Noti-Deporte: Dimitrov y el calvario sufrido por su lesión: «Tuve miedo de volver a golpear una pelota»

Streaming Wimbledon en directo

🎾 Dane Sweeny vs Grigor Dimitrov

  1. Entra aquí y regístrate en Bet365
  2. Haz tu primer depósito de mínimo 5 €
  3. Entra en la sección «Directo» y ve todos los partidos

Ver partido en Bet365

Grigor Dimitrov regresa a Wimbledon 2026 con una mezcla de ilusión y cuentas pendientes. Hace justo un año protagonizaba uno de los mejores partidos de su carrera ante Jannik Sinner, dominando al entonces número uno del mundo por dos sets a cero y acariciando una de las victorias más importantes de los últimos años. Todo cambió en un instante.

Una grave lesión en el pectoral le obligó a retirarse cuando parecía tener el encuentro completamente bajo control. Desde entonces, el búlgaro ha vivido un auténtico calvario físico y, sobre todo, mental que ahora ha decidido relatar con una sinceridad poco habitual, en palabras recogidas por atptour.com

Durante los últimos doce meses, Grigor Dimitrov apenas ha podido encontrar continuidad. Las recaídas, la falta de ritmo competitivo y las dudas sobre su propio cuerpo le impidieron volver a competir al nivel que había mostrado antes de aquella fatídica tarde en la Pista Central. En la víspera de su regreso al All England Club, el ex número tres del mundo concedió una de las entrevistas más personales de los últimos años, explicando cómo una lesión puede dejar cicatrices mucho más profundas que las visibles.

Grigor Dimitrov y unas dudas muy intrigantes

Lo más llamativo del testimonio de Dimitrov es comprobar que el verdadero impacto de la lesión no llegó inmediatamente después de abandonar la pista. «Empiezas a cuestionarlo todo. Empiezas a dudar de absolutamente todo», confesó.

En realidad, durante los primeros días apenas fue consciente de lo que acababa de ocurrir. «No me permití procesarlo al principio. Pensé: ‘No pasa nada, ha ocurrido algo y ya está’. Lloré durante dos horas en el vestuario, fui directamente al hospital y me dije: ‘Perfecto, ahora empieza la rehabilitación'».

Esa actitud casi automática terminó pasándole factura meses después. «No tuve tiempo para pensar realmente qué había pasado. Poco a poco, durante la rehabilitación y cuando intenté volver a jugar, empecé a preguntarme si sería capaz de regresar al cien por cien o incluso de volver a sacar con normalidad». El miedo apareció cuando menos lo esperaba.

«Cada vez que lanzaba la pelota para sacar me venían recuerdos de aquel momento. Pensaba: ‘¿Y si vuelvo a golpear fuerte?’. Era una conversación interior muy extraña, muy poco saludable. Me acompañó durante bastante tiempo y realmente me afectó».

Dimitrov reconoce haber sentido miedo

Las confesiones de Dimitrov alcanzan su momento más duro cuando reconoce que llegó a temer el simple hecho de volver a entrenar. «Tenía miedo de la idea de regresar a la pista y volver a golpear la pelota. No voy a mentir. Los primeros entrenamientos fueron extremadamente difíciles desde el punto de vista mental».

Noti-Deporte: Dimitrov y el calvario sufrido por su lesión: "Tuve miedo de volver a golpear una pelota"

El problema no era únicamente ejecutar los golpes. «No solo me costaba completar el movimiento. Tenía constantes flashbacks. Era una sensación tremendamente incómoda». Con el paso del tiempo comprendió cuál había sido, probablemente, su mayor error durante todo el proceso.

«Creo que no me di la oportunidad de procesar realmente lo que había sucedido. No diría que fue un error, pero sí algo que podría haber hecho mucho mejor. Lo reprimí y terminó golpeándome meses después».

