El Zulia fue clave para consolidar al beisbol en el país


Desde que Grandes Ligas decidió incorporar las estadísticas de las Ligas Negras a sus registros históricos en 2024, marcando un precedente sin igual, es licito preguntarse si debería suceder lo mismo con la data del beisbol zuliano en Venezuela. 

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Ciertamente son muchas las hazañas que han ocurrido en esa región y que están documentadas en textos y en la memoria de historiadores, además, hay que recordar el Campeonato Rotatorio de la temporada 1953-54 en el que participaron equipos de la LVBP y del circuito zuliano. En ese torneo se establecieron récords; algunos aún vigentes, se dio el debut de nuestro único Salón de la Fama, Luis Aparicio, e incluso el campeón de esa justa, el Pastora, participó como representante del país en la Serie del Caribe en 1954. 

Ahora bien, tras ese Campeonato Rotatorio de la 53-54; un fracaso desde el punto de vista logístico, se instauró la Liga Occidental, que no hizo más que enriquecer la historia del beisbol e incluso puso en el mapa a Cardenales de Lara, que participó en los últimos certámenes de ese circuito antes de su entrada a la LVBP en 1965. 

El torneo rotatorio, que contó con la participación de Cervecería Caracas y Magallanes por la LVBP, Pastora y Gavilanes representando a la Liga Zuliana, nace como respuesta a que Patriotas de Venezuela y Sabios del Vargas; divisas fundadoras de la naciente LVBP, no pudieron continuar en dicho circuito por problemas económicos. 

Pero sobre eso, el nacimiento del torneo rotatorio y por qué fue un fracaso logístico, nos cuenta el comunicador e historiador zuliano, Eliexser Pirela Leal: 

“El torneo de la LVBP se extendió hasta 1952, cuando dos equipos deciden salirse poque no tenían recursos financieros, eran el Venezuela y los Sabios. Entonces los que quedaron (Magallanes y Cervecería Caracas) se reunieron con empresarios de Maracaibo y decidieron hacer el torneo rotario, que solo se efectuó ese año (1953-54). A raíz de ese torneo rotario, que fue un fracaso porque los equipos del Zulia debían viajar a Caracas a jugar viernes, sábado y domingo dos juegos diarios, y luego los de Caracas viajaban a Maracaibo a jugar en el Estadio “Alejandro Borges” denominado en ese entonces Estadio Olímpico. A ellos les resultó oneroso, pero el experimento no continuó, entonces desaparece el torneo rotatorio. Quedaron las ganas de seguir con el beisbol en el Zulia y organizaron la Liga Occidental, que duró 10 años, porque problemas financieros hicieron desaparecer a los equipos”. 

Cabe destacar que además del debut de Luis Aparicio, el Campeonato Rotatorio contó con par de récords del jardinero de Gavilanes, Dave Pope. Entre ellos, el de dobles (22), que se mantuvo vigente hasta que el zuliano Adrián Jordán pegó 24 con Petroleros de Cabimas en la 1993-94, y el de imparables (95), reinante hasta que Víctor Davalillo repartió 100 hits con Tigres de Aragua en el certamen 1979-80. 

Dave Pope, de Gavilanes, fue el campeón bate del Rotatorio 

Dave Pope fue uno de los grandes bateadores que vio acción en nuestro beisbol, fue contratado por Gavilanes para el mencionado rotatorio de la 53-54, siendo en aquel momento uno de los grandes prospectos de los Indios de Cleveland. La confianza depositada por la directiva de Gavilanes en él fue muy bien respondida. Quedó líder bate con .345 puntos y, además, tuvo una de sus mejores jornadas en el citado torneo un 22 de noviembre de 1953, cuando se fue de 4-3 con jonrón, dos carreras impulsadas y tres anotadas en un triunfo 11-3 ante Pastora. 

