Streaming ATP Umag en directo
🎾 Luca Nardi vs Andrea Guerrieri
- Entra aquí y regístrate en Bet365
- Haz tu primer depósito de mínimo 5 €
- Entra en la sección «Directo» y ve todos los partidos
Ver partido en Bet365
Novak Djokovic suele mostrarse más cercano y abierto con los medios serbios que con los internacionales, pero en su última rueda de prensa en Wimbledon 2026 fue un paso más allá. El jugador balcánico llegó a quejarse de la presión que siente desde su país por sumar otro título de Grand Slam y explicó qué es lo que siente en cuerpo y mente cuando está en competición.
Tras la derrota ante Jannik Sinner en semifinales de Wimbledon 2026, el serbio quiso dejar claro que la obsesión exterior por verle levantar un nuevo Grand Slam empieza a resultarle pesada. Incluso admitió que esa presión termina afectándole más de lo que le gustaría, además de admitir que su cuerpo no es el de antes y eso le genera frustración. Novak Djokovic, en estado puro.
Esto es lo que dijo Novak Djokovic en rueda de prensa a los medios serbios en Wimbledon 2026 Djokovic, molesto con los que le reclaman otro título de Grand Slam
«No es el objetivo final y obligatorio ganar otro Grand Slam. Es muy importante que sepáis que mucha gente me presiona, gente que está en mi segundo círculo de cercanía, y también los medios. Entiendo que la gente realmente quiera que gane ese 25º Grand Slam, y yo también lo quiero, pero ese no es el objetivo final.
Pongamos las cosas en perspectiva. Empieza a molestarme un poco porque, de alguna manera, siento que no soy suficiente para mí mismo, y luego los demás me imponen una carga adicional. Como si 24 Grand Slams no fueran suficientes y solo lo fueran 25; como si 100 títulos no bastaran y tuvieran que ser 110; como si 400 semanas como número uno no fueran suficientes y tuvieran que ser 1.000.
Celebremos lo que ya hemos conseguido y seamos un poco más modestos, más realistas y más agradecidos. Es un recordatorio que me hago a mí mismo porque estoy cansado de hablar constantemente de cuándo llegará el 25. ¿Y si nunca llega? ¿Y ahora qué? ¿Significa eso que mi carrera ha sido un fracaso?
Siempre es mi prioridad prepararme lo mejor posible para rendir al máximo en los Grand Slams. Llevo más de veinte años con esa mentalidad y creo que precisamente gracias a ella conseguí todo lo que conseguí. Probablemente podría haber ganado cinco Grand Slams más en finales que terminé perdiendo, y también podría haber perdido cinco de los que acabé ganando después de remontadas increíbles. Así es el deporte y así es la vida.
Y cuánto tiempo voy a seguir haciendo esto, sinceramente, no lo sé. Lo dije también el año pasado: me gustaría que la gente respetara mi decisión y dejara de preguntarme constantemente cuándo me retiraré, cuándo ganaré el 25º Grand Slam o cuándo pasará esto o aquello. Cuando llegue el momento, llegará. Hay muchos más motivos para celebrar que para lamentarse».
Novak reconcoe que su cuerpo no responde como querría
Djokovic también profundizó en una realidad que cada vez vive con más frecuencia: la enorme dificultad para mantener una regularidad física y mental a sus 39 años, algo que considera el mayor desafío de esta etapa de su carrera. «No es solo una cuestión mental.
Si algo no funciona, si esa mañana has vomitado, te sientes mareado o notas que tu cuerpo no responde… la gente no lo sabe, pero eso ocurre constantemente. No solo me pasa a mí, les ocurre a todos los jugadores. La gente espera que siempre estés al cien por cien, pero eso es imposible. Lo único que puedes hacer es intentar estar lo mejor preparado posible para las circunstancias que tienes delante. Pero esas circunstancias, especialmente en los últimos años para mí, cambian constantemente. Cada día trae un nuevo reto.
Eso es probablemente lo que más me cuesta aceptar. Un día juego de forma extraordinaria tanto en los entrenamientos como en los partidos y, al siguiente, siento que no estoy dentro de mi propio cuerpo. Es como si fuera una persona completamente distinta. Imagino que biológicamente algunas cosas funcionan así y aparecen muchas más oscilaciones físicas y mentales.
En los entrenamientos buscas esas sensaciones, ese ritmo, sentir bien la pelota. Sabes contra quién vas a jugar y sabes cómo debes plantear el partido. Pero si no tienes esas sensaciones, aparece la tensión, aparecen los nervios y entras en un círculo del que intentas salir durante el encuentro. Una cosa es entrenar y otra competir, pero precisamente entrenas para encontrar esas sensaciones. Si no aparecen, evidentemente supone una carga adicional».
Djokovic admite mantener una genuina intuición en pista
El serbio reconoció que la pasión por el tenis sigue intacta, aunque asumir las limitaciones físicas derivadas del paso del tiempo es una batalla diaria. «La motivación principal sigue estando ahí. Nace del amor y de la pasión que siento por este deporte. Esa es la razón por la que sigo queriendo salir a la pista.

Después está la motivación competitiva, porque para competir al máximo nivel hay que entrenar durante semanas, hacer sacrificios junto a tu equipo y renunciar a muchas cosas para llegar preparado. No me estoy quejando. Son decisiones que tomo conscientemente porque todavía disfruto estando en la pista.
Pero ya no es como antes. Me cuesta aceptar, después de todo lo que he conseguido y de toda la experiencia que tengo, que mi nivel haya bajado tanto. Sé dónde va a ir la pelota. Mentalmente estoy preparado para cada situación, pero mi cuerpo se ralentiza. Siento constantemente que voy medio paso por detrás del rival. Eso me vuelve loco. Claro que me vuelve loco, porque sigo queriendo ser el mejor y ganar a cualquiera que tenga delante. Intento seguir adelante con optimismo y representar a mi país de la mejor manera posible. Ya veremos hasta dónde puedo llegar».
Novak destaca la superioridad de Sinner, pero mira hacia delante
Por último, el siete veces campeón de Wimbledon reconoció que las semifinales siguen siendo un buen resultado, aunque su nivel de exigencia continúa siendo el mismo de siempre. «Bueno, podría haber sido peor. Perder 6-4, 6-4 y 6-4 tampoco está tan mal (risas). Sabía que si conseguía llevar algún set al desempate podía tener opciones. Quizá él también hubiera empezado a dudar un poco.
Pero la realidad es que fue claramente superior y el mejor jugador del partido. Llegar a unas semifinales de Wimbledon es un buen resultado, pero para mí el mejor resultado siempre será levantar el trofeo. También intento encontrar un equilibrio en mi cabeza y convencerme de que lo que sigo haciendo a esta edad es algo especial y que tiene mucho mérito. Hay que seguir adelante».
A sus 39 años, Novak Djokovic sigue compitiendo por los títulos más importantes del circuito, pero también afronta una etapa marcada por una mayor honestidad consigo mismo. El serbio dejó claro que no permitirá que el 25º Grand Slam defina el legado de una carrera irrepetible y asumió con naturalidad que su cuerpo ya no responde como antes, aunque la ambición permanezca intacta. Mientras siga encontrando la motivación para entrenar y competir al máximo nivel, el campeón balcánico continuará persiguiendo nuevos éxitos, aunque ahora con una perspectiva mucho más serena sobre todo lo que ya ha conseguido.