
La temporada de los Astros de Houston ciertamente se le puede llamar una implacable. Un conjunto que tanto se esperaba tanto por su ofensiva como su picheo al comienzo de este 2024 no fue nada de bien. Un despertar de conjunto en una serie celebrada en México y más tarde para el tiempo otro empuje en la época veraniega viraron rumbo y muy tal mucho crédito se le debe al Dirigente Joe Espada.
Si Espada fue muy emocional y emotivo en pasados días en un sin número de entrevistas cuando su conjunto aseguro el banderín del oeste de la Liga Americana tuvo mucha razón por ser. El veterano entrenador Boricua quien el pasado noviembre fue que recibió finalmente su oportunidad de dirigir en el llamado beisbol grande se las vio en momentos difícil tanto en los entrenamientos primaverales como en los primeros meses de campaña.
Hoy es hoy y más allá de Espada haber logrado que su novena conquistara por séptima ocasion en ocho almanaques el gallardete del oeste del circuito americano bien el reto de demostrar porque fue el escogido a manejar los Astros y tal uno enorme por las expectativas esperadas por su gerencia.
Tantos logros demostrados es que componen es un digno candidato a Dirigente del Año. Pocos se dieron cuenta que Espada con un roster que lucía de segurola a comienzos de la primavera conllevo a la fecha de esta columna el barajar con 55 jugadores entre aquellos de orden ofensivo y lanzadores para lograr una llave ganadora.
Tan así que si alguien ha olvidado para mediados de junio mucho se apuntaba a los Marineros de Seattle de cabecilla, pero de esas cosas de la pelota la virazón fue realizándose poco a poco a favor de la novena de Houston. Olvido es que los Astros estaban en una posicion muy inesperada en la tabla de posiciones y hasta la fanaticada en momento dado solicitaba cambios.
Espada es muy cierto mucho crédito tiene a su favor de haber estado a la par de AJ Hinch y Dusty Baker en el banco de los Astros, pero no debe ser olvidado las experiencias adquiridas antes de llegar a Houston como coach con la organización de los Marlins y los Yankees de Nueva York.
Quien sabe ademas si karma o qué, pero nadie olvide que su primera victoria en su carrera como dirigente fue un ‘no hit-no run’ por el serpentinero Ronel Blanco.
Reiteramos muy merecedor debe ser de distincion. Para los amantes de la historia o simples curiosos de ser en el otoño escogido como dirigente del año se uniría a Larry Dierker (1998) en ser el segundo Astro en recibir tal honor. Interesante seria en cierta forma el primer Astro en la Liga Americana ya que para las fechas de la década de los 90 ’los Astros pertenecían al circuito nacional.
Entre latinoamericanos sería el tercero en la historia uniéndose a los nombres de Felipe Alou y Ozzie Guillen en ser seleccionado con tal honra en las ligas mayores.
Enhorabuena los triunfos de Joe Espada. Ojo con los Astros que Espada va en las aspiraciones de muchas rubricas de pretemporada de Serie Mundial. Campeón Mundial y Dirigente del Ano seria de gran honorabilidad. El tiempo nos dirá.