La figura de Arthur Fils solo hace que crecer y su nombre empieza a escucharse cada vez más en el circuito profesional. El joven y explosivo tenista de 19 años, entrenado por Sergi Bruguera, acaba de conquistar su segundo Challenger en Burdeos e iniciaba la semana con su mejor puesto en el ranking: 30º clasificado, aunque al no defender el título de Lyon llegará a Roland Garros en el puesto 37.
El público francés está a escasos días de disfrutar de su querido Grand Slam en la tierra batida parisina y, una vez más, se vuelven a aferrar a la esperanza de que algún tenista francés levante la copa de los mosqueteros, hecho que no sucede en cuadro masculino desde 1983 cuando el carismático Yannick Noah se hacía con el título.
– Una nueva ilusión
Ya son muchos años y son muchos los jugadores que prometían conquistar el trofeo francés: Richard Gasquet, Gael Monfils o Jo-Wilfried Tsonga son algunos de los tenistas en los que más esperanza había. Y ahora la ilusión no solo se traslada a Arthur Fils, sino también a Ugo Humbert (16º clasificado), Adrian Mannarino (22º) y al veterano e incansable Monfils (36º). A pesar de que estos tenistas estén mejor situados en el ranking y poseen más títulos y experiencia, el soplo fresco de juventud e ilusión que derrocha Fils en el aficionado francés hace que las miradas se pongan sobre él durante las dos semanas de Roland Garros. Tal es la expectación por el joven de 19 años que Canal + Francia ha realizado un documental sobre su figura llamado: “Arthur Fils, la promesa del tenis francés”.
No será el primer Roland Garros donde la expectación por ver a Fils sea máxima, ya lo fue el año pasado cuando llegaba a Paris tras conquistar el ATP 250 de Lyon, su único título ATP. Sin embargo, la presión que se puso encima del joven francés le superó y en primera ronda cayó derrotado por Alejandro Davidovich (1-6, 6-4, 3-6, 3-6). Aun así, no era su primera vez en la capital francesa pues ya se dio a conocer cuando llegó a la final masculina de Roland Garros junior en 2021, donde perdía ante Luca Van Asche, y cuando conquistaba el dobles junior con Mpetshi Perricard ese mismo año.
– Temporada irregular hasta el Challenger de Burdeos
El francés acaba de hacerse con el Challenger de Burdeos, pero hasta el momento su temporada estaba siendo discreta. Con trece victorias y trece derrotas (sin contar las cuatro del ya mencionado Challenger), el pupilo de Bruguera no ha terminado de enlazar una racha de victorias y buenas sensaciones que le permitiese luchar por grandes cosas. Sus mejores resultados este año son unos cuartos de final en el Conde de Godó, donde mostró un gran tenis, y unas semifinales en el ATP 250 de Auckland.
Con un tenis agresivo y potente, Fils representa la actual tendencia del tenis masculino; potencia, velocidad y una gran derecha son sus grandes armas. Sin embargo, es a la hora de defender donde más flaquea y donde más debe de mejorar el francés si quiere dar ese paso necesario para luchar por cosas más grandes, aunque con apenas 19 años y una carrera recién estrenada son aspectos que, en un principio, no tardará en pulir.
– Capaz de vencer a grandes tenistas
Aunque apenas lleve dos años en el circuito profesional, el tenista galo ha conseguido rendir a varios tenistas de renombre, algunos de ellos top 10 como es el caso de Alex de Miñaur al que venció este año en el Conde de Godó (7-5, 6-2), a Casper Ruud en el ATP 500 de Hamburgo en 2023 (6-0, 6-4) y a Stefanos Tsitsipas en el ATP 250 de Amberes del año pasado (7-6(5), 7-6(4)). También ha vencido por el camino a jugadores de la talla de Stanislas Wawrinka, Roberto Baustista o Alejandro Davidovich. Además, participó en la última edición de la Laver Cup defendiendo a Europa, pero sucumbió ante Ben Shelton.
A esto es a lo que se agarra el tenis francés, no solo para este Roland Garros sino para el futuro a corto y medio plazo. Y asi se lo hacen saber a Fils que en cada torneo que compite hay presencia y apoyo de sus compatriotas que se contagian del carácter competitivo del tenista, creando así un ambiente similar al de Copa Davis. Se vio durante su estancia en el Conde de Godó donde en cada partido había una gran cantidad de aficionados franceses que enloquecían con el joven tenista. Por lo que es de esperar que cada partido que dispute en ‘Bois de Bolugne’ será una olla a presión, como acostumbra a ser el público francés en Roland Garros cuando juega uno de los suyos, pero, más si cabe, cuando el que está en la pista es el futuro del tenis francés.