Noti-Deporte: ¿Qué ha cambiado en Dani Mérida? Estas son las claves de su espectacular ascenso en el ranking

Hay ascensos que responden a una buena racha y otros que empiezan a explicar una transformación. El de Dani Mérida pertenece a la segunda categoría. El madrileño comenzó el año siendo el #165 del mundo y, apenas ocho meses después, ya está instalado virtualmente en el top40 del ranking ATP.

Después de alcanzar los cuartos de final del Masters 1000 de Montreal, donde se enfrenta esta madrugada al estadounidense Learner Tien, este parece un buen momento para sentarse a debatir sobre cuáles han podido ser las claves de este despegue. Y la primera clave está en su adaptación al circuito ATP. Mérida no ha necesitado años para entender el ritmo, la exigencia y la velocidad del tenis profesional. De hecho, hace apenas unos meses todavía estaba buscando hacerse un hueco entre los mejores y ahora encadena victorias en un Masters 1000, incluida la conseguida esta semana ante Ugo Humbert o la exhibición posterior frente a Tallon Griekspoor.

Si ahondamos en su arsenal de tiros, hay un golpe que explica especialmente bien su evolución. Se trata del revés. Atacarlo suele ser una estrategia lógica contra cualquier jugador, pero con Mérida empieza a ser una trampa. Según los datos de Tennis Insights, el madrileño alcanzó una calidad de golpe de 9,1 sobre 10 con su revés ante Griekspoor. No se trata únicamente de aguantar desde el fondo, sino de ser capaz de convertir ese intercambio aparentemente defensivo en una fuente de presión constante.

 Y ahí aparece otra de las grandes razones de su salto. Mérida no necesita dominar cada punto para ganarlo. Cuando juega en defensa ha ganado el 37% de los puntos esta temporada, una cifra que le sitúa dentro del top10 del circuito en este apartado. Es un dato especialmente revelador porque habla de su capacidad para sobrevivir en situaciones comprometidas, cambiar la dinámica del intercambio y terminar convirtiendo defensa en ataque.

 

¿Dónde está el techo de Dani Mérida?

La evolución también tiene una dimensión física y mental, como el propio jugador nos señaló en una entrevista a principio de temporada, justo después de conquistar el Challenger de Tenerife. Tampoco es algo particular, todo jugador joven necesita agarrarse a esa mejora física y de confianza como factores determinantes de su progresión. Hoy Dani ya no parece el jugador que necesita esperar su oportunidad, ahora juega con la convicción de que puede competir de igual a igual.

 

Quizá esa sea la clave definitiva. Mérida ha dejado de jugar para llegar al circuito ATP y ha empezado a jugar como si perteneciera a él. El ranking simplemente está tardando unas semanas en ponerse al día. Empezó el año siendo el #165 del mundo y en pleno agosto ya es top40. Lo extraordinario no es solo la velocidad del ascenso, sino que sus números empiezan a demostrar que detrás hay mucho más que una racha de resultados.



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