Streaming W100 Cary en directo
🎾 Lea Ma vs Savannah Broadus
- Entra aquí y regístrate en Bet365
- Haz tu primer depósito de mínimo 5 €
- Entra en la sección «Directo» y ve todos los partidos
Ver partido en Bet365
Jessica Pegula sigue avanzando con paso firme en Wimbledon 2026. La estadounidense habló con la prensa después de cosechar el billete a octavos de final merced a una contundente victoria sobre Bouzas. Sus reflexiones sobre el paso del tiempo y el tenis merecen ser analizadas al detalle.
La número uno estadounidense protagonizó una de las ruedas de prensa más interesantes de la jornada en Wimbledon 2026. Jessica Pegula habló sin tapujos sobre cómo percibe el paso del tiempo en el tenis, la presión de perseguir un Grand Slam a los 32 años, el deseo de formar una familia en el futuro y el largo proceso que emprendió para reconstruir su saque, una decisión que incluso llegó a costarle una fractura de costilla.
Jessica Pegula analiza su carrera, su evolución sobre hierba y el desafío de conquistar un Grand Slam
Jessica Pegula admite que ahora siente el paso del tiempo y piensa en el futuro
Pegula reconoció que su manera de afrontar la carrera ha cambiado completamente con el paso de los años. Si antes escuchaba constantemente que todavía tenía margen para crecer, ahora admite que el tiempo parece avanzar mucho más deprisa y que es inevitable pensar en lo que todavía le queda por conseguir.
«Sí, claro que pienso en ello. Es curioso porque este año comentaba que todo el mundo te dice: ‘Tienes muchísimo tiempo, eres joven’. Yo nunca he estado del todo de acuerdo. Todo pasa muy deprisa. Parpadeas y de repente han pasado los años. Recuerdo que con 25 años ya me decían eso y ahora tengo 32 y pienso: ‘Vaya, eso ha pasado realmente rápido’.
No creo que debas vivir con prisas, pero ahora mismo casi tengo el pensamiento contrario. También influye que estoy casada y que empiezas a pensar en si quieres tener hijos, porque son decisiones que afectan directamente a tu carrera.
Cuando cumplí los 30 probablemente sentía algo más de presión. Ahora intento aceptar que las cosas llegarán como tengan que llegar. Ya sea ganar un Grand Slam, no ganarlo nunca, retirarme y formar una familia o cualquier otro camino que termine tomando. Es algo que pienso, sí, pero no puedes convertirlo en una presión constante. Se trata de entender dónde estás en tu carrera, sentirte en paz con ello y dejar que las cosas se desarrollen de manera natural».
La estadounidense también sonrió al recordar cómo esa sensación de disponer de todo el tiempo del mundo acompaña siempre a las jóvenes promesas. «Todo el mundo me lo decía cuando tenía 22 años y estaba cerca del Top-100. Siempre escuchaba lo mismo: ‘Tienes mucho tiempo’. Yo nunca lo sentía así. De repente pasan unos años y ahora vosotros ya me estáis haciendo este tipo de preguntas.
Lo curioso es que ahora hago exactamente lo mismo con las chicas de 18 o 19 años. Les digo que tienen muchísimo tiempo. Me pregunto si para ellas pasará tan rápido como ha pasado para mí». Incluso hizo suya una conocida reflexión de Andre Agassi. «Es verdad. Muchas veces entiendes realmente el tenis cuando ya eres más madura, cuando mentalmente te sientes mejor… pero al mismo tiempo el cuerpo empieza a darte más problemas».
Jessica Pegula explica cómo ha aprendido a jugar sobre hierba sin perder su identidad
La estadounidense también profundizó en la evolución de su tenis sobre césped, una superficie en la que ha conquistado títulos pero donde considera que durante años intentó cambiar demasiado su manera de jugar. «No creo que haya encontrado una respuesta mágica. Para mí todo consiste en seguir adaptándome y desafiándome como jugadora, pero sin dejar de saber quién soy dentro de la pista.
La hierba puede ser mi mejor superficie porque ya he ganado títulos en ella, aunque en Wimbledon no siempre haya conseguido los resultados que esperaba. Creo que la clave está en adaptar tu juego sin perder tu identidad. En temporadas anteriores luchaba demasiado contra la superficie. Me obsesionaba con el movimiento, con los golpes cortados, con subir constantemente a la red… Sentía que tenía que hacer todas esas cosas en cada punto y creo que estaba forzándolo demasiado.
