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Cuánto se echa de menos en el circuito ATP a Roger Federer. El campeón de 20 Grand Slams, la elegancia en persona, para muchos el mejor jugador que ha jugado al tenis en toda su historia. En septiembre hará cuatro años de su retirada, pero su tenis y sus logros siempre quedarán en el recuerdo, incluso sus mayores derrotas.
En el canal de Youtube de Punto de Break, analizamos en profundidad las mayores victorias y las mayores derrotas en los más de 20 años de carrera del suizo. Y sobre todo, imaginamos que hubiera pasado si esas victorias o derrotas hubieran sido al revés.
¿Qué hubiera pasado si Roger Federer no hubiera ganado o perdido estos partidos?
Se tiene que empezar por el momento en el que Roger Federer se dio a conocer al mundo del tenis: ganando a su ídolo Pete Sampras, en la Pista Central de Wimbledon en 2001. El estadounidense sumaba cuatro entorchados consecutivos y buscaba su octavo trofeo en el Grand Slam londinense, pero el joven de 19 años dio la sorpresa y abrió el camino a una nueva era. Nadie duda de que, tarde o temprano, llegaría el reinado del suizo, pero aquella victoria ante aquel jugador y en aquel lugar, fue el momento idóneo.
La segunda gran victoria que se comenta fue la de la final del Open de Australia 2017 ante Rafa Nadal. Los dos tenistas llegaban a Melbourne tras un 2016 lleno de lesiones y pocas alegrías. Nadie apostaba por ninguno de ellos, pero ambos fueron pasando rondas hasta llegar a una de las mejores finales de Grand Slam que se recuerda. En aquel duelo, Federer mostró su versión más agresiva, algo que sorprendió a Nadal y que le permitió conseguir un Grand Slam cinco años después. Una derrota ante el español hubiera supuesto un mazazo muy duro para Federer y, quizá, habría empezado a mirar la opción de la retirada mucho antes.
El tercer éxito que se analiza, puede que sea uno de los más importantes de la carrera de Federer y uno de los menos conocidos. En los cuartos de final de Roland Garros de 2009, con Nadal eliminado el día anterior, el suizo se encontraba dos sets abajo y bola de break en contra ante Tommy Haas. El campeón de 20 Grand Slams se jugó un winner que entró por escasos centímetros y después terminó dándole la vuelta al marcador para unos días después levantar su primer y único título en la tierra batida parisina.
Si aquella derecha invertida se hubiera ido y al alemán hubiera roto el saque, luego tenía servicio para cerrar el partido. Por lo que, en otra vida, estaríamos hablando de que Federer se terminaría retirando sin completar el Carrer Grand Slam.
Mientras que el último triunfo que se comenta en el video fue su título de Wimbledon de 2012 ante Andy Murray. Después de estar dos años sin ganar una Grand Slams y de permanecer en un segundo plano en las primeras batallas de Nadal y Djokovic, el suizo tenía una oportunidad histórica para volver al número uno y demostrar que todavía le queda mucho tenis en su raqueta. Pero en frente no solo tendría a Andy Murray, también a toda Gran Bretaña, que suspiraba para que el escocés rompiera una racha de más de 66 años. Pero Federer no dio opción, ganaba su séptimo Wimbledon y daba un golpe encima de la mesa. No ganar aquella final, habría supuesto una gran oportunidad perdida y quizá no habría conseguido mirar de tú a tú durante los próximos años al español y al serbio.

En el video no solo se analizan las victorias, sino también las grandes derrotas que, de no haberse producido, habrían engordado todavía más el gran palmarés del de Basilea. Una de las más dolorosas para todo aficionado de Roger, fue la final de Wimbledon 2019. El suizo dispuso de dos bolas de partido al servicio contra Novak Djokovic, que consiguió resistir y llevarse el título en el tie break del quinto set después de llegar empatados 12-12. De haber ganado aquella final, Federer tendría ahora 21 Grand Slams y 9 Wimbledon, pero el destino, la suerte y Djokovic lo impidieron.
Otra dura derrota que sufrió Federer con Djokovic se remonta ocho años antes, concretamente en las semifinales del US Open 2011. Aquel fue el año en el que el serbio arrasó con todos, pero solo había perdido con una persona, Federer, en las semifinales de Roland Garros. El helvético parecía el único que le podía tomar la medida y tuvo dos bolas de partido para meterse en la gran final, donde esperaba Nadal. Con 40-15 al servicio de Federer, Djokovic se jugó un resto que tocó la línea por escasos milímetros.
Aquella bola se quedó en la cabeza del suizo porque después perdería cinco juegos seguidos y con él la oportunidad de luchar por otro título en Nueva York. Una hipotética victoria habría cortado la racha del de Belgrado, habría dado alas al serbio y se habría visto una final del US Open entre el suizo y el español. De hecho, es el único Grand Slam en el que nunca se han enfrentado.
Pero con el español tuvo, para muchos, la mejor final de la historia del tenis en Wimbledon 2008. Aquel duelo hasta quedarse sin apenas luz en Londres encumbró a Nadal, que en su tercera final levantar el título en Londres, y terminó con una racha de cuatro títulos consecutivos de Federer. Haber ganado aquella final habría supuesto frenar el gran año de Nadal, que quizás hubiera sufrido un duro palo al perder tres finales consecutivas.
Y otra vez Nadal fue el causante de una de las imágenes más impactantes de la carrera de Roger Federer, cuando rompió a llorar después de caer en la final del Open de Australia 2009. El español llegaba tras una paliza física en semifinales ante Fernando Verdasco, por lo que el suizo tenía una gran oportunidad de tomarse la revancha de lo ocurrido unos meses antes en Londres. Pero el suizo nada pudo hacer ante una versión demoledora del mallorquín e impotente no podía dejar de llorar. Una final que si hubiera caído del lado del suizo habría supuesto fin a su martirio con el español, aunque a pesar de la derrota, en aquel 2009 levantó Roland Garros y Wimbledon.