El Comité Olímpico Internacional (COI) anunció hace unos días, formalmente, que el sistema de clasificación olímpica para el boxeo en Los Ángeles 2028 sufrió una serie de modificaciones tanto en sus reglas como en sus categorías. Lo primero que hay que destacar es que el COI ha reconocido provisionalmente a la World Boxing como la nueva federación internacional, desplazando definitivamente a la Internacional Boxing Asociation (IBA). El organismo supervisará todo el proceso de clasificación y la competición olímpica en sí. Por primera vez en la historia olímpica, habrá una igualdad total entre hombres y mujeres, amplió el número de participantes en Los Ángeles y redujó el número de categorías de 10 a 7.
Esto se explica de la siguiente manera: tanto hombres como mujeres tendrá sólo 7 pesos en disputa de medallas. Hombres irán en 55, 60, 65, 70, 80, 90 y más de 90 kilogramos -adiós a los minimosca y moscas- mientras que las féminas batallarán en 51, 54, 57, 60, 65, 70 y 75 kilogramos. El número de participantes para 2028 será de 248 boxeadores en total con 124 para cada género. Y estos cambios, ¿cómo afectarán a nuestro eventuales clasificados a la cita universal? Especulemos un poco.
Los cambios en las categorías dan una gran esperanza olímpica porque, más que acceder a los cupos, estaríamos hablando de eventuales medallas de los nuestros. Por ejemplo, ahora Jesús Cova batallará en los 65 kgs. Esos 1.5 kgs adicionales le permiten una preparación física con mayor carga de fuerza sin el desgaste extremo del corte de peso. Claro que eventualmente enfrentaría a boxeadores que bajarían de los eliminados 67.5 kgs, probablemente más lentos pero con pegada superior.
Pero en el caso de nuestra gran carta a medalla en el boxeo, Omailyn Alcalá, campeona mundial aficionado, la cosa es diferente, y cuidado si más positiva. Omailyn es natural de los 57 kgs, categoría que se mantiene, pero podría optar por subir a los 60, ya a sus 27 años. En cualquiera de las dos divisiones serán candidata A-1 al oro, sin patriotismos.
Además existen otros candidatos, primeramente a obtener su boleto a la justa y, por ende, luchar por las medallas. Andrés Cova en 55 kgs ha sido dominante en nuestra área y Krisandy Ríos subió de peso en los últimos meses y se asentó en 60 kgs, trayendo oro para el país. Diego Pereira sigue trabajando con su pegada en los 80 kgs, probablemente su mejor argumento en las victorias. Finalmente, la “gigantota” Maryelis Iriza en más 75 kgs posee el biotipo perfecto para sacar puntos por tener brazos largos y buena técnica.
Evidentemente se necesitará ser efectivo en los próximos eventos clasificatorios y para ello se contará con el campeonato mundial de Kasajistán y los Panamericanos de Lima, ambos en 2027 en junio y octubre, respectivamente. Se hace camino al andar.