Tras la creación de la Liga Occidental, se vivieron otros momentos dorados como los cuatro jonrones de Russell Rac con Pastora el 8 de enero de 1956 en el Estadio Olímpico de Cabimas, hazaña que en su momento fue descrita como “la mayor hazaña jamás lograda por un pelotero en Latinoamérica”. Rac era un patrullero oriundo de Texas, que al momento de pegar los cuatro estacazos, era apenas el octavo pelotero a nivel mundial en alcanzar la cifra. 

Durante la presente campaña 2025-26 de la LVBP, Wilson García de Bravos de Margarita y Renato Núñez de Navegantes del Magallanes batearon tres jonrones en un partido, ambos se quedaron a un batazo de hacer historia, pues nadie en la LVBP ha conectado cuatro bambinazos, pero no es así en la historia del beisbol venezolano. 

Lawrence Rainers, en la Liga Occidental, bateó la primera escalera 

También hay que hablar sobre la escalera de Lawrence Rainers con Gavilanes el 26 de enero de 1956 también en el Estadio Olímpico de Cabimas; la primera en la Liga Occidental, donde luego de fallar en su primer turno, conectó en orden; es decir sencillo, doble, triple y jonrón, mientras que en su sexto turno despachó otro doble y se fue de 6-5. Nueve años después, César Tovar, vistiendo el uniforme de Leones del Caracas, alcanzó la primera escalera en la LVBP (el 25/01/195 vs. Navegantes del Magallanes). 

El 18 de noviembre de 1933, Silvino Ruiz; pitcher cubano del Concordia de Maracay, lanzó el primer –y único- juego perfecto en la historia del beisbol profesional en una victoria 3-0 ante Pastora en el que historiadores consideran que fue el primer juego de la chinita, disputado en el Estadio del Lago en Maracaibo. 

“No está mal considerar que ese fue el primer juego de la chinita, porque formó parte de las festividades en honor a la patrona de los zulianos, en el mejor estadio que había en ese momento en Maracaibo”, sentenció Pirela Leal. 

José Antero Núñez y Alfredo Méndez, en el libro Años Dorados del Baseball Venezolano, escriben: 

“El equipo Concordia amparado en el brillante fildeo de Luis Aparicio Ortega, que ese día se convirtió en «El Grande de Maracaibo” y de Nieves Rendón, propició que uno de sus más grandes lanzadores, el cubano Silvino Ruiz, apodado como el «sordo de Guanabacoa», escribiera fojas de gloria y lanzara el primer Juego Perfecto, es decir sin la mancha de un corredor embasado, que recuerda la historia del béisbol venezolano de siempre”. 

De acuerdo con el libro de Antero Núñez, el repertorio de Ruiz; que era mánager y jugador, constaba de solo dos envíos, una recta de dedos separados y una bola de nudillos, siempre difícil de descifrar para los bateadores que la enfrentan. 

«Los registros de la LVBP no los emparejan o familiarizan con los de la Liga Occidental. Por eso no consideran que el primer juego perfecto ocurrió en 1933, tampoco los cuatro jonrones de Russell Rac…», explica Eliexser Pirela Leal. «Ellos no lo consideran o lo aceptan porque no ocurrió en la LVBP y como no fue en Caracas, sino aquí (en Maracaibo)”. 

Sin embargo, el curtido historiador zuliano no repara en dejar la historia tal cual está escrita, considerando el poco tiempo de vida que tuvo la Liga Occidental. “No creo que deban ser incluidas, son peras y manzanas, no tienen nada que ver. Es un tema un poco delicado, quizás estoy equivocado. Es que la Liga Occidental duró muy poco y fue solo del Zulia. ¿Que eran buenos y profesionales? Si. Pero no deberían”. 

El aporte del Zulia ha sido numeroso

De todos modos, el beisbol venezolano en general le debe mucho al Zulia, no solo por el nivel de sus circuitos, sino por los peloteros de nivel que han aportado al país, casos como Luis Aparicio, tanto el padre como el hijo, que posee los lideratos de esa extinta Liga Occidental en anotadas (237), hits (376), dobles (80), triples (23), jonrones (26; junto a Billy Queen), remolcadas (133), bases robadas (74) y promedio al bate (.343). 

