A escasas tres semanas de haber jugado el último de 2 mil 797 encuentros en 21 temporadas de Grandes Ligas, que lo caracterizaron como el mejor bateador de la generación de bigleaguers que inició su carrera en el año 2003, Miguel Cabrera tendrá tiempo para celebrar hoy el vigésimo aniversario de uno de sus cuadrangulares más emblemáticos, el cual, curiosamente, no forma parte de la colección de 511 tablazos que disparó en calendario de eliminatorias.
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El famoso bambinazo contra Roger Clemens en la Serie Mundial de 2003 entre Yanquis y Marlins fue el bautizo definitivo de aquel “pichón de slugger” con rostro de muchachito que daba sus primeros pasos, en ruta a convertirse nueve años después, en 2012, en el primer ganador de la Triple Corona Ofensiva desde que Carl Yastrzemski lo había conseguido por última vez, con los Medias Rojas de Boston, en el año 1967, y 21 años después tiene a todo un país a la espera de que en 2029, cuando se cumpla los cinco años de retiro, se le abran las puertas del Salón de la Fama.
Novato contra veterano
Menos de cinco meses desde que los Marlins lo promovieron desde su filial AA de Carolina el 20 de junio, 87 juegos con el equipo grande en la eliminatoria y 15 en la postemporada, tenía Cabrera a la edad de 20 años, cuando la noche del aquel miércoles 22 de octubre de 2003, el mánager Jack Mckeon lo alineó como jardinero derecho y cuarto bate, para el cuarto choque de la Serie Mundial que ante 65 mil 934 espectadores jugaron Yanquis y peces en el Pro Player stadium de Miami.
Los visitantes estaban arriba en la serie 2-1 y contaban con Clemens, experimentado derecho de 40 años de edad, que estaba en la vigésima de 24 campañas, con 310 de los 354 triunfos que obtuvo en su trayectoria.
En el propio primer inning, con dos outs en la pizarra, el puertorriqueño Iván Rodríguez le dio hit hacia la derecha y Cabrera se presentó al plato a tomar su primer turno del juego. En cuenta de una bola y dos strikes, el cuarto envío de Clemens pasó muy cerca del rostro del imberbe maracayero, quien se acomodó en el plato, dio fouls ante los dos siguientes lanzamientos, y ante el séptimo pitcheo conectó con fuerza y llevó la pelota por encima de la cerca del jardín derecho.
Siguieron sencillos consecutivos de Jeff Conine , Mike Lowell y Derek Lee, para la otra rayita que completó el racimo de tres. Los Yanquis se acercaron con una en el segundo. Con sencillos corridos para llenar las bases, Bernie Williams, Hideki Matsui y Jorge Posada. Karim García se ponchó tirándole para el primer out y Aaron Boone elevó de sacrificio para fletar a Williams.
Empate vs. Urbina
En el noveno, el cerrador Ugueth Urbina, quien no había permitido carrera en sus últimas cuatro salidas de la postemporada, reemplazó al abridor Carl Pavano, quien acumulaba 115 lanzamientos. Pero al venezolano le empataron el juego con sencillo de Williams y triple del emergente Rubén Sierra.
El desafío se fue a episodios extra con Chad Fox y Brandon Looper llevando el peso del bullpen de Miami, en tanto que otro venezolano, Álex González, se colocó la capa de héroe por los Marlins. Como primer bate, en el cierre del 12° capítulo, en cuenta de tres y dos, “pescó” envío que se le quedó en el medio del plato al relevista Jeff Weaver, sacó la bola por el left y dejó en el campo al rival. Los Marlins ganaron los siguientes dos choques y lograron su segundo centro de monarcas de la Serie Mundial desde 1997.