A la edad de noventa años dejó de existir la noche del pasado martes Carlos Castillo, pelotero de sobresaliente trayectoria tanto en amateur como en profesional, además de destacar como técnico y comentarista.
Castillo, quien nació en Maiquetía el 24 de abril de 1933, brilló desde principios de los años cincuenta como camarero del equipo doble A Locomotora-OSP. De allí saltó al profesional en la edición 1953-54 con el club Santa Marta. También jugó con el Industriales de Valencia (1955-60) y con Oriente (1960-62. En 231 juegos dejó promedio vitalicio de .268.
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Como técnico trabajó con los Tiburones. En la edición 1973-74 se hizo cargo de manera interina del club, convirtiéndose en el primer guaireño que condujo a los escualos. En Estados Unidos estuvo con la organización de Cincinnati incluida la filial AAA, también jugó con los Sugar Kings de La Habana.
Como comentarista trabajo con Caracas, Zulia, Aragua y La Guaira. Famosa la dupla que hizo en los melenudos con Delio Amado León, quien para darle entrada, acuñó la frase: “Diiime Castillo…”