Streaming French Open en directo
🎾 Jakub Mensik vs Joao Fonseca
- Entra aquí y regístrate en Bet365
- Haz tu primer depósito de mínimo 5 €
- Entra en la sección «Directo» y ve todos los partidos
Ver partido en Bet365
Matteo Berrettini sigue completando una de las grandes historias de Roland Garros 2026. El italiano se clasificó para los cuartos de final después de imponerse a Juan Manuel Cerúndolo en tres sets y confirmó el extraordinario momento que atraviesa tras varios años marcados por las lesiones, las recaídas y las dudas sobre su futuro en el circuito.
La victoria tiene un significado especial para un jugador que llegó a cuestionarse si volvería a competir al máximo nivel. Tras el encuentro, Matteo Berrettini habló abiertamente sobre los momentos más oscuros de los últimos años, explicó cómo ha recuperado la confianza en su tenis y en su cuerpo, y reflexionó sobre la importancia de aceptar tanto las derrotas como los periodos de incertidumbre que acompañan a cualquier carrera profesional.
Esto es lo que dijo Matteo Berrettini tras meterse en cuartos de final de Roland Garros 2026
Una clasificación muy especial
«Creo que la celebración después del partido lo dijo todo. Estaba emocionado, feliz y, sobre todo, agradecido. Fue un partido muy duro».
«Tuve que luchar muchísimo, especialmente en el tercer set. Llegué a estar break abajo y también perdía 6-3 en el tie-break. Poder ganar en tres sets después de una situación así es fantástico. Creo que el nivel de tenis fue muy alto durante todo el encuentro y estoy realmente feliz y orgulloso de mí mismo».
Cuando los éxitos saben diferente
«Sí, este tipo de victorias saben mucho mejor después de todo lo que he pasado. Ahora recuerdo perfectamente lo triste que llegué a sentirme en algunos momentos y eso hace que todo tenga más valor».
«No estoy sorprendido, pero una vez más me he demostrado a mí mismo que puedo hacerlo. Incluso en los momentos más difíciles encontré la energía necesaria para seguir adelante».
«Tuve la suerte de estar rodeado de personas que me ayudaron a encontrar esa energía, esos pensamientos positivos y esas buenas sensaciones. No es fácil encontrarlos cuando estás atravesando una etapa oscura, cuando las cosas no salen como quieres y simplemente te cuesta entrenar, golpear unas cuantas pelotas o incluso competir».
«Por eso me emocioné tanto. Desde el primer punto hasta el último estuve presente, disfrutando, hablándome de forma positiva. Para mí eso es el tenis: sentirme motivado, feliz y preparado para competir».

Las lesiones y la decisión de seguir siendo él mismo
«Intentamos entender durante mucho tiempo si existía algún gesto o algún movimiento concreto que estuviera provocando mis problemas físicos. La realidad es que, si hubiera sido algo específico, habría aparecido constantemente en cada saque o en cada golpe».
«Este es un deporte extremadamente exigente desde el punto de vista físico y mental. Probablemente sea uno de los más duros que existen por las condiciones, los viajes, las horas de entrenamiento, los partidos y todo lo que implica competir durante tantos meses al año».
«Llegué a la conclusión de que mi cuerpo tiene desgaste, como es normal. Hay jugadores que tienen una forma más suave de jugar. Yo tengo una manera muy agresiva y muy potente de hacerlo. Lo acepté porque esa es mi identidad como jugador».
«La clave fue recuperar la confianza para volver a golpear cada pelota al cien por cien. Eso es lo que siempre me hizo exitoso. Mi tenis se basa en pegar fuerte, imprimir mucho peso a la bola y confiar plenamente en mi saque y mi derecha. Cuando consigo jugar de esa manera es cuando vuelvo a sentirme como me sentí hoy».
La importancia de las derrotas y los momentos de duda
«Creo que muchas veces olvidamos cómo funciona realmente este deporte. Estamos acostumbrados a ver resultados y a juzgarlo todo muy rápido».
«Salvo excepciones muy concretas, todos los jugadores necesitan perder. Necesitan atravesar momentos difíciles, sufrir derrotas dolorosas y sentirse mal para después encontrar una reacción».
