Streaming ITF M15 Monastir en directo
🎾 Gabriele Leccisi vs Hugo Cardinaud
- Entra aquí y regístrate en Bet365
- Haz tu primer depósito de mínimo 5 €
- Entra en la sección «Directo» y ve todos los partidos
Ver partido en Bet365
La vida de Andrés Santamarta dará un giro radical en las próximas semanas. El tenista valenciano, quien fuera el mejor junior del mundo hace unos meses, ha tomado una decisión que lo cambia todo: apostar por el college universitario.
La decisión, evidentemente, no se ha tomado en caliente, aunque todo nace a raíz del desenlace de una temporada demasiado larga, cargada de buenas momentos pero también de momentos insoportables. A sus 18 años, Andrés Santamarta (Valencia, 2007) es el primero en reconocer que este traje de profesional le ha venido grande en muchos momentos. ¿Acaso alguien está preparado a su edad para afrontar un circuito tan exigente? Muy poca gente.
El valenciano no esconde el miedo que siente tras haber cambiado de ruta en el GPS, pero las maletas para instalarse en Virginia a partir de 2026 ya están preparadas. Allí continuará su aventura, donde podrá combinar los estudios con la práctica del tenis. Afortunadamente, la vía del college hace tiempo que no se ve como una huida hacia delante, aunque sí supondrá una ligera interrupción. “Necesito esta desconexión, este año toqué fondo”, nos cuenta en exclusiva en esta entrevista a Punto de Break. Para entender mejor su caso, basta con escucharle.
¿Qué balance haces del 2025?
Ha sido un año bastante largo, lleno de momentos donde me sentí muy cómodo dentro de la pista, sobre todo en los primeros meses. Después de verano tuve algunos problemas mentales que no me permitieron competir y entrenar al 100%, pero la temporada es positiva. He cumplido 18 años, ha sido un calendario de aprendizaje, todavía falta muchísimas cosas por trabajar.
¿A qué problemas mentales te refieres?
Quizá lo he exagerado un poco, pero tampoco sé cómo llamarlo. En algún torneo me noté falto de paciencia, quizá por la presión que me había puesto encima, la presión del exterior, de mis amigos, mi familia, de mi equipo, etc. La cuestión es que tenía muy poca paciencia, no podía competir al 100%, sin esa concentración es imposible hacer bien las cosas. No me aguantaba ni a mí mismo.
¿Te había pasado alguna vez?
Solo este año […] Puede que haya sido por el exceso de torneos, es que no he parado prácticamente nada. En verano estuve un par de días sin tocar la raqueta, pero no he parado lo suficiente como para descansar la cabeza y encontrar la motivación para los siguientes torneos.

Pese a esto, teniendo en cuenta que era tu primera temporada como profesional, no está nada mal.
Contento estoy, he jugado partidos a nivel Challenger que me dan mucha confianza, muchos días me vi a un buen nivel compitiendo ante rivales de mucho mejor ranking y más experiencia que yo. Estos aspectos suponen una gran ventaja en este deporte, pero hubo ocasiones donde no me vi inferior, incluso alguno lo pude ganar. Luego, en la segunda parte de la temporada, sé que pude haberlo hecho mejor, necesité alguna semana de desconexión, pero prefiero quedarme con lo positivo.
¿Tenías muchas expectativas a principio de temporada?
Mi mentalidad cambió por completo a finales del año pasado, cuando fui de sparring a las Finales de Copa Davis con España, aquello me impactó mucho. Luego gané esos dos torneos juniors y mi manera de ver las cosas cambió, me notaba con más confianza al empezar 2025, aunque todavía estaba en shock por haber terminado entre los diez mejores juniors. Yo eso no lo esperaba, pero es lo que me dio la oportunidad de jugar ocho torneos Challenger esta temporada. No iba con mucha expectativa, simplemente iba donde me decía mi equipo, aunque no me fue nada mal. Esa poca expectativa me quitó presión, pero luego jugué otro par de eventos junior y me fue bastante bien, ahí fue cuando me puse demasiada presión, desde verano. Empecé a hacer las cosas mal fuera de la pista, pero es un problema mío que podría haber evitado, un problema que no me dejó competir como yo quería.
¿Te quedó la espina de no ganar un Grand Slam Junior?
