La FIFA Series, el nuevo torneo inventado por la máxima entidad del balompié para darle roce a equipos marginados de la Copa Mundial de Fútbol como Venezuela, será el primer gran escenario para que el nuevo seleccionador nacional, Oswaldo Vizcarrondo, inicie el ambicioso proyecto de la Federación Venezolana de Fútbol. La idea general es construir desde las bases un modelo de juego endógeno , basado en las características del futbolista venezolano, el biotipo y la condiciones técnicas para ocupar cada puesto en la cancha
El lo futbolístico Vizcarrondo ya ha mostrado su modelo de juego tanto en la selección sub-17 y en los partidos que dirigió como interino en la Vinotinto absoluta. Se trata de un fútbol progresivo. Controlar el juego para avanzar por diversas rutas hasta el arco rival, moviendo el balón al lado débil de la defensa del rival en procura de ganar los duelos individuales para dejar de cara al arco a los atacantes. Y en fase defensiva: presionar arriba la salida del rival, cerrar los caminos para transitar y tratar de recupera el balón lo más lejos posible del arco propio
Uno de los dilemas de Vizcarrondo será definir quién ocupará el puesto de Salomón Rondón en el centro del ataque. Aunque el caraqueño oficialmente no ha manifestado públicamente que se retira de la selección, está claro que el nuevo técnico necesita conseguirle reemplazo al mejor artillero en la historia del fútbol nacional.
Durante casi dos décadas, Rondón ha sido imprescindible en el ataque, porque ofrecía lo que ningún otro delantero: estatura y fuerza para jugar de espalda al arco, recepción en las salidas largas como un target men a la inglesa para bajar el balón, y con la potencia necesaria para clavarla al fondo de la red en el menor descuido de los zagueros rivales.
Los delanteros de los que dispone Vizcarrondo, tanto en la Liga Futve y en extranjero carecen de varias de las características de Rondón. La mayoría son ligeros y hábiles para driblar y encarar como Gleiker Mendoza, Jesús Ramírez, Jovanny Bolívar y Eric Ramírez, por lo que la Vinotinto de Vizcarrondo deberá adaptarse a esta realidad.
En los próximos partidos de la FIFA Series contra Trinidad y Tobago, y Uzbekistán, el nuevo DT tendrá la oportunidad de realizar otro casting en el terreno para conseguir esa nueva pieza; un artillero que deberá saber jugar entre líneas, buscar pases de ruptura y resolver con habilidad y sangre fría esas situaciones de gol que Rondón capitaliza con su fortaleza de “Gladiador” en el área chica.
Los delanteros con los que cuenta Venezuela en el extranjero han mostrado poca efectividad o forman parte de clubes, que por sus características de luchar de mitad de tabla hacia abajo, no generan tantas situaciones de riesgo para ser aprovechadas.
El merideño Jesús Ramírez (27 años) del Nacional de Madeira en la primera división de la Liga de Portugal exhibe los mejores números con 13 goles en la actual temporada. Pero tras arrancar con fuerza la primera parte del torneo en la que estuvo pisando los talones al colombiano Luis Suárez (Sporting) y al griego Vangelis Pavlidis (Benfica) en la lucha por el liderato de goleadores, Ramírez se apagó repentinamente y acumula hasta la fecha seis jornadas consecutivas sin mover las redes.
El otro artillero venezolano en Portugal, Alejandro Marqus, apenas tiene cuatro goles con el Estoril y quedó en deuda en su último llamado a la selección, en el que se merendó un tanto de cabeza ante Argentina.
Otro posible candidato a ocupar el puesto de atacante, como Jhonder Cádiz, suplente de Salomón en la pasada eliminatoria parece haber desaparecido del radar, luego de salir de las filas de Pachuca de México al Wuham de China, una liga buena para amasar dólares en la cuenta bancaria, pero de escaso nivel competitivo. De allí que Vizcarrondo esté abocado a seguir con detenimiento a la Liga Futve para sumar alternativas en el ataque.