Francisco Álvarez terminó el mes de julio con tres jonrones y ocho empujadas, y en agosto ya cuenta con un estacazo de vuelta completa y un par de remolcadas, aunado a cuatro carreras anotadas.
El oriundo de Guatire se ha visto afectado por las lesiones durante el 2026, año en que se desgarró el menisco de la rodilla derecha el 12 de mayo; sin embargo, otras molestias también han hecho de las suyas y le han bajado el ritmo ofensivo.
Hasta ahora en agosto, Álvarez registra un promedio de bateo de .280, con 7 hits en 25 turnos al bate. En general, durante la zafra muestra una línea ofensiva de .257/.344/.442, con 12 cuadrangulares, 29 impulsadas y un OPS de .786.
Álvarez no ha logrado firmar otra campaña como la de 2023, cuando despachó 25 bambinazos y fletó 63 rayitas —su mejor rendimiento desde su debut en 2022—. Aun así, es una realidad que su menor producción en las últimas campañas no responde a una falta de talento, sino a que la salud no ha sido su mejor compañera. Sin embargo, aún queda temporada 2026 y de seguro mejorará sus números.
Torrens con oportunidad
Pero si hay alguien que ha impuesto respeto detrás del plato es Luis Torrens. El receptor representa una opción de lujo cuando Álvarez descansa o afronta problemas físicos, lo que ha consolidado al carabobeño en la estructura de los metropolitanos.
En lo que va de 2026, Torrens suma 20 corredores capturados en 49 intentos de robo, aunado a un porcentaje de fildeo nada despreciable de .997 en 299 innings como careta del equipo.
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De igual forma, Torrens ha dado batazos clave en una temporada compleja para los Mets. En agosto cuenta con dos estacazos de vuelta completa y ocho carreras remolcadas, para una línea ofensiva de .385/.500/.846.
Torrens está disputando su novena campaña en Grandes Ligas, siendo los metropolitanos su equipo más estable en las últimas zafras.