A Roland Garros fui con muchas expectativas, lo reconozco, pero no hacerlo bien allí me acabó ayudando. Hombre, hubiera cogido mucha confianza de haber salido campeón, pero tampoco supuso ningún problema para mí. En los torneos junior lo importante es rodarse y coger confianza para luego estar preparado a la hora de dar el salto. ¿Si me quedo con la espina? Pues hombre, un poco sí, no te voy a mentir. Me hubiera gustado hacer algo más.
Fuiste Nº1 del mundo junior, eso no te lo quita nadie.
Nunca le quise dar muchas vueltas a ese tema pero, de manera inconsciente, algo siempre te acaba llegando. Te acaba afectando. Es bonito ser Nº1 del mundo junior, claro, pero nunca le di demasiada importancia.
Andrés Santamarta explica su decisión de irse a la Universidad
¿Cuándo tomas la decisión de irte a Estados Unidos en 2026?
Antes de Roland Garros estudiamos las opciones, me escribieron varias universidades, pero yo tenía las cosas muy claras. Con el tiempo fui cambiando de opinión, pensé que era algo que me podía venir bien, al final aquí en Valencia es siempre lo mismo. Mi plan es irme cinco meses para luego volver aquí en verano y ver cómo respondo en los torneos, cómo estoy de confianza.
Look HOOS joining us in January!!
Everyone welcome our newest Cavalier Andrés Santamarta Roig
🔶 Reached No. 1 World Junior Ranking
🔷 Won 7 Junior titles, including winning the 2024 Orange Bowl and Eddie Herr
🔶 Ranked No. 611 in the ATP World Rankings#GoHoos pic.twitter.com/NDK0jZG9zi— Virginia Men’s Tennis (@UVAMensTennis) December 4, 2025
¿Da miedo?
Da miedo pensar que no he querido afrontar el problema, pero es que llegó un momento que toqué fondo. Supongo que no me habrá pasado solo a mí, es un conjunto de muchas cosas. Notas cómo va aumentando la presión, quizá pierdes un poco de humildad, la concentración se reduce y, de repente, las cosas dejan de funcionar. Las expectativas no se estaban cumpliendo, me veía estancado, no estaba contento con nadie de mi círculo […] Para mí esto va a ser una desconexión, pero es lo que necesito.
¿Pediste ayuda en esos momentos?
No pedí ayuda, igual tendría que haberlo hecho. Luego la bola de nieve se fue haciendo cada vez más grande y ya no había vuelto atrás.
Dices que tocaste fondo, suena fuerte esa declaración.
Quizá ‘tocar fondo’ suena demasiado fuerte, pero es la realidad, lo he pasado muy mal. No veía hueco, ninguna puerta de salida. Ahora por suerte estoy mucho mejor.
¿Te costó mucho tomar la decisión?
A día de hoy, todavía lo pienso mucho. ¿Y si en enero vuelvo a estar bien? ¿Y si puedo afrontar los partidos de otra manera? Podría tomarme unos días de descanso, luego hacer una buena pretemporada y arrancar bien el 2026. ¿Por qué no me quedo aquí, soy humilde y escucho lo que me dice la gente? Esa es una salida pero, por otra parte, también pienso: ¿cómo sé que este viaje no me va a venir muy bien? Cualquier decisión que tome estará bien y estará mal, nadie sabe lo que esconde el futuro. Yo he tomado una decisión, así que ya veremos.
A más de uno le chocará esta noticia.
En España no está muy bien visto, la gente tiene la idea en la cabeza de que irte a la universidad significa salirte del tenis profesional, dejar atrás todo el sacrificio y la disciplina, renunciar a cosas para disfrutar de otras. A ver, que allí voy a seguir jugando al tenis, pero al mismo tiempo podré estudiar una carrera.

¿Tu sueño sigue siendo ser tenista profesional?
Yo voy con la idea de que el tenis siga ocupando el plano principal, pero también quiero sacarme una carrera. ¿Me la podría sacar en España? Sí, pero sé que allí será diferente, el reto es aún mayor. Afortunadamente, mi familia me apoya en mi decisión.
Y si llegas al circuito con 20-21 años, ¿qué problema hay?
Hay gente muy atascada en ese pensamiento, gente que ve como una derrota no meterse arriba con 18, 19 o 20 años. Pero no es así, la ruta de la universidad no es un fracaso, además, que voy a seguir compitiendo. Si pienso en aspectos de mi tenis, veo que hay mucho todavía en lo que puedo mejorar, pero aquí no es tan fácil.
¿Por ejemplo?
Por ejemplo, el saque. O