Noti-Deporte: Tsitsipas atiza a su padre de nuevo y alaba al padre de Shelton

Stefanos Tsitsipas está regresando a sus orígenes en las últimas semanas. El griego ha sido uno de los protagonistas del verano tenístico tras volver a saborear las mieles de un título ATP, volviendo al círculo de los ganadores en Gstaad y dándose un chute de confianza más que necesario tras un año en el que llegó a caer más allá del top-80. Su camino no termina ahí: avión express a Canadá y bajar al barro de la fase previa, una sensación extraña e impropia para alguien que ha pisado varias finales de Grand Slam.

El sacrificio y la ética de trabajo parecen ser indudables. No se le cayeron los anillos a Stefanos, que solventó su único compromiso en la qualy con mucha decisión y también superó hoy su primer compromiso en el cuadro final del ATP Montréal 2026. Lo hizo ante Martin Damm Jr, en un duelo que marca una línea continuista, la de un Stef que parece tener un entusiasmo y vigor renovados, lo que se transfiere a su velocidad, peso de bola y consistencia desde el fondo de la pista.

Eso sí, el camino de vuelta a la élite absoluta es todavía bastante largo… y el heleno lo recorre con nuevos acompañantes. Atrás quedó su relación profesional con su padre, un Apostolos Tsitsipas al que ya no vemos en los grandes escenarios. Ahora es Thomas Perrin, entrenador de la Academia de Mouratoglou, quien ha tomado el timón de una nave que vuelve a llegar con firmeza a puertos de enjundia… y el cambio, según apunta el propio Stefanos, debió haberse dado mucho antes.

Tsitsipas y unas declaraciones reveladoras sobre su relación con su padre

Tras comenzar con victoria su periplo en el cuadro final del torneo canadiense, el ateniense atendió a Ubitennis y fue bastante sincero con respecto a la actual situación de su equipo de trabajo. ¿Está en paz, finalmente, con la decisión tomada? ¿Se encuentra en las mejores manos? A juzgar por sus declaraciones, desearía, incluso, haber tomado esta decisión con anterioridad.

«Estoy en un capítulo de mi carrera que debería haber comenzado hace mucho más tiempo. Creo que fui demasiado paciente con el tiempo que tenía, que me acomodé demasiado en la forma con la que lidié con diversos aspectos de mi carrera, y eso hizo que tardase demasiado en hacer este cambio. Pero bueno, así es como funciona la vida: hay cosas que llegan a su debido momento.

Tengo una filosofía muy cercana al budismo en este sentido. Ahora estamos aquí, haciendo las cosas de la manera que me gusta, como quiero que sean. Quiero trabajar con un entrenador con el que sea feliz. Thomas (Perrin) es alguien en quien confío, y sé que Patrick (Mouratoglou) también le supervisa. Son gente que lleva conmigo desde el primer día, gente de la Academia que confía en mí, que quiere lo mejor de mí. Esto es lo más importante: debes rodearte de gente que sabes que iría a la guerra por ti».

Tsitsipas apuntó al padre de Shelton como el ejemplo perfecto de una buena relación profesional entre padre e hijo

Las dinámicas de una relación profesional entre padre e hijo pueden llegar a ser bastante complicadas. Lo sabe de primera mano Stefanos, que vivió en un sube y baja constante al que ahora mira de forma diferente, con cierta distancia. ¿Puede llegar a funcionar un tándem entre padre e hijo en un deporte tan competitivo como el tenis? Tsitsipas pone a Zverev y Shelton como ejemplos de que sí, de que no es imposible… e incluso sorprende la admiración que profesa por Bryan, el progenitor de Ben, y la relación que guarda con su pupilo.

«La relación entre padre e hijo es bastante pesada. Puede funcionar para algunos, como por ejemplo para Zverev o Shelton. A veces me fijo en el padre de Ben y siento que es el ejemplo perfecto de cómo un padre debería comportarse con un hijo que juega al tenis al máximo nivel. Es el ejemplo perfecto. Le veo y a veces desearía que las cosas también fuesen así para mí, pero por desgracia no lo son. Soy un gran fan de Shelton y de cómo funciona su dinámica con su padre. Le considero un gran ejemplo». Quién sabe si algún día Stefanos alcanzará esa tranquilidad en su relación con su progenitor… por el momento, eso sí, acaba de iniciar un capítulo en el que no se encuentra dentro de la ecuación. Veremos hasta dónde le lleva.

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