Este año me estoy moviendo mucho mejor. Mi saque también ha mejorado muchísimo. El resto de aspectos simplemente están apareciendo de forma natural. Ya no siento que tenga que subir a la red cada vez o jugar un slice en cada intercambio. Estoy dejando que todo fluya con mucha más naturalidad».
El cambio de saque que terminó provocándole una fractura de costilla
Pegula explicó que buena parte de esa evolución nace del trabajo realizado durante el último año junto a Mark Knowles y Mark Merklein, un proceso tan exigente que incluso terminó provocándole una lesión inesperada. «El saque fue la prioridad absoluta cuando empecé a trabajar con los dos Marks. Incluso hice algunos cambios dos o tres semanas antes de comenzar oficialmente con ellos porque sentía que necesitaba estar más relajada durante el movimiento.

Con Mark Merklein, que es con quien entreno habitualmente en casa, empezamos a desmontar completamente mi saque. Cambié un poco la empuñadura, cambié la mecánica… Fue un proceso muy largo. Creo que incluso me excedí. Me terminé fracturando una costilla intentando cambiar el saque. Nadie me obligaba a hacerlo. Fue culpa mía por querer repetir el movimiento una y otra vez hasta conseguirlo.
Estaba modificando completamente la técnica y hacía muchísimas repeticiones. Esa fue precisamente la lesión que me hizo perderme Roland Garros. Los médicos me dijeron que este tipo de fracturas son bastante habituales en deportes con movimientos repetitivos, como el remo o el béisbol.
Todo ha sido un proceso de ir construyendo poco a poco, descubriendo qué funciona para mí y qué no, incorporándolo después a los partidos y ganando confianza. Siempre he tenido una mente muy abierta para cambiar cosas y mis entrenadores también lo vieron desde el principio. Creo que esa capacidad para adaptarme rápido ha sido muy importante».
Pegula elogia a Iva Jovic y analiza el momento del tenis estadounidense en Wimbledon
La siguiente rival de Pegula será la joven Iva Jovic, una de las grandes promesas del tenis estadounidense. Aunque bromeó con las constantes referencias a la diferencia de edad entre ambas, reconoció que disfruta especialmente de estos duelos. «Dejad ya de hablar de la edad (risas). Siempre tengo una motivación especial cuando juego contra otra estadounidense. No porque no me caigan bien, sino porque todos sentimos un orgullo enorme por representar a nuestro país.
Entre nosotros siempre existe esa competencia sana que hace que todos queramos mejorar constantemente. Es fantástico ver la cantidad de jóvenes que están apareciendo. Iva ya se ha consolidado como una jugadora de Top-20 y creo que todavía puede llegar mucho más arriba. Cada vez transmite más confianza.
Será un reto muy bonito porque juega sin miedo y sin nada que perder. Sé que va a salir a por todas y eso también me servirá como motivación». Pegula también rechazó la idea de que las estadounidenses tengan un problema específico en Wimbledon. «No creo que sea una cuestión de que no sepamos jugar aquí. La hierba es simplemente una superficie muy difícil para todo el mundo. Cambian mucho las condiciones, el clima, los emparejamientos… Es complicado mantener tu mejor nivel durante dos semanas.
Amanda ya fue finalista el año pasado, Coco siempre es peligrosa cuando encuentra buenas sensaciones, Iva está demostrando que juega muy bien sobre hierba… Somos muchas las estadounidenses capaces de hacerlo bien. Simplemente Wimbledon es un torneo muy difícil de ganar para cualquiera».
Wimbledon vuelve a presentarse como una oportunidad para Jessica Pegula, aunque esta vez la estadounidense parece afrontar el desafío desde un lugar diferente. Más madura, más segura de su identidad como jugadora y menos esclava de la presión por el tiempo que pasa, confía en que todo el trabajo realizado durante los últimos meses termine dando sus frutos. Porque, aunque reconoce que la carrera de una tenista pasa mucho más deprisa de lo que imaginaba, sigue creyendo que aún está a tiempo de conquistar el Grand Slam que lleva tantos años persiguiendo.