Noti-Deporte: Cirstea empieza a replantearse la retirada al final de este año

Streaming French Open en directo

🎾 Jakub Mensik vs Andrey Rublev

  1. Entra aquí y regístrate en Bet365
  2. Haz tu primer depósito de mínimo 5 €
  3. Entra en la sección «Directo» y ve todos los partidos

Ver partido en Bet365

Sorana Cirstea continúa prolongando uno de los capítulos más inesperados de su carrera en Roland Garros 2026. A sus 36 años, la veterana jugadora se clasificó para los cuartos de final del torneo parisino, una ronda que no alcanzaba desde hacía 17 años, confirmando el extraordinario momento que atraviesa en una temporada que ella misma había planificado como la última de su trayectoria profesional.

Lejos de pensar en una retirada inminente, Sorana Cirstea reconoció que está disfrutando del tenis más que nunca. La rumana reflexionó sobre su evolución como jugadora y como persona, explicó cómo una operación cambió el rumbo de los últimos años de su carrera y admitió que el éxito de esta temporada está superando ampliamente las expectativas con las que comenzó el curso.

Así habló Sorana Cirstea tras meterse en cuartos de final de Roland Garros 2026

Los cuartos de final más especiales de su carrera

«Hace 17 años era una niña. Acababa de llegar al circuito y realmente no entendía demasiado bien todo lo que estaba pasando. Simplemente jugaba y estaba empezando mi carrera».

«Ahora tengo muchísimos años de experiencia detrás. He madurado como jugadora y como persona. Me siento completamente diferente. Es una situación muy distinta, pero también muy bonita. Estoy muy agradecida por todo lo que está ocurriendo y muy feliz de ver cómo he evolucionado durante todos estos años».

La operación que cambió muchas cosas

«Todo el mundo que me conoce sabe que mi día a día no ha cambiado. Sigo trabajando igual, sigo teniendo la misma disciplina y sigo siendo igual de exigente conmigo misma que antes».

«Hace dos años me sometí a una operación y, después de recuperarme, poco a poco empecé a encontrar mi nivel. Creo que desde después de Wimbledon del año pasado comencé a jugar realmente bien. Lo que más feliz me hace es haber conseguido mantener ese nivel semana tras semana».

«Probablemente es la primera vez en mi carrera que soy capaz de acceder a mi mejor nivel prácticamente en cada partido. Siempre fui una jugadora peligrosa. Siempre tuve tenis para competir con las mejores y conseguir grandes resultados, pero muchas veces era demasiado irregular».

«No sabía exactamente qué versión de mí misma iba a aparecer en la pista cada día. Ahora siento que mi nivel base ha mejorado muchísimo. Cada vez que entro a una pista sé que, como mínimo, voy a ofrecer un siete sobre diez».

Noti-Deporte: Cirstea empieza a replantearse la retirada al final de este año

Una retirada que ya no parece tan clara

«Este año está yendo muchísimo mejor de lo que esperaba. Llegué pensando que sería mi última temporada. Quería despedirme por la puerta grande, competir bien y disfrutar del tenis, pero sinceramente no imaginaba que las cosas fueran a ir tan bien».

«También estoy disfrutando muchísimo. Creo que durante los últimos años me di cuenta de cuánto amo este deporte. Sigo trabajando muy duro, pero también me estoy divirtiendo más. Creo que eso se nota».

«Por supuesto que sigo siendo una competidora. Quiero ganar cada partido que juego, pero ya no me presiono tanto ni soy tan dura conmigo misma como antes».

«De momento la decisión no ha cambiado. No he pensado demasiado en ello. Voy semana a semana y no quiero añadir presión innecesaria. Más adelante veremos qué ocurre, pero ahora mismo el plan sigue siendo el mismo».

La paz mental que tardó años en encontrar

«Cuando era joven cada partido era una cuestión de vida o muerte. Si ganaba era la persona más feliz del mundo y si perdía podía pasarme dos días llorando».

«Ahora sigo teniendo una enorme pasión por este deporte y sigo disfrutando muchísimo de competir, pero también entiendo que es mi trabajo. Lo importante es preguntarme si he dado mi cien por cien y si he hecho todo lo posible para ganar».

«Obviamente me duele perder, pero al día siguiente vuelvo a entrenar o me voy al siguiente torneo. Con los años adquieres una perspectiva diferente».

«Creo que el mayor cambio de mi carrera ha sido mental. Cada temporada fui mejorando un poco más en ese aspecto hasta encontrar la paz conmigo misma. Algunos deportistas encuentran esa mentalidad ganadora muy pronto. Otros tenemos trayectorias más irregulares, con altibajos y momentos difíciles».

«He hecho las paces con mi pasado. No tengo ningún arrepentimiento. Sé que durante toda mi carrera di el cien por cien. Estoy aquí porque trabajé muchísimo y porque merezco estar aquí».

Por qué el tenis es más difícil que hace quince años

«El primer gran cambio es el aspecto físico. Cuando llegué al circuito prácticamente nadie viajaba con preparador físico. Ahora todos tenemos equipos mucho más completos y el nivel físico es muchísimo más alto».

«Antes podía ganar muchos puntos con uno o dos golpes agresivos. Ahora necesitas tres, cuatro o cinco golpes para terminar el punto porque todas las jugadoras defienden mucho mejor».

«El segundo cambio es la recuperación. Tengo 36 años y, curiosamente, sufro menos lesiones que cuando tenía 19. Hoy dedicamos tanto tiempo a recuperarnos como a entrenar. Todos viajamos con fisioterapeutas y tenemos acceso a muchísima más información sobre descanso, hidratación, suplementos y métodos de recuperación».

«Y la tercera gran diferencia es que el tenis se ha vuelto mucho más completo. Antes había jugadoras muy defensivas y otras muy ofensivas. Ahora, si quieres estar arriba, tienes que saber hacer de todo. Debes atacar, defender, moverte bien, sacar bien y restar bien. El tenis actual exige ser una jugadora mucho más completa».

A los 36 años, Sorana Cirstea está demostrando que todavía tiene mucho que ofrecer al máximo nivel. Cuando parecía acercarse el final de su carrera, la rumana ha encontrado una regularidad que nunca había tenido, ha hecho las paces con su pasado y está disfrutando del tenis sin la presión que la acompañó durante gran parte de su trayectoria. Una combinación que la ha llevado a unos cuartos de final de Roland Garros que, 17 años después, tienen un significado muy diferente.



Ver fuente