Se trata de una reflexión muy poco habitual entre deportistas de élite, acostumbrados a hablar únicamente del aspecto físico de las lesiones. Dimitrov, sin embargo, pone el foco en la gestión emocional, un terreno mucho menos visible pero igual de determinante para recuperar el máximo nivel.

Dimitrov valora el apoyo recibido este último año

En medio de uno de los momentos más complicados de su carrera, el búlgaro descubrió también una cara del tenis que nunca había experimentado. «Después de lo que pasó recibí más de 500 mensajes. Fue algo increíble. Nunca había vivido algo parecido». No solo llegaron muestras de cariño por parte de aficionados.

«Recibí mensajes de muchísimos jugadores, de redes sociales… Sentí muchísimo cariño. De verdad sentí todo ese amor y estoy enormemente agradecido por ello». Aquella retirada dejó una profunda huella en el circuito. No únicamente por el nivel que estaba mostrando frente a Sinner, sino por la sensación de injusticia que produjo ver cómo una de las mejores actuaciones de su carrera terminaba de la forma más cruel posible.

Dimitrov ve la luz al final del túnel

Durante meses, Dimitrov convivió con la frustración de saber cuál era su verdadero nivel sin poder demostrarlo sobre la pista. «Los últimos partidos han sido muy importantes para mí. He podido jugar seis encuentros en diez días. La última vez que hice algo así fue hace casi un año». Ahora intenta mirar la situación desde otra perspectiva.

«Estoy intentando fijarme mucho más en las cosas positivas. Soy muy crítico conmigo mismo y muy duro conmigo. También estoy trabajando en eso, porque es muy frustrante saber lo que eres capaz de hacer y no poder demostrarlo». Reconoce que todavía está lejos de sentirse completamente recuperado, pero también entiende que debe aceptar el momento que atraviesa.

«Es la realidad que tengo ahora mismo. Debo verla tal y como es y trabajar desde ahí». El búlgaro admite que nunca antes había tenido que afrontar una situación semejante. «Es realmente complicado cuando pierdes un poco el control de las cosas en este deporte. Nunca había tenido que enfrentarme a algo parecido durante mi carrera. Sigo aprendiendo… pero creo que voy en la dirección correcta».

Wimbledon, el escenario donde Dimitrov quiere empezar de nuevo

Paradójicamente, el lugar donde comenzó todo también es el escenario elegido para intentar cerrar definitivamente esa herida. Dimitrov asegura que llega preparado para convivir con todos esos pensamientos que todavía aparecen antes de competir. «Estoy listo para afrontarlo. Si esos pensamientos llegan, no pasa nada. Hay que dejarlos pasar».

De hecho, considera que intentar esconderlos solo empeoraría la situación. «Reprimirlos probablemente sea uno de los peores enemigos cuando estás compitiendo». Ni siquiera ahora desaparecen del todo los nervios.

«Hoy mismo, mientras venía en el coche, les dije a los chicos del equipo que estaba muy nervioso. Me respondieron: ‘Pero si juegas el martes, relájate’. Y yo solo podía repetirles que estaba muy nervioso». Lejos de interpretarlo como una debilidad, encuentra en ello un motivo para ilusionarse.

«Eso es algo bueno. Significa que todavía me importa, que sigo amando este deporte». Y concluye con una reflexión que resume perfectamente su momento actual. «Estoy muy ilusionado, pero si no sale bien, no sale bien. Al final no será el fin del mundo. Simplemente dejaré que esos pensamientos aparezcan e intentaré hacer todo lo posible por mantenerme centrado y preparado mentalmente».

Hace un año, Grigor Dimitrov abandonó Wimbledon entre lágrimas después de ver cómo una lesión le arrebataba la oportunidad de derrotar a Sinner y quizá luchar por el mayor título de su carrera. Doce meses después regresa siendo un tenista diferente. No porque haya olvidado aquel momento, sino porque, por primera vez desde entonces, parece dispuesto a convivir con él en lugar de seguir intentando escapar de sus recuerdos.



Ver fuente