Novak Djokovic ha sorprendido al mundo con unas contundentes declaraciones realizadas en un evento hace unas semanas en Nueva York y que han trascendido ahora levantando una gran polvareda. El serbio clama por cambios estructurales en el tenis que limiten la duración de los partidos. ¿Por qué esta propuesta y en qué se basa?
No es la primera vez que el ganador de 24 títulos de Grand Slam aborda esta cuestión, pero sí una de las ocasiones en las que lo hace con mayor claridad. En los últimos años, Djokovic ha insistido en que el tenis necesita atraer a un público más joven, consciente de que gran parte de su audiencia continúa siendo de una edad elevada y de que compite por captar la atención frente a otros deportes y plataformas de entretenimiento.
En lugar de promover innovaciones en cuanto a difusión del tenis en redes sociales y obviando el hecho de que las audiencias televisivas y espectadores que asisten a todos los torneos no paran de crecer, Djokovic ha dado un paso más en ese mantra de que es preciso adaptarse a los patrones de consumo de los más jóvenes, cuya capacidad de atención es más limitada.
¿En qué se basa la propuesta de Djokovic?
Durante una rápida entrevista en el evento Fanatics de Nueva York hace unas semanas, el serbio recibió la petición de que mencionara un aspecto o una opinión referente al tenis por la que sería muy criticado al enunciarla, pero que él defendería a capa y espada. Novak hiló fino y no se mordió la lengua.
«Deberíamos cambiar el formato de puntuación. En lugar de jugar sets a seis juegos, hacerlo a cuatro. Posiblemente con punto de oro y al mejor de cinco sets. Hay que mantener los partidos dentro de una ventana de dos horas. Es lo mejor para todos».
🗣️🇷🇸 Novak Djokovic sur l’opinion tennis qu’il défend à 100% : « Changer le format du score, jouer jusqu’à 4 jeux par set, sans avantage. Garder le format en cinq sets. Maintenir les matchs dans une fenêtre de deux heures. C’est mieux pour tout le monde. » pic.twitter.com/Gqu7Mssfkw
— Univers Tennis 🎾 (@UniversTennis) August 3, 2026
La propuesta recuerda inevitablemente al formato que la ATP lleva años probando en las Next Gen ATP Finals, donde los sets se disputan a cuatro juegos, existe punto de oro cuando se alcanza el deuce y los encuentros presentan un ritmo mucho más elevado. Aunque ese sistema nació como un laboratorio para experimentar con posibles innovaciones, nunca ha llegado a implantarse en el circuito principal.
Un debate que divide al mundo del tenis
Las palabras de Djokovic vuelven a poner sobre la mesa una discusión que aparece con frecuencia en el tenis profesional. Cada vez son más las voces que consideran necesario modernizar el deporte para adaptarlo a unas formas de consumo muy diferentes a las de hace dos décadas. El argumento principal es que los aficionados más jóvenes demandan espectáculos más rápidos y menos impredecibles en cuanto a duración.
Sin embargo, también existe una corriente importante que rechaza cualquier modificación del sistema tradicional. Para muchos, la incertidumbre sobre la duración de un partido y la batalla física y mental que implican los encuentros largos forman parte de la esencia del tenis y constituyen uno de sus mayores atractivos, tal y como se aprecia en los torneos de Grand Slam, donde la épica es el motor que mueve a todos los amantes de este deporte y conquista a otros nuevos.
Precisamente Djokovic ha explicado en otras ocasiones que el objetivo no pasa por cambiar la identidad del deporte, sino por encontrar fórmulas que permitan reconectar con las nuevas generaciones sin perder aquello que hace único al tenis. Sorprende que no se planteen otras fórmulas como la mejora en la gestión del producto por redes sociales, asumiendo que los jóvenes no van a estar cinco horas delante de un televisor, pero sí pueden consumir muchos resúmenes, entrevistas con jugadores que generen marca personal, conversaciones por redes sociales mientras se disputan partidos, etc.
El debate, por tanto, continúa abierto. Lo que parece evidente es que la conversación será cada vez más intensa en los próximos años, especialmente en un contexto en el que el circuito sigue buscando fórmulas para hacer más atractivo su producto.
Bien es sabido que la influencia de Novak Djokovic es notable y parece factible que, incluso cuando se retire, permanezca muy ligado a entornos directivos del tenis debido a su amor por este deporte y ganas de mejorarlo. Sus palabras no hacen sino reforzar una idea que gana peso dentro de algunos sectores del tenis: adaptar el espectáculo puede ser una de las grandes decisiones estratégicas del futuro del deporte.