Streaming ATP Eastbourne MD en directo
🎾 Ho/Oberleitner vs Andreozzi/Guinard
- Entra aquí y regístrate en Bet365
- Haz tu primer depósito de mínimo 5 €
- Entra en la sección «Directo» y ve todos los partidos
Ver partido en Bet365
Marat Safin ha profundizado en el trabajo que está realizando junto a Andrey Rublev y ha dejado una reflexión muy reveladora sobre los problemas que siguen impidiendo al ruso alcanzar todo su potencial. El exnúmero uno del mundo considera que las limitaciones de su compatriota responden a una cuestión relacionada con la confianza, la personalidad y la forma en la que interpreta tanto el tenis como la vida.
La incorporación de Marat Safin al entorno de Andrey Rublev ha despertado una enorme expectación durante los últimos meses. Después de años trabajando junto a Fernando Vicente y consolidándose como uno de los jugadores más regulares del circuito, Rublev parecía haber alcanzado un punto de estancamiento difícil de romper.
Seguía ganando partidos, manteniéndose entre los mejores del mundo y acumulando presencia en las rondas finales de los grandes torneos, pero la sensación era que existía un techo invisible que le impedía dar el salto definitivo. Safin parece convencido de que la solución no pasa por modificar golpes o patrones tácticos, sino por reconstruir aspectos mucho más profundos de su identidad competitiva.
Marat Safin explica por qué Rublev necesitaba una voz diferente
Uno de los primeros aspectos que abordó Safin fue la importancia de introducir nuevos estímulos dentro de la carrera de un jugador consolidado. El ruso considera que, cuando una relación entre entrenador y jugador se prolonga durante muchos años, existe el riesgo de que ciertos mensajes pierdan efectividad.
«Cuando llevas mucho tiempo con el mismo entrenador, dejas de escuchar de la misma manera. El oído y la mirada se acostumbran», explicó. Según Safin, la relación entre Rublev y Fernando Vicente había alcanzado un grado de cercanía muy especial, algo positivo en muchos aspectos, pero que también puede provocar que determinadas advertencias o correcciones pierdan impacto con el paso del tiempo.
«Ya no lo escuchaba como a un entrenador. Lo escuchaba más como a un hermano mayor». Por eso entiende que la llegada de una figura diferente puede resultar beneficiosa. No necesariamente para cambiarlo todo, sino para introducir perspectivas nuevas y lanzar mensajes que quizá necesiten ser escuchados desde otra voz.
El estilo de juego de Rublev es un reflejo de su personalidad
La parte más interesante de la conversación llegó cuando Safin fue preguntado por la posibilidad de cambiar el tenis de Rublev a estas alturas de su carrera. Su respuesta fue tan sencilla como profunda. «El estilo de juego es una manifestación de tu carácter. Juegas como eres».
La reflexión encierra una idea que muchos entrenadores comparten en privado, pero que pocas veces se verbaliza de forma tan directa. Para Safin, los problemas de Rublev no pueden analizarse únicamente desde el punto de vista técnico porque están conectados con su forma de pensar y de reaccionar ante las situaciones que le plantea la competición.

A la hora de describirlo, utilizó una imagen muy gráfica. «Andrey es un chico eléctrico». Según explicó, gran parte de las dificultades del ruso nacen precisamente de esa enorme intensidad emocional que le acompaña constantemente sobre la pista. «Tiene muchísima energía, pero no sabe dónde canalizarla. Sale disparada en todas las direcciones».
Durante años, esa intensidad ha sido una de las señas de identidad de Rublev. También una de las razones por las que ha conseguido competir al máximo nivel. Sin embargo, Safin parece sugerir que la misma cualidad que le ha permitido llegar tan lejos podría estar limitándole en determinados momentos de máxima exigencia.
Safin: «No se trata de la derecha o del revés»
Resulta especialmente llamativo que el exnúmero uno del mundo descarte casi por completo la idea de que la solución pase por cuestiones técnicas. «Tiene que cambiar la forma en la que piensa». A partir de ahí, desarrolló una teoría que explica bastante bien el enfoque con el que está trabajando junto a Rublev.
«La forma en la que ves el tenis es la forma en la que ves la vida». Safin considera que ambas dimensiones están íntimamente conectadas. Por eso cree que intentar corregir únicamente detalles relacionados con el juego sería un error. «No estamos hablando de mejorar la derecha, el revés o de cambiar cuestiones técnicas. No funciona así».
En su opinión, cuando un jugador ya está instalado entre los mejores del mundo, las diferencias se encuentran en lugares mucho más difíciles de identificar. «Entramos en un terreno psicológico, mucho más sutil. Ahí están los detalles que marcan la diferencia». El ruso comparó ese proceso con la diferencia que existe entre una buena obra y una obra maestra. A simple vista pueden parecer similares, pero son los pequeños matices los que terminan separando a unos jugadores de otros cuando todos poseen un nivel extraordinario.
El enorme desafío de cambiar cuando ya eres un jugador consolidado
Safin también explicó por qué considera tan complicado introducir cambios profundos en un tenista que lleva años compitiendo en la élite. «Es muy difícil modificar esos detalles porque ya te has formado como persona».
A su juicio, cualquier transformación real exige mucho más que incorporar nuevos conceptos tácticos o nuevas rutinas de entrenamiento. Requiere cuestionar hábitos mentales que llevan décadas instalados en la cabeza del jugador. «Tienes que reprogramarte por completo. Romper programas antiguos y limpiar todo tu espacio interior».

La expresión puede sonar extrema, pero refleja perfectamente la magnitud del reto que observa en Rublev. Safin cree que las personas acumulan durante años experiencias, miedos, creencias y mecanismos de defensa que terminan condicionando su comportamiento en situaciones de máxima presión. Por eso considera que cualquier cambio verdadero necesita tiempo. Mucho más tiempo del que normalmente exige el calendario profesional.
La gran carencia que Safin detecta en Rublev
Después de analizar todos esos aspectos, Safin terminó señalando cuál cree que es el principal obstáculo que sigue frenando a su compatriota. «A Andrey le falta creer en sí mismo». La frase puede parecer simple, pero adquiere una enorme relevancia cuando procede de alguien que ha trabajado durante semanas observando de cerca a uno de los jugadores más talentosos del circuito.
«Necesita confiar en aquello que depende de él». Safin considera que muchas veces Rublev termina interpretando determinados resultados o situaciones como circunstancias externas que le ocurren, cuando en realidad posee mucho más control sobre ellas del que imagina. Y cerró su reflexión con una frase que resume perfectamente su visión del deporte y de la vida.
«O eres una víctima o eres un creador. No existe una tercera opción». Quizá ahí se encuentre la verdadera esencia del trabajo que está intentando desarrollar junto a Rublev. No se trata únicamente de ayudarle a ganar más partidos o de mejorar su rendimiento en los grandes torneos. Se trata de convencerle de que todavía tiene margen para construir una versión mejor de sí mismo. Una versión capaz de utilizar toda esa energía que le caracteriza sin que termine jugando en su contra. Porque para Marat Safin, al menos por ahora, el principal rival de Andrey Rublev no está al otro lado de la red.
Marat Safin explains:
– His role for Andrey Rublev as a bad cop but also a teddy bear. 😄
– what Andrey’s lacking and what he expects from him to change.
– also describes Andrey’s character as «electric» saying he has a lot of energy he doesn’t know how to channel. pic.twitter.com/c5wntbxKRN— ᵛᵉⁿᵒᵐ ◥ ◤ | 🇫🇷 🇩🇪 🏴 (@RUBL3D3V) June 22, 2026