El receptor venezolano de 20 años y prospecto número uno de los Padres de San Diego, Ethan Salas, fue ascendido recientemente a la sucursal Triple-A de la organización y no ha desaprovechado la oportunidad de brillar en su primera incursión en el nivel más alto de las Ligas Menores.
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Salas se estrenó en la filial el pasado 29 de julio y, tras ligar cinco inatrapables en sus primeros dos compromisos, se fue en blanco en las siguientes dos fechas. Sin embargo, apretó el paso al conectar al menos un hit en sus siguientes tres desafíos, incluyendo su primer jonrón en esta categoría el pasado viernes en el triunfo 8-6 sobre los Ases de Reno (filial de los Cascabeles de Arizona).
En esa jornada ligó de 4-2 con doblete en su primer turno del segundo capítulo, tres carreras impulsadas, dos anotadas y una base por bolas. Su batazo de largometraje en la tercera entrada ante los envíos de Ashton Izzi salió disparado hacia el jardín derecho a una velocidad de salida de 96.7 mph y un elevado ángulo de despegue de 43 grados.
Muestra de impacto al borde de Las Mayores
Al término del encuentro, el criollo vio cómo su promedio al bate se elevaba a .333 (de 27-9) en sus primeros siete partidos en Triple-A. En ese lapso acumula cinco extrabases (tres dobles, un triple y un jonrón), ocho carreras producidas, cuatro anotadas, un OBP de .441, Slugging de .630 y un sólido OPS de 1.071.
Cabe destacar que, con su edad actual, Ethan Salas se convirtió en el pelotero titular más joven en todo el nivel Triple-A. Solo el tiempo dirá si puede sostener este vertiginoso rendimiento en la recta final de la zafra, pero lo cierto es que con cada batazo demuestra que se encuentra a tan solo una llamada de hacer su debut en las Grandes Ligas.