Un paso doble llamado Ferran


La final del Mundial de ayer nos hizo recordar la de Italia90. Entonces Alemania, superior, metió a la Argentina de Diego Maradona en un carril, y entonces se dijo que había sido Alemania contra nadie. La decisión de ayer fue algo parecido; España contra casi nadie, o mejor, también España contra nadie. Desde los albores del partido se notó quién mandaba, quién era “el patrón de la cuadra”. Rodri, mandón con un general, y Lamine Yamal, distrayendo a la zaga para abrir espacios, fueron muy importantes en esta batalla en la que los argentinos llevaron metrallas sin balas y fusiles sin bayonetas. Lionel Messi, el hombre de los suramericanos, se trabó en una brega esteril, baladí, porque su aporte no pesó. Fue más, todo lo intentó, pero la férrea defensa hispana logró dejarlo en el limbo del partido. Así se fue diluyendo Argentina, entre su inoperación, Messi, y la España imbatible a través de la gestión del campeonato…

Y mientras Rodri dictaba las norman y leyes en el centro del campo, Ruiz recibía arriba y Baena distraía por la izquierda, la zaga española siempre vio el partido de frente, con propiedad, con superioridad, con ventaja ante unos atacantes argentinos que poco hicieron en todo el trajín del juego. Leandro Paredes decisivo en otro lance, esta vez fue minimizado por la velocidad y los cambios de ritmo de España, y Enzo Fernández, expulsado, poco invento. Y llegó Williams, tocó para Ferran, y este, cantando y bailando un pasodoble, mando al fondo del arco argentino, y al fin, la justicia había llegado. Así pues, España es un justo monarca, y con el aval de su liga, una de las mejores del Europa.

Casi todos los jugadores de la selección roja juegan en ella: celebre Madrid, celebre Barcelona, Galicia, Canarias, todo el país, porque nadie podrá dudar de su genio, del talante y la presencia de unos futbolistas que demostraron además de clase, una seriedad y un carácter para los episodios de más trascendencia. Como el de ayer, caramba señor…

Por último, queremos hacer un comentario acerca del partido del tercer lugar jugado el sábado entre Inglaterra y Francia. Fue un festival de goles, del fútbol primitivo y original que quisiéramos ver en otras instancias, y que ha despertado otra vez la discusión en disputar o no el tercer lugar, si tiene validez o no. Muchas opiniones lo critican, dicen que es un capítulo inútil y lo llaman “el de las causas perdidas”, mientras que otros lo defienden por estar en juego el honor de cada país. Es una antigua discusión entre gente del fútbol, y tal vez no tenga fin. ¿Qué opina usted, jugar el partido porque es importante y esclarecedor, o piensa que se debe eliminar de los calendarios del fútbol? Nos vemos por ahí.



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