Costó, sudó, dudó, sufrió, pero Rafa Jódar ya está en la tercera ronda del Masters 1000 de Montreal. El español, que apenas había tenido tiempo para recuperarse del enorme esfuerzo realizado esta semana en Washington, donde disputó la final el pasado lunes, sacó adelante un durísimo estreno ante Corentin Moutet (4-6, 6-1, 6-3) para sumar la 43ª victoria de la temporada y confirmar que también sabe ganar cuando las piernas pesan más de la cuenta.
No fue un debut sencillo. Todo lo contrario. Moutet planteó un partido incómodo desde el primer punto, alternando alturas, ritmos y dejadas para impedir que Jódar encontrara continuidad. El francés jugó un tenis de mucho nivel durante buena parte del primer set y consiguió llevar el encuentro al terreno que más le convenía. El español, todavía buscando sensaciones tras el cambio de ciudad y la escasa adaptación a las condiciones de Montreal, cometió más errores de lo habitual y terminó cediendo la primera manga por 6-4.
La respuesta, sin embargo, volvió a demostrar una de las grandes virtudes que ha desarrollado durante esta temporada: la capacidad para resolver problemas sobre la marcha. Poco a poco, Jódar fue elevando la intensidad de sus golpes, encontró una mayor profundidad con la derecha y empezó a imponer un ritmo que Moutet ya no pudo sostener. El segundo set fue un punto de inflexión. Mucho más sólido desde el fondo de la pista y mucho más preciso al resto, el español enlazó cinco juegos consecutivos para igualar el encuentro con un contundente 6-1.
Una remontada de mucho mérito
Con el partido igualado, Moutet volvió a ofrecer resistencia e incluso llegó a dominar algunos tramos del tercer parcial. El francés no dejó de buscar variantes para romper el ritmo de Jódar, pero el español ya había encontrado el camino. Cada vez más cómodo físicamente y con mayor confianza en sus golpes, fue inclinando el partido a su favor hasta conseguir el break decisivo que terminó marcando la diferencia. Lejos de precipitarse, Jódar gestionó con madurez los momentos de mayor tensión y cerró el encuentro por 6-3, certificando una remontada de enorme valor tanto por el nivel del rival como por el contexto en el que llegaba al torneo.
El triunfo permite al español avanzar por primera vez a la tercera ronda del Masters 1000 de Montreal, un torneo que disputa también por primera vez en su carrera. Allí le espera un desafío de máxima exigencia frente a Lorenzo Musetti, uno de los grandes nombres del circuito y una excelente oportunidad para seguir midiendo el crecimiento de una temporada que ya suma 43 victorias y continúa ofreciendo nuevos motivos para ilusionarse.