La FIFA inició un proceso de consulta con el fin de lograr la expansión de la Copa del Mundo a 64 selecciones. El objetivo del ente rector, de acuerdo con documentos internos a los que tuvo acceso ESPN, es tomar una decisión el 14 de agosto.
La iniciativa de estudiar un Mundial de 64 equipos surge tras el aparente fracaso del plan de privatización impulsado por Gianni Infantino. Su propuesta de vender una participación valorada en 20.000 millones de dólares para otorgar a inversores privados el control de las principales competiciones de la FIFA colapsó después de que la UEFA, la Concacaf y la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) condenaran y rechazaran públicamente la medida, lo que provocó incluso la dimisión de su asesor principal.
El recién concluido Mundial de 2026 —donde la selección de España se coronó campeona a principios de este mes— representó el debut del formato ampliado a 48 equipos. Aunque altos cargos de la FIFA habían descartado de forma privada un salto inmediato a 64 selecciones, un documento de cinco páginas distribuido por el organismo reactivó el debate bajo el título «Posible ampliación de la Copa Mundial de la FIFA a 64 selecciones».
Un calendario exprés y bajo la lupa
El informe establece un cronograma sumamente ajustado para justificar el cambio estructural antes de la fecha límite fijada por la propia cúpula directiva:
- 30 de julio: Inicio formal del intercambio de informes de investigación.
- 7 de agosto: Presentación de propuestas por parte de una agencia independiente, cuyo rol será determinar cómo afectaría la inclusión de 64 equipos al ecosistema futbolístico global.
- 14 de agosto: Veredicto y decisión oficial de la FIFA sobre la propuesta.
- 11 de septiembre: Entrega del análisis completo, programada apenas ocho días antes del 19 de septiembre, fecha límite que Infantino impuso inicialmente para la aceptación de su plan de inversión privada.
A pesar de que Infantino se perfilaba para una reelección sin oposición a un nuevo mandato de cuatro años en 2027, su intento de forzar un cambio de esta magnitud tras un periodo de consulta tan recortado apunta a profundizar el enfrentamiento con las confederaciones regionales y a intensificar la oposición contra su gestión.