El renovado Estadio Santiago Bernabéu, casa del Real Madrid, se perfila cada vez más como favorito para ser la sede del Mundial del 2030, el del centenario, aun faltando cinco años y una Copa del Mundo todavía.
De acuerdo a un informe del Diario AS, la decisión que podría tomar la FIFA de cara a la sede de dicho encuentro se debería a la «excelente relación que mantienen Gianni Infantino (presidente de la entidad) y Florentino Pérez (máximo mandatario del club merengue)», para que el inmueble de la capital española albergue su segunda final del evento 48 años después de la de 1982.
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Por ahora, el organismo rector del fútbol mundial y sus directivos no se meterán de lleno en la competición que organizarán España, Marruecos y Portugal (con algunos partidos en Argentina, Uruguay y Paraguay) sino hasta después del verano de 2026, siendo en los últimos meses del año cuando se conozcan las sedes oficiales del evento dentro de cinco años.
Real Madrid y FIFA, es decir, Florentino Pérez y Gianni Infantino, caminan de la mano, y los problemas reglamentarios que existían por aquello de la «cesión» del estadio durante tres meses, que exigen las normas del mundial, se han suavizado, como sucederá con otros estadios.
El organismo festeja la reapertura del -remodelado- Camp Nou, estadio que también puede disputarle la organización de la final al Bernabéu, tal y como desea Joan Laporta. En Portugal, el inmueble que estaría más capacitado, sobre todo por ser escenario de finales de Champions, es el del Benfica, aunque parece lejos de poder competirle a los dos recintos españoles.