Carlos Alcaraz está en la fase final de su recuperación tras la lesión de muñeca sufrida en abril en el ATP Barcelona. Sin embargo, el tenista español y su equipo han decidido bajarse del Masters 1000 de Cincinnati a falta de pocos días para que comience, lo que Greg Rusedski considera que puede derivar en que no vuelva a jugar un torneo en lo que queda de 2026.
El ex tenista ha vuelto a incidir en lo complicadas que son las lesiones de muñeca, y en que Alcaraz no debería precipitarse para que no hubiese una recaída en un futuro. Todavía es una incógnita si Carlos jugará el US Open, ya que llegaría sin apenas preparación, pero lo que sí se espera es que las siguiente semanas dispute algún torneo ahora que ya está entrenando a una intensidad considerable. Aún así, Rusedski no lo acaba de ver claro, y tiene una opinión bastante más negativa que la de la mayoría.
«Ya no puede jugar en el US Open. No hay manera de que participe si se pierde el torneo de Cincinnati. Todo parecía ir bien, y entonces recibimos esta noticia. Si se tratara solo de una pequeña inflamación, un problema menor, ya estaría recuperado. Es algo un poco más serio. No sabemos si se ha desgarrado, si es algo más grave, si le han practicado alguna intervención quirúrgica. ¿Quién sabe qué ha pasado?”, sentenció en su podcast ‘Off Court’.

Rusedski, muy pesimista con el regreso de Alcaraz
De hecho, Greg fue más allá, e incluso afirmó que «los únicos que saben qué ocurre son Carlos Alcaraz y el resto de su equipo, pero esto está tardando mucho más de lo que pensábamos. Creo que debería tomarse todo el tiempo que sea necesario, incluso si se pierde el resto del año y luego retoma la actividad en 2027. Creo que esto podría tardar un poco más y quizás no le veamos jugar este año«.
El plan de Alcaraz es reaparecer una vez haya desaparecido cualquier riesgo y dolor en la muñeca, algo en lo que coincide Rusedski, que prácticamente le descarta para reaparecer a corto plazo. «Hay que estar 110% seguro con su cuerpo, asegurarse de que todo esté bien con respecto al riesgo, porque los riesgos son difíciles de manejar. Así que, en mi opinión, el US Open no lo jugará. No jugará en Cincinnati, así que eso se acabó. ¿Lo veremos cuando llegue la temporada de pista cubierta? ¿Quién sabe?”, finalizó.
De momento, hay demasiadas incógnitas en cuanto al futuro más cercano de Carlos Alcaraz, aunque las sensaciones son positivas a pesar de haberse bajado de Cincinnati. Lo que todavía falta por saber es si decidirá jugar un torneo de menor categoría para llegar al US Open con cierto rodaje, o si tomará le decisión de borrarse del último Grand Slam del año, donde defiende título al igual que lo hacía en Cincinnati. Demasiados meses fuera del circuito para un jugador al que el tenis necesita tanto como él necesita volver a jugar.