Félix Auger-Aliassime tiene altas expectativas en el ATP Masters 1000 Montreal 2026, asumiendo que puede estar ante una oportunidad irrepetible. El canadiense, actual número 4 del mundo y segundo cabeza de serie del torneo, llega al gran evento de su país en el mejor momento de su carrera, decidido conquistar un gran título.
La ausencia de Jannik Sinner, Carlos Alcaraz y Novak Djokovic ha abierto por completo el cuadro masculino, situando a Félix Auger-Aliassime entre los grandes favoritos. A sus 25 años, el canadiense ha alcanzado la madurez competitiva que durante tanto tiempo se le reclamó, pero sabe que oportunidades como esta no aparecen todos los años. Además de la irrupción de los dos grandes dominadores del circuito, una nueva generación encabezada por jugadores como Rafael Jódar, Joao Fonseca o Jakub Mensik amenaza con endurecer todavía más la lucha por los grandes títulos.
Por eso este torneo supone un tren que no puede dejar pasar. Muchos se preguntan cómo es posible que Félix Auger-Aliassime lleve ya varias semanas entre los mejores del mundo y esta banalización de sus éxitos no se debe a más que a la ausencia de grandes trofeos en su palmarés. Un Masters 1000 daría un lustre a su carrera y, sobre todo, otorgaría al canadiense un plus de confianza para creer que aún está a tiempo de ser un campeón de Grand Slam, algo que se le presuponía desde que era apenas un niño y que se ha ido diluyendo con el tiempo a pesar de su meritoria trayectoria.
La experiencia como principal aliada
Antes de debutar en Montreal, Auger-Aliassime explicó en TennisTV que una de las grandes diferencias respecto a temporadas anteriores reside en la forma de planificar el calendario. Contemporizar esfuerzos para buscar la plena forma física y mental en este último cuarto del curso se antojaba clave para el norteamericano.
«La experiencia de los años me ayuda a ser más inteligente diseñando mi calendario. Esta parte de la temporada siempre es muy dura por el calor y la humedad. He podido trabajar muy bien en la pista y también bastante en el gimnasio. El final de temporada también es muy importante para mí», aseveró.
Auger-Aliassime quiere dejar un legado más allá de sus resultados
Es bien conocido el proyecto humanitario en el que está envuelto desde hace mucho tiempo el canadiense en su país de origen, Togo, mejorando la vida de niños en situación de pobreza. Pero además, tiene diversos acuerdos con socios y sponsors muy involucrados en proyectos sociales a los que Félix desea dar voz.
«Solo espero contribuir a la cultura del deporte y haber ayudado a que el tenis sea más grande en Canadá. Quiero hacer las cosas correctamente y trabajar con patrocinadores y socios que se identifiquen con mis valores», afirmó.
Hay motivos para soñar con que Félix Auger-Aliassime sea profeta en su tierra, pero también mucho trabajo por hacer en este ATP Masters 1000 Montreal 2026. Lo que queda claro en cada intervención del canadiense ante los medios es su voluntad firme por mejorar continuamente y la creencia de que está enrolado en un apasionante proceso del que emanarán grandes alegrías deportivas y personales.