Streaming ATP Buenos Aires en directo
🎾 Andrea Pellegrino vs Thiago Seyboth Wild
- Entra aquí y regístrate en Bet365
- Haz tu primer depósito de mínimo 5 €
- Entra en la sección «Directo» y ve todos los partidos
Ver partido en Bet365
Un cambio estructural en el calendario ATP se está gestando y es ya irrefrenable. Bajo el mandato de Andrea Gaudenzi, la máxima prioridad no es otra que la de reforzar los torneos más importantes del mundo, promover una mayor fortaleza a torneos Masters 1000 y ATP 500, e incluso, impulsar el circuito Challenger, quedando los eventos ATP 250 en tierra de nadie. Estamos asistiendo a su lenta e inexorable extinción.
La decisión está tomada. El tenis es uno de los deportes con mayor carga competitiva de todos los que existen, en un calendario tan apretado como prolongado en el tiempo. Once meses de actividad competitiva con viajes interminables de por medio, cambios de superficie, de bolas, de obligaciones contractuales si se quieren cobrar bonus económicos, de exigencias deportivas para mantener el estatus en el ranking… En definitiva, un deporte tan apasionante como demandante en todos los sentidos.
Solo hay 2 meses en el calendario ATP sin torneos de Grand Slam o Masters 1000
Las quejas del calendario ATP son insistentes, pero mucho más la tenacidad de los órganos directivos del tenis por remodelar el deporte a su manera. Andrea Gaudenzi llegó a la dirección de la ATP en un contexto complicado. Apenas unos meses después de iniciarse su mandato, estalló el COVID y las consecuencias fueron fatales para el tenis. Quedó claro que era preciso hacer una reestructuración completa y una parte fundamental pasaba por mejorar las condiciones económicas de los tenistas más modestos.

Se incrementaron mucho los premios del ATP Challenger Tour y se promovió la idea de hacer Masters 1000 de dos semanas para dar cabida a más tenistas y que pudieran acceder a las cantidades económicas que se mueven en ellos, así como a las condiciones exquisitas para los tenistas en que se desarrollan. De manera anexa, se ha percibido a los ATP 500 como una oportunidad para hacer torneos más corto e intensos, pero con jugadores de élite al ser cuadros reducidos, en los que sedes ya consolidadas pujen por atraer talento.
A esto es preciso unir la celebración de un décimo Masters 1000, el de Arabia Saudí, a partir del 2028. Tan solo hay dos meses en el calendario ATP sin torneos de Grand Slam ni Masters 1000, pero cuando empiece a celebrarse ese nuevo evento, quedará el mes de septiembre como el único libre de grandes torneos. Y ni siquiera eso, porque el US Open acaba ya entrado el noveno mes del año. Ante este panorama y la decisión de organizar más eventos de categoría 125 y 175 del circuito Challenger, los torneos ATP 250 quedan en terreno de nadie.
En 2026 se disputarán 29 torneos ATP 250, pero la cifra se reducirá mucho en próximos años
¿Serán degradados al circuito Challenger, como sucedió con Estoril el pasado año, aunque ha recuperado su estatus este 2026? ¿Alguno de ellos se convertirá en otro ATP 500, algo que sucedió con Dallas recientemente? ¿O desaparecerán por completo? A esa pregunta se enfrentan las 29 ciudades que acogen torneos de esta categoría en la presente campaña. Los ATP 250 han supuesto, históricamente, una gran plataforma de crecimiento para muchos tenistas jóvenes, lugar idóneos para jugadores del top-50 que buscaban algún título o sumar puntos y confianza, así como reducto de veteranos anhelantes de mantenerse en la élite.

Por si eso fuera poco, a nivel social, todo evento ATP 250 deja una huella importante entre los aficionados de las localidades que los organizan. Sin embargo, su rentabilidad cada vez es menor. Los mejores del mundo no pasan por allí, restringiendo sus aventuras exóticas a los ATP 500 que están obligados a jugar si quieren evitar penalizaciones económicas.
Brisbane, Hong Kong, Adelaida y Auckland son los que están más tranquilas, al situarse de manera idílica en el calendario para abrir fuego en el nuevo año y prepararse para el Open de Australia. Sin embargo, otros muchos ven peligrar su futuro. Montpellier, Buenos Aires, Delray Beach, Santiago de Chile, Houston, Marrakech, Bucarest, Ginebra, Stuttgart, Hertogenbosch, Mallorca, Eastbourne, Bastad, Gstaad, Umag, Kitzbühel, Estoril, Los Cabos, Winston-Salem, Chengdu, Hangzhou, Almaty, Lyon, Bruselas y Estocolmo tendrán que hacer malabares para mantener vivo un legado que, en muchos casos, es histórico, erigiéndose en torneos imposibles de desligar en los anales de este deporte.