100 victorias: Resiliencia pura – Líder en deportes


El prólogo del final de su carrera, eso parecía estar escribiendo Eduardo Rodríguez en las últimas dos contiendas de Grandes Ligas, en los que su efectividad quedó por encima de los 5.00 puntos. Cuando fue convocado por Venezuela para el Clásico Mundial llovieron las críticas y muchos dieron un paso al frente para decir que sus mejores años ya habían pasado. Pero él, aferrado a la resiliencia con la que se ha mantenido en el Big Show durante más de una década, encaró los desafíos más importantes y en la Gran Final se convirtió en un héroe. Entonces nació la duda de si podía trasladar su buen momento a MLB y, una vez más, su respuesta fue contundente.

E-Rod ha hecho un total de 15 presentaciones y ha dejado récord de 6-2 con una efectividad de 2.45, que es -por mucho- la mejor de su carrera. Y es que, hasta ahora, en este apartado su mejor registro es el 3.30 que dejó con los Tigres de Detroit en la temporada 2023, tras 26 apariciones. Esa zafra le valió el contrato de 80 millones y cuatro temporadas que lo llevó a Arizona en 2024. Así que podemos decir que finalmente, dos años después, los del desierto tienen al pitcher por el que decidieron apostar.

Estamos hablando del sexto abridor, entre los lanzadores calificados, más dominantes de toda la Gran Carpa, solo superado por Jacob Misiorowski (1.34), Cristopher Sánchez (1.82), Cam Schlittler (1.82), Chase Burns (2.01) y Chris Sale (2.30). Además, solo hay cuatro brazos que han trabajado más que el venezolano, que suma 88 innings y un tercio. No, no está entre los líderes en ponches, de hecho solo registra 65, pero aún así logra sacar ceros de forma eficiente.

Recientemente, el 17 de junio ante los Angels, consiguió la victoria número 100 de su carrera, un registro que solo han alcanzado ocho lanzadores venezolanos a lo largo de la historia: Félix Hernández (169), Freddy García (156), Johan Santana (139), “El Toro” Carlos Zambrano (132), Aníbal Sánchez (116), Carlos Carrasco (112), Wilson Álvarez (102) y Kelvin Escobar (101). Definitivamente, podemos decir que hace parte de la élite del pitcheo venezolano. Algo que parecía imposible hace un par de años, cuando luchaba con su cuerpo para mantenerse activo.

Pero es que él nunca se rindió, él no dejó de trabajar. De hecho, su buen momento es el resultado del estudio minucioso de su mecánica. Entender que lo estaba haciendo un lanzador tan fácil de descifrar y cómo podía corregirlo. Llegó a la conclusión que utilizaba en exceso su recta, que no está entre las más veloces, ni es tan efectiva como antes. Y entonces decidió darle más protagonismo a su cambio, que sí está entre los mejores de la liga.

¿Aprendió?, evidentemente y eso lo hizo un mejor lanzador, uno que ahora -a sus 33 años- parece estar en una segunda juventud.



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