitas con 21 tantos, su hermano José “Grillo” Vargas: 12, David Cubillán con 10 puntos junto a Luis Bethelmi, Miguel Ruz y César García, destacaron.
Tres sellos con sabor venezolano
La selección mayor de baloncesto de Venezuela ha ganado el campeonato suramericano en tres ocasiones: Valencia 1991, con una final inolvidable en el Fórum, el equipo liderado por Carl Herrera, Sam Shepherd, Gabriel Estaba, Iván Olivares, Alex Nelcha, Rostyn González y Omar Walcott derrotó a Brasil para romper la hegemonía del Sur.
Luego Margarita, 2014, superando a Argentina en Porlamar —o que fue el inicio de la generación de los “Héroes de México” que en 2015 se coronarían monarcas de América— y finalmente Caracas 2016. Bicampeonato consecutivo y tercer título en su historia en el baloncesto suramericano.