Esa tierra también aportó a Ramón Monzant, Pompeyo y Víctor Davalillo, José “Carrao” Bracho, que es líder vitalicio de la LVBP en victorias; siendo el único con triple dígito (100), Ángel Bravo; que incluso llegó a 1.000 hits sumando lo logrado en la LVBP y en la Liga Occidental, gran parte del roster de los “Héroes del 41” eran zulianos, nombres como Guillermo Vento, Ramón “Dumbo” Fernández, Francisco “Tarzán” Contreras, Dalmiro Finol, Enrique “Conejo” Fonseca, Luis Romero Petit, entre otros.  Incluso, el Cervecería Caracas se nutrió en sus inicios de muchos peloteros de esa región. 

Ángel Bravo llegó a mil hits al actuar en ambas Ligas 

Alexis Salas en Momentos Inolvidables del Beisbol Profesional Venezolano señala a Ángel Bravo, el 26 de diciembre de 1978, como el quinto pelotero en la historia de la pelota criolla en llegar a 1.000 hits, detrás de Luis “Camaleón” García (25/10/1966), Teolindo Acosta (27/11/1973), Víctor Davalillo (5/12/1974) y César Tovar (13/11/1976). 

Dejemos que sea el propio autor del libro, quien nos cuente sobre aquella histórica jornada del “Bravo de la Rita”, que jugó 15 temporadas con Tiburones de La Guaira, de la 63-64 a la 74-75 y de la 76-77 a la 78-79: 

“Precisamente en su estado natal Zulia, específicamente en la capital: Maracaibo (en un Tiburones vs. Águilas), logra el gran hiteador Ángel Bravo conectar su hit número 1.000 en el béisbol profesional venezolano. En el quinto inning, sobre un lanzamiento del derecho Mike Bruhert, dispara Iínea sólida al center field, para llegar a la ansiada cifra, incluyéndole 113 a la imparables conectados en la desaparecida Liga Occidental. Este destacadísimo pelotero zuliano tiene el récord de bases robadas pars un venezolano cuando, en la temporada 1967-68, alcanzó a estafar 33 almohadillas. ‘El Bravo de La Guaira’, como le dicen cariñosamente. bateó sobre .300 en 5 temporadas consecutivas, a partir de la 73-74 hasta la 77-78 v posee récord de double plavs para un jardinero, con 8 marca que impuso en el campeonato 1974-75″. 

En el Salón de la Fama desde 2010 

Ángel Bravo jugó 18 temporadas en la LVBP, de la 1961-62; cuando debutó con Industriales de Valencia, hasta la 79-80, donde vistió el uniforme de los Leones del Caracas. También jugó con Llaneros de Portuguesa en la 75-76. Posee la quinta mayor cantidad de bases robadas de la LVBP (119) y para el momento de su exaltación al Salón de la Fama del beisbol venezolano en 2010 [séptima clase] sus 911 hits lo ubicaban en el noveno puesto –para la fecha es 13ro-. 

Reseñada gran parte de los aportes que el beisbol zuliano ha dado al país, solo queda decir que la historia está escrita, nadie la puede borrar. Quizás algún día, nuevos dirigentes de nuestro querido beisbol venezolano se interesen por esa parte de la historia. 

Fuentes consultadas: 

  • Alexis Salas, Momentos Inolvidables del Beisbol Profesional Venezolano (1946-1985) 
  • Augusto Cardenas, Mi Historia: Luis Aparicio 
  • Eliexser Pirela Leal 
  • José Antero Núñez y Alfredo Méndez, Años Dorados del Baseball Venezolano (1927-1945) 
  • https://museodebeisbol.com/salon_fama_venezolano/detalles/2010/angel-bravo 
  • https://pelotabinaria.com.ve/ 



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