Thanasi Kokkinakis protagonizó una de las historias más emocionantes del arranque de Roland Garros 2026. Después de prácticamente año y medio fuera del circuito por culpa de una durísima lesión en el brazo y el hombro, Kokkinakis regresó al Grand Slam parisino firmando una épica victoria en cinco sets frente a Atmane y en una de las atmósferas más hostiles del torneo.
Tras el partido, el australiano compareció muy emocionado en rueda de prensa y dejó una de las declaraciones más sinceras de todo el torneo hasta ahora. Thanasi Kokkinakis habló sin filtros sobre el miedo que todavía siente respecto a su brazo, reconoció que incluso dudó hasta última hora sobre si disputar Roland Garros 2026 y admitió que no descarta retirarse pronto si no encuentra continuidad. También explicó el enorme desgaste mental que supone convivir diariamente con una lesión tan poco habitual dentro del tenis profesional.
Así explica Kokkinakis su lucha contra su grave lesión
La emoción de volver a vivir un ambiente así en Roland Garros
«La atmósfera fue increíble. Sabía perfectamente lo que me esperaba jugando contra un francés como Terence, que además se alimenta muchísimo de la energía del público».
«Viví algunas grandes batallas aquí en París y, aunque el público estuviera en contra, creo que conseguí poner a algunos franceses de mi lado al final. Fue una sensación increíble volver a competir con esa energía porque es algo que llevaba muchísimo tiempo echando de menos».
Por qué disfruta jugando con el público en contra
«Claro que notas el ambiente. Había literalmente un tipo a treinta centímetros de mí gritándome al oído. Pero sinceramente me parece divertido. Yo simplemente les sonrío. Vivimos situaciones parecidas en Australia o en Copa Davis, así que ya estaba preparado para algo así. Prefiero mil veces jugar con ruido y ambiente que hacerlo en silencio absoluto. El silencio es deprimente».
La brutal batalla mental tras año y medio fuera
«Volver en Adelaida y ganar a un jugador como Korda después de tanto tiempo sin competir ya fue algo enorme para mí. Hubo probablemente seis o siete meses donde ni siquiera toqué una raqueta de tenis. Básicamente tengo un brazo y un hombro completamente nuevos. Cada mañana me despierto intentando descubrir qué sensaciones son normales y cuáles deberían preocuparme».

Por qué no le sorprendió tanto su nivel tenístico
«Sin sonar arrogante, sinceramente no me sorprendió demasiado mi nivel. Perdí muchísimo tiempo durante toda mi carrera y aun así siempre conseguí volver y firmar buenas victorias».
«Pero ganar un partido así en un Grand Slam, después de tan poco tenis y en estas condiciones, probablemente sea el mayor esfuerzo mental de toda mi carrera».
Cómo llegó a dudar incluso de jugar Roland Garros
«Hace apenas unos días ni siquiera sabía si iba a jugar. Había gente que quería venir a verme y les dije que se quedaran en casa porque sinceramente tenía miedo de jugar unos pocos juegos y que algo volviera a romperse. Estaba muy nervioso y muy asustado antes del partido. Cuando empezó el encuentro simplemente intenté sobrevivir con la energía del momento».
La confesión sobre una posible retirada
«Le dije a mi equipo que iba a seguir hasta el próximo Open de Australia. Si las cosas no iban bien y mi brazo seguía sin responder, probablemente habría sido el final para mí. Días como hoy me dan muchísima esperanza de que eso quizá no ocurra y todavía pueda seguir empujando un poco más».
El enorme desgaste mental de convivir con la lesión
«La situación no es normal y lo más duro es que prácticamente nadie sabía exactamente qué debía sentir después de esta operación. Consulté muchísimos médicos, incluso el doctor de Rafa Nadal, y muchos me decían que nunca habían visto algo parecido. Ningún tenista había pasado realmente por algo así».
Cómo la lesión consume completamente su vida
«Estoy aprendiendo cosas nuevas cada día sobre mi brazo. Intento descubrir constantemente qué molestias forman parte normal del proceso y cuáles pueden ser señales de alarma. Sinceramente consume completamente mi vida. Es lo primero en lo que pienso cada mañana al despertarme. Muchas veces durante los partidos ni siquiera pienso demasiado en el rival. Solo espero que mi brazo aguante».
Su obsesión por llegar sano al partido
«En los últimos tres días casi ni entrené porque mi única prioridad era llegar al partido lo más sano posible. Es una sensación rarísima entrar a una pista pensando antes en tu brazo que en el rival. Mi única idea era llegar más o menos al cien por cien y luego intentar competir».
Lo que significa para él seguir luchando
«Siempre quise al menos tener una temporada completa antes de retirarme para ver realmente hasta dónde podía llegar mi cuerpo. Por eso sigo intentando volver una y otra vez. Momentos como el de hoy son exactamente la razón por la que sigo luchando después de tantas lesiones. Cuando me retire sé perfectamente que nada podrá compararse jamás con sensaciones así dentro de una pista».
Tras una de las victorias más emotivas de Roland Garros 2026, el australiano Thanasi Kokkinakis dejó en París mucho más que una simple remontada deportiva. El australiano mostró el enorme sufrimiento físico y mental que arrastra desde hace años, pero también dejó claro que todavía mantiene intacta la ilusión de competir al máximo nivel pese a convivir diariamente con el miedo constante a una nueva recaída.