Rafael Jódar ya está en las semifinales del ATP 500 Washington 2026 después de imponerse a Lorenzo Musetti por 1-6, 6-1 y 6-4. El español firmó una transformación espectacular tras un primer set para el olvido y alcanza, con apenas 21 años, sus primeras semifinales sobre pista dura en un torneo ATP, confirmando que su crecimiento ya no entiende de superficies.
Lo de Jódar empieza a dejar de ser una simple irrupción para convertirse en una realidad difícil de discutir. Después de superar a Arthur Fils y despedir a toda una leyenda como Kei Nishikori, el madrileño volvió a demostrar una personalidad extraordinaria para levantarse de un escenario que parecía perdido. Frente a un Lorenzo Musetti todavía lejos de su mejor versión, pero siempre peligroso por talento, el español encontró soluciones donde muchos otros habrían encontrado dudas. Su capacidad para reinventarse durante el partido volvió a ser la mejor prueba de que su tenis continúa evolucionando a una velocidad vertiginosa.
Del caos absoluto al peor set de la semana
Nada funcionó durante los primeros minutos para Rafael Jódar. El español entró completamente frío al encuentro, precipitado en sus decisiones, sin claridad táctica y permitiendo que Musetti dictara el ritmo desde el fondo de la pista prácticamente en cada intercambio.
Los números resumieron perfectamente lo sucedido. Jódar acumuló 23 errores no forzados por apenas cuatro golpes ganadores, una estadística impropia del nivel que había mostrado durante toda la semana. Lorenzo encontraba espacios con enorme facilidad, castigaba cualquier bola corta y jugaba con una comodidad absoluta, aprovechando cada regalo de un rival incapaz de encontrar sensaciones.

El resultado fue demoledor. Un 1-6 que reflejaba a la perfección el dominio del italiano y dejaba la sensación de que el español necesitaba cambiar muchas cosas si quería mantenerse con vida.
Un giro radical para cambiar completamente el partido
Y las cambió todas.
La reacción de Jódar fue tan contundente como inesperada. Del desconcierto pasó al control absoluto en apenas unos minutos. Comenzó a jugar mucho más cerca de la línea de fondo, tomó la iniciativa desde el primer golpe y encontró una dirección de juego que acabaría marcando el resto del encuentro: atacar una y otra vez el revés de Musetti.
El madrileño empezó a variar alturas y direcciones con mucha más inteligencia, caminó constantemente hacia delante y convirtió su derecha en un auténtico puñal. La diferencia respecto al primer parcial fue gigantesca.
También los números hablaron por sí solos. Solo cometió cuatro errores no forzados en todo el segundo set, una reducción drástica que permitió que aflorara todo su potencial ofensivo. Musetti, incapaz de encontrar respuestas, pasó de dominar con autoridad a verse completamente desbordado.
El 6-1 devolvía la igualdad al marcador, pero, sobre todo, confirmaba que el partido había cambiado por completo.
Confianza, valentía y unas semifinales históricas
Con la confianza completamente recuperada, Jódar arrancó el tercer set convencido de que había encontrado el camino hacia la victoria. Musetti trató de rearmarse y elevó ligeramente el nivel, pero el español ya no estaba dispuesto a renunciar al plan que tan buenos resultados le había dado.
Su tenis volvió a ser alegre, agresivo y tremendamente valiente. Apoyado en un saque cada vez más sólido, atacó constantemente la iniciativa y obligó al italiano a jugar incómodo, explotando además una evidente falta de continuidad física, tenística y mental de un Musetti que todavía continúa buscando su mejor versión.
Jódar administró perfectamente la ventaja cuando llegó el momento decisivo, sin perder nunca la iniciativa ni dejar de mirar hacia delante. Una madurez impropia de su edad para cerrar un triunfo de enorme prestigio por 1-6, 6-1 y 6-4.
Washington confirma que Jódar ya puede competir con cualquiera
El premio tras esta remontada va mucho más allá de unas simples semifinales. Rafael Jódar alcanza por primera vez las semifinales de un torneo ATP sobre pista dura y confirma que su crecimiento ya no depende únicamente de la tierra batida, superficie en la que conquistó hace unos meses el título de Marrakech.
Después de enlazar victorias ante Arthur Fils, Kei Nishikori y Lorenzo Musetti, el español sigue ampliando su repertorio competitivo y demostrando que posee recursos para adaptarse a escenarios muy distintos. Washington está suponiendo un punto de inflexión en su temporada y una nueva demostración de que su techo continúa elevándose torneo tras torneo. Espera ahora al vencedor del duelo entre Shelton y Tabilo.