«Las derrotas de Madrid y Roma me hicieron daño porque no me sentí bien en la pista. Pero también forman parte del camino. Lo que me gustaría ver más a menudo es un poco más de equilibrio en los análisis. A veces haces un gran resultado y pareces un fenómeno; pierdes pronto en el siguiente torneo y parece que ya no sirves para nada».
«El tenis demuestra constantemente que la clasificación se construye durante todo un año, no en una sola semana. Yo también tuve dudas durante los últimos meses, pero precisamente esas dudas me ayudaron a reaccionar y a encontrar la energía adecuada. Lo importante es aceptar que el progreso no siempre es una línea ascendente».

Lo que realmente llegó a poner en duda
«Nunca dudé de mi saque, de mi derecha, de mi revés o de mi tenis en general. Si alguna vez dudé de esos aspectos fue porque detrás existía una duda mucho más profunda relacionada con mi estado físico».
«Lo que realmente cuestioné fue mi capacidad para competir con esta intensidad mental, con este nivel de concentración y con este gasto de energía durante tanto tiempo. Eso sí llegó a preocuparme porque venía de una etapa complicada».
«Gracias a las personas que estuvieron a mi lado, que siguieron repitiéndome que estaba hecho para competir a este nivel y que simplemente necesitaba encontrar de nuevo el equilibrio adecuado, pude salir adelante. Este torneo, independientemente de lo que ocurra en los próximos partidos, vuelve a demostrarme que sigo siendo un gran jugador de tenis».
Cómo desconecta cuando aparecen los momentos oscuros
«En Valencia me ocurrió algo curioso. Una tarde salí a caminar solo por la ciudad, pero no por las zonas turísticas. Simplemente caminé por las calles normales, observando a la gente que llevaba una vida completamente distinta a la mía».
«Veía personas salir de trabajar, familias con sus hijos, gente haciendo su vida cotidiana. No sé exactamente por qué, pero aquello me relajó muchísimo».
«Me ayudó a entender que el mundo sigue funcionando independientemente de si gano o pierdo un partido de tenis. Eso me quitó presión de encima y me permitió relativizar muchas cosas».
«También me recordó al periodo de parón que tuve el verano pasado. Durante aquel tiempo descubrí que el circuito seguía adelante sin mí, que nadie se moría porque yo no estuviera compitiendo. Esa sensación me ayudó a desactivar parte de la presión que me imponía constantemente».
«Paso bastante tiempo solo. Algunas personas cercanas incluso dicen que demasiado. Pero a mí me gusta. Son momentos que me ayudan a reconectar conmigo mismo y a recuperar el equilibrio».
La experiencia que solo dan los años
«Cuando perdí el tercer set ya estaba preparado mentalmente para volver a salir a ganar el cuarto. Me ha ocurrido muchas veces a lo largo de mi carrera».
«Sabía que tenía que seguir haciendo exactamente las mismas cosas que me habían permitido llegar con ventaja en el marcador. Sentía que, una vez entrábamos en los intercambios, yo era superior y eso me daba mucha confianza».
«Hice un pequeño recorrido mental por todas las veces que me había encontrado en situaciones parecidas. Recordé partidos en los que estabas cerca de ganar y de repente tenías que empezar de nuevo desde cero».
«Esa experiencia te enseña que debes seguir haciendo lo correcto sin entrar en pánico. Probablemente un jugador más joven, que está viviendo estas situaciones por primera vez, todavía no tiene esa capacidad porque necesita pasar por ellas y aprender, igual que me ocurrió a mí».
Matteo Berrettini vuelve a sentirse competitivo en los grandes escenarios y cada victoria parece reforzar una convicción que durante mucho tiempo estuvo en duda. Después de años marcados por problemas físicos y periodos de frustración, el italiano ha recuperado la confianza para jugar con la agresividad que siempre definió su tenis. Su presencia en los cuartos de final de Roland Garros 2026 es mucho más que un resultado: es la confirmación de que ha conseguido reencontrarse consigo mismo dentro de una pista.