Noti-Deporte: Esta es la historia de Moez Echargui, el tenista más desconocido de París 2024

Como nos gustan las historias diferentes y curiosas, es hora de conocer a uno de los tenistas más desconocidos que participan en esta edición de los Juegos Olímpicos que se celebrarán en París. Moez Echargui será el único jugador que represente a su país en esta modalidad y lo hará por primera vez tras haber conseguido una plaza concedida por la ITF (Federación Internacional de Tenis). Y es que este tunecino de 31 años y que ocupa el puesto 384 del ranking esconde una historia de esfuerzo y superación digna de ser conocedora. Pero empecemos por el principio. ¿Cómo ha llegado Moez a competir en los Juegos Olímpicos?

Para Echargui, la cita olímpica nunca ha sido uno de sus objetivos, pues, en realidad, los torneos más importantes para los tenistas suelen ser otros como los Grand Slams. Sin embargo, el tunecino se topó con la oportunidad de acceder al evento gracias a colgarse el oro en los Juegos Panafricanos que se celebraron entre el 8 y el 24 de marzo en Accra, Ghana. Este gran logro al que no tenía pensado ir hasta dos semanas antes de su arranque, le clasificó directamente a París porque, además, también cumplía el requisito de ranking de estar entre los 400 primeros antes de junio.

“Para ser sincero, nunca lo había pensado, ni siquiera cuando empecé en el tenis. Los Juegos Olímpicos para el tenis parecen un camino muy largo para llegar hasta allí. Se juegan una vez cada cuatro años y nunca tuve la idea de clasificarme o de estar en los Juegos Olímpicos porque para nosotros, como tenistas, tenemos otros torneos que son objetivos, como los Grand Slams o los Masters. Esos son los principales objetivos para llegar allí. Pero los Juegos Olímpicos, siento que son una esfera completamente distinta”, decía Echargui en una entrevista para The National.

Su primera vez en Roland Garros y la oportunidad de conocer a su ídolo, Novak Djokovic

Hasta ese momento, el logro más importante de Moez había sido alcanzar el puesto 271 de la clasificación, contar con una victoria a nivel ATP y representar a Túnez en la Copa Davis. Y es que el tunecino se dedica casi en su totalidad a jugar torneos Challenger, principalmente en Asia. Por ello, ser el único tenista de su país en ir a París 2024 le llena de mucha felicidad: “Siento que es un logro enorme, ya sabes, que sean mis primeros Juegos Africanos, mi primera medalla y mi primera clasificación para los Juegos Olímpicos. Es como anotar tres de un solo golpe. No puedo estar más agradecido y feliz por ello. Es un gran privilegio poder ir a París y estar con los mejores atletas de todo el mundo”.

Además, la emoción por jugar por primera vez en Roland Garros y en un lugar en el que habrá muchos compatriotas es algo que le llenará de motivación. El sueño de todo tenista es poder jugar en los escenarios más grandes y ahora podrá hacerlo. “Será mi primera participación en Roland Garros, así que eso también es emocionante. Y, por supuesto, hay una gran comunidad de tunecinos en París, y es una ciudad muy accesible para mi familia y mis amigos, así que espero que haya muchos tunecinos allí para apoyarme. Va a ser genial”, decía.

Sin embargo, parece ser que eso no es lo único que le emociona de los Juegos Olímpicos, sino que allí podría encontrarse con su jugador favorito: Novak Djokovic: “Es mi tenista favorito de todos los tiempos. Espero poder conocerlo allí, practicar con él o tal vez jugar uno contra el otro. Sería como un sueño hecho realidad tener esta oportunidad. Por supuesto, como tengo una invitación para los Juegos Olímpicos, probablemente me tocará enfrentar a uno de los mejores jugadores de las primeras rondas. Así que simplemente intentaré disfrutarlo y disfrutar del proceso”.

Un profesional tardío y su ejemplo para Túnez junto a Ons Jabeur

Por otro lado, el caso de Echargui es particular, pues empezó a jugar al tenis bastante más tarde de lo normal, con casi 10 años. Y es que lo suyo antes era el fútbol, hasta que por accidente conoció este deporte del que se terminó enamorando. Sus primeros años le deparaban un buen futuro, pero una lesión y sus consecuencias económicas hicieron que acabara yendo a la Universidad en lugar de primar su carrera como profesional a los 18 años. Sin embrago, el tunecino no se arrepiente de esos cinco años en los que estudió y jugó al tenis universitario en Nevada.

Así, Moez se convirtió en profesional en 2017 y con 24 años, una edad tardía que en ocasiones le termina pesando. “Por supuesto que a veces siento la presión de la edad, porque cuando miras el circuito ves a todos estos chicos jóvenes, de 20,18 años, y están ahí y te sientes como un senior. Pero comencé a jugar en el tour en 2017, así que solo llevo unos pocos años ahí, mientras que, si tienes en cuenta a un jugador de mi edad, tal vez ha estado allí durante más de 10 o 12 años. Así que todavía me siento fresco mentalmente a pesar de la edad y estoy mirando hacia los próximos años para competir y dar lo mejor que pueda”, confesó.

Echargui se embarcará en la mayor experiencia de su carrera para traer una medalla olímpica para su país. Y lo hará como el único tenista tunecino, pues la mejor de su país, Ons Jabeur, no participará por problemas físicos. Ambos mantienen una relación muy cercana y se apoyan mucho, por lo que Moez contará con su respaldo para dejar los colores de Túnez en buen lugar. La ex número 2 del mundo ha revolucionado el tenis allí y Echargui elogió la manera en la que Ons ha inspirado a los jóvenes de su país: “Lo que ha hecho por el deporte es increíble. Ser segunda en el ranking mundial y alcanzar tres finales de Grand Slam parecía imposible. Pero nada es imposible, especialmente para las tunecinas, y Ons lo demostró”.

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