Noti-Deporte: Así fue la victoria de Alcaraz en su debut en Wimbledon 2025

Streaming Challenger Modena en directo

🎾 Federico Arnaboldi vs Daniel Elahi Galan

  1. Entra aquí y regístrate en Bet365
  2. Haz tu primer depósito de mínimo 5 €
  3. Entra en la sección «Directo» y ve todos los partidos

Ver partido en Bet365

Con una igualdad y un sufrimiento inesperado y con el modo supervivencia de nuevo activado, así fue la victoria de Carlos Alcaraz en su estreno como defensor del título en Wimbledon. El español se vio las caras ante un Fabio Fognini que antes de colgar la raqueta se dio un homenaje en la Pista Central del grande londinense, pero insuficiente para doblegar al murciano. El de El Palmar se mostró apagado y fallón, pero se agarró a la pista para evitar una de las mayores sorpresas de los últimos años y reaccionó justo a tiempo para terminar con cualquier tipo de esperanza del italiano. Se hizo con la victoria por 7-5, 6-7(5), 7-5, 2-6, 6-1, tras cuatro horas y 27 minutos y suma así su 19ª victoria seguida y su 15ª consecutiva en Wimbledon. No pierde en La Catedral desde 2022 y no tiene ninguna intención de hacerlo este año. Con los deberes hechos y tras el susto de la primera ronda, espera Oliver Tarver en la segunda.

Todo estaba perfectamente preparado en La Catedral del tenis para el debut de su último campeón. Con un césped impoluto y cortado al milímetro, unas gradas repletas y un sol de verano, que no siempre aparece en Londres, las condiciones eran perfectas para que el doble campeón estrenase la pista más importante del tenis. 

Alcaraz llegaba a la cita en uno de sus mejores momentos de su carrera. Flamante campeón en Roland Garros y Queen’s, con una adaptación instantánea a la hierba y mostrando un juego agresivo y eficaz que le colocan como favorito a hacerse con su tercer entorchado en Londres. Pero enfrente tendría un rival ya en la puerta de salida, pero que todavía tiene mucha magia en su magullada varita.

Igualdad desde el primer punto

Jugar la primera ronda de un torneo ante Fabio Fognini siempre es un regalo envenenado. Por mucho que el italiano ya esté fuera del Top 100 y que este sea su último año como profesional, acostumbra a dar su mejor versión y molesta hasta el final a los mejores jugadores. Se vio en el inicio del partido con cinco bolas de break en los tres primeros juegos al servicio del español, que si bien salvaba las cinco tentativas se mostraba algo frío e incómodo en los primeros compases del partido, consciente de la presión que conlleva ser el defensor del título.

Se podría decir que Fognini no tenía nada que perder y Alcaraz tenía mucho. De esta manera se explica el devenir del primer set, con el italiano colocándose 5-4 arriba y metiendo presión al saque de Alcaraz. Pero el español se mueve como nadie cuando tiene la soga al cuello y no solo sacaba adelante su servicio, sino que rompía el del italiano y para después colocar el 7-5 en una primera manga en la que sufrió más de lo esperado.

Fognini no se rindió

Si algunos pensaban que el tenis del italiano iba a quedar ahí y que ya iba a mostrar la bandera blanca de rendición en los dos siguientes sets estaban muy equivocados. El inicio de la segunda manga fue un calco de la primera. Pero en un juego aparentemente tranquilo para Fognini con 40-0, se desconectó y el murciano no dejó pasar la ocasión para abrir brecha y colocar el 4-2. Fue un soplo de aire para Alcaraz ese quinto juego porque no terminaba de gustarse y su primer servicio no le acompañaba, algo que fue clave en su victoria en Queen’s. Disponía de una bola de break Fognini para igualar 4-4 y la convertía. El italiano estaba de despedida en Wimbledon, pero la verdad es que estaba muy vivo.

