Noti-Deporte: «A Rafa Jódar no le critican por ser Jódar, sino porque es español, y eso provoca envidias desde Argentina o Brasil»

No hay ninguna duda de que la gran historia del año, más allá de lo que han hecho o están logrando Alcaraz y Sinner, es la de Rafa Jódar. El madrileño, en la que está siendo su primera temporada en el circuito ATP, está asombrando a todos por una aclimatación fulgurante y ahora mismo no se puede cuestionar que es uno de los tenistas más en forma de todos.

Rafa tiene en su mano poder hacer historia, ya que no hay nadie en la historia que en su primer año dentro del circuito haya logrado entrar en las ATP Finals. Ahora mismo, Jódar está a solo 111 puntos de ponerse como el octavo mejor tenista del año, puesto ocupado por un Alex de Miñaur que va en clara tendencia descendente. De hacer un buen papel en Canadá y avanzar lejos, Rafa podría pegar un tremendo subidón en el Ranking y ponerse entre los 10 mejores de la temporada, e incluso del Ranking ATP actual.

Críticas desde Latinoamérica por sus actos en pista

En los últimos meses, sobre todo desde Brasil y Argentina, muchas cuentas en redes sociales están alimentando una bola en la que dicen que Rafa tiene una personalidad polémica, tratando mal a los recogepelotas o incluso a su propio padre. Ya en Roland Garros tuvimos que explicar que no empujó a nadie sino que fue todo un efecto óptico por el ángulo de la cámara, pero ni con esas la gente ha podido entender que Jódar no hizo aquello. Como se suele decir, no hay mayor ciego que el que no quiere ver.

Estas críticas, provenientes en su mayoría desde Latam, intentar tirar odio hacia Rafa para hacerle ver peor de lo que es, para que de alguna manera otros tenistas de sus países, como Fonseca, por ejemplo, tengan mejor visión de lo que está haciendo. Realmente, no hay necesidad de tirar basura a la figura de nadie para que otro jugador sea mejor. El día de mañana, Joao se verá beneficiado de la presencia de Rafa, y viceversa, como ocurre con Alcaraz y Sinner, solo que ahora mismo, esos aficionados no lo ven.

En la sociedad actual parece que hay más necesidad de odiar algo o a alguien en lugar de disfrutar lo que a uno le gusta. Y eso ocurre con muchos otros ejemplos. Las redes sociales están llenas de odio y críticas, de gente que sigue a personalidades que no les cae bien, por la razón que sea, y en lugar de seguir y comentar en aquellas cuyo contenido encaja con esta persona, se sigue a las demás en un bucle tremendo de odio y polémica.

Rafa Jódar, un tenista diferente

El de Leganés es un chico muy diferente a lo que suele haber por el circuito. Estamos cansados de escuchar que a la gente le aburren muchas de las personalidades que hay por el tour, con gente fría, que no conecta con el público, que no da titulares, que apenas habla en prensa, que no transmite nada en pista… y para un chico que sale, con carácter, personalidad y un tenis muy vistoso, se le critica.

Jódar es Jódar, no es Nadal. Aunque comparta nombre propio, es una personalidad completamente distinta. “No será nunca como Nadal o Alcaraz”, es una frase que se suele leer mucho cuando se habla de Rafa, como si fuese malo que sea diferente. El chico tiene una personalidad más fuerte, parece que es más metódico y centrado en lo que pasa en pista y tiene un carácter más marcado, pero eso no le hace ser ni mejor ni peor que nadie, simplemente, diferente.

Si hay algo que no haga bien, se dirá. A fin de cuentas, tiene solo 19 años y es normal que el chico haga o diga cosas que no estén del todo bien, pero eso va con la edad. Todos los que hemos tenido esa edad sabemos a lo que me refiero. Se equivocará, como todos nos equivocamos, pero resulta llamativo que todo lo que haga en pista es mirado con lupa para luego sacar vídeos que se hagan virales donde se hable de lo mal que lo hace todo.

La última, decir que paró el partido ante Fritz adrede en Washington para cambiarse los cordones, cuando lo que sucedió es que se le rompieron. De hecho, en todos los partidos de Canadá, esta semana, EN TODOS ha tenido que parar el partido por un problema en la zapatilla. El último, ayer por la noche ante Musetti, cuando iba break arriba en el segundo set. Tras el parón, luego perdió el saque, para que se entienda que no se hizo nada con ninguna mala arte.

 

 

Sucede, seguramente, que el problema no es que Rafa haga esto o aquello, sino que Rafa porte la bandera española. Y venimos ya de unos años viendo eso mismo de Alcaraz, tras su irrupción en 2021, donde se decía que estaba inflado y que ni de cerca era tan bueno como se decía. Ahora, se dice lo mismo de Jódar. Que está inflado y que si está haciendo estos números es porque los demás son muy malos.

Si Rafa fuese argentino o brasileño, habría que ver cómo estaría esa afición con él y lo que diría de él. Pero así es el deporte, no solo pasa en el tenis. Que todo se mira con una lupa distinta según el color de la camiseta o la bandera. En lugar de centrarnos en la persona, muchos pierden el juicio por la nacionalidad o el equipo que representa.

A mí denme 1000 Jódar, sea español, austriaco, indonesio o australiano, que lo disfrutaré igualmente sea de donde sea. Es un chico con un tenis brutal. Capaz de todo. Es imposible no verle ayer ante Musetti, semifinalista de Grand Slam y de M1000, por cierto, y hacerle ver tan vulnerable como hizo Rafa. Lo mejor de todo es que tiene solo 19 años y que seguirá creciendo y mejorando lo que ya está a un nivel muy alto.

Dentro de cuatro años, veremos vídeos del Rafa de 2026 y diremos: ‘Wow, ¡cómo ha cambiado!’, porque igual se ven hoy vídeos de Sinner o Alcaraz con 18-19 y se ve un progreso brutal en su tenis. Y oye, quien quiera criticarlo, que lo critique. Yo solo puedo sentir pena por aquellos que no disfrutarán a un tenista solo por la bandera que tiene, en lugar de fijarse en su tenis. Los aficionados de Nadal y Federer no se dieron cuenta de esto hasta que se retiraron, perdiendo muchos años y una rivalidad maravillosa por el camino.
 



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