Las festividades del Juego de Estrellas en Filadelfia tuvieron un significado sumamente especial para Eduardo Rodríguez. El zurdo venezolano sumó la primera convocatoria de su carrera al Clásico de Mitad de Temporada, una experiencia que resumió como «un sueño hecho realidad» tras una pletórica primera mitad de campaña en la que se ha erigido como el principal baluarte de la rotación de los Cascabeles de Arizona.
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El oriundo de Valencia ingresa a la segunda mitad del calendario de las Mayores exhibiendo números de auténtico as, poseyendo récord de 8-3 y efectividad de 2.29 en 19 aperturas.
La consistencia de «E-Rod» sobre la loma se refleja en sus 12 salidas de calidad en lo que va de zafra, una racha durante en la que ha hilvanado nueve aperturas de este calibre en sus últimas 11 presentaciones, incluyendo cinco de forma consecutiva antes de la pausa estelar. Con semejante dominio en sus registros, el criollo mantiene un objetivo muy claro para el resto de la contienda: seguir sacando outs.
«(Mi plan es) seguir saliendo a ejecutar mis pitcheos todo el tiempo. Quiero hacer lo mejor que pueda cada vez que esté en el montículo e ir lo más lejos posible en cada juego», confesó Eduardo Rodríguez en declaraciones recogidas por el periodista David Venn para MLB.com, manifestando además su deseo de que este gran momento se prolongue hasta el final de la campaña.
El motor de Arizona en busca de octubre
El extraordinario rendimiento del venezolano ha sido el combustible principal para que los desérticos se mantengan en plena batalla por los puestos de postemporada. Los Cascabeles cerraron la primera mitad por todo lo alto al barrer a los Dodgers de Los Ángeles, donde Rodríguez se acreditó el triunfo en uno de esos compromisos para ratificar que gran parte de las opciones de Arizona dependen directamente de su brazo.
Tras ese golpe de autoridad ante sus rivales de división, los Dbacks se ubicaron a tan solo 2.5 juegos de distancia del tercer comodín de la Liga Nacional, que actualmente ocupan los Marlins de Miami, y con los Piratas de Pittsburgh y los Cardenales de San Luis posicionados de forma intermedia en la lucha.
«Ahora estamos jugando mejor. Vamos a seguir jugando mejor todo el tiempo y vamos a seguir haciendo el trabajo, así que se espera algo bueno de nosotros», puntualizó con optimismo el zurdo carabobeño de 33 años, dejando en claro que la escuadra del desierto posee las herramientas y la motivación necesarias para asaltar los puestos de clasificación en los meses decisivos.