Estaba jugando con fuego Alcaraz porque su tenis no estaba siendo tan limpio e incisivo como en Queen’s, su derecha no corría y la muñeca tampoco estaba engrasada. El segundo set, al igual que el primero, estaba en un alambre, el ecosistema preferido del murciano, pero Fognini no cedía y la segunda manga se decidiría en el tie break. Algo le pasaba al flamante campeón de Roland Garros, se le veía serio y no sonreía y cuando esto pasa es que algo ocurre. No mostraba el talante y colmillo que acostumbra en los momentos decisivos y Fognini, que cada vez se hacía más grande, reventaba los pronósticos y se hacía con el segundo set (7-6(5).

La cosa no mejoraba y la preocupación aumentaba

El italiano, que salió en un principio a disfrutar de su última ocasión en Wimbledon, se empezó poco a poco a creer que podría luchar el partido. Mientras que las sensaciones que seguía desprendiendo el español no eran nada halagüeñas. Se le veía apagado como falto de energías y de confianza y en esta situación Fognini rompía el servicio y activaba todas las alarmas.

Así lo sintió también Alcaraz, que cortaba la hemorragia, devolvía el break y ponía el 3-2. Por primera vez en todo el partido se ponía por delante y su intensidad subía una marcha, pero de nuevo aparecían los fantasmas con tres bolas de break para Fognini. Fue en ese momento cuando, por fin, apareció el primer servicio del español para sacarle de un apuro que cada vez se estaba haciendo más grande.

Apretaba el puño por primera vez en mucho tiempo y aprovechaba un enredo del italiano para quebrarle el saque, pero el de San Remo seguía inspirado y devolvía el golpe. Nada estaba asegurado en un partido en el que cualquier cosa podía ocurrir: 5-5 y todo por decidir. Y fue en ese instante, donde el campeón de 5 Grand Slams se revolvió, aseguraba el tie break con su servicio para después romper el saque del italiano. Rugía el flamante campeón, liberando así la presión de un partido que estaba siendo un verdadero dolor de muelas.

Por mucho que el tanque de gasolina empezara a vaciarse y la diferencia de edad, dieciséis años, fuese tan notoria, el físico del italiano aguantaba y sobre todo su tenis seguía haciendo daño. La dinámica de todo el duelo se repetía en esta cuarta manga: tensión e irregularidad por parte del español, virtuosismo y resistencia por parte del italiano. Para nada el partido estaba sentenciado y Fognini no había dicho su última palabra, quebraba por partida doble y el partido se iba al definitivo y quinto set (6-2).

Un quinto set que podría ser de infarto

El final del cuarto set dejó de nuevo una imagen algo preocupante de Alcaraz, como si tuviera algún tipo de molestias o problema que no le dejasen jugar al 100%. Su movilidad era muy limitada en comparación a su semana en Queen’s y estaba obligado a subir el nivel si no quería ver como terminaba su reinado en Wimbledon.

Ahora sí que sí, Alcaraz despertó, más por supervivencia que por convicción. Si no quería ser la decepción del torneo, tenía que resurgir e ir a por todas, nada de especular. Se colocaba 2-0 al romper el servicio de italiano y por primera vez en todo el partido hacía su característico gesto de llevarse el dedo a la oreja. Quería oír a la Pista Central en una señal de que ahí estaba él, sufriendo, pero luchando por seguir a flote. 

El marcador mostraba un 3-0, pero se tuvo que parar el partido 15 minutos por una emergencia médica. Este parón fue la sentencia de Fognini que ya no volvió a entrar en el partido. Ya no dejó escapar Alcaraz un partido completamente inesperado para él, tanto por su nivel como por el de rival. En algunos momentos se temió algo mucho peor, sufrió de lo lindo el campeón, pero una vez más, y ya van unas cuantas, activó el modo supervivencia y se hizo con una victoria complicada, luchada y competida (7-5, 6-7(5), 7-5, 2-6, 6-1). Todos los respetos para Fognini que mostró que la edad es solo un número, que todavía le queda mucho tenis y que, quizás, debería replantearse su retirada. Para él fue la tremenda ovación de la Pista Central en su última participación en Wimbledon. Mientras que este entretenido y bonito partido confirma un secreto a voces: ¡Qué difícil es ganar a Alcaraz!

 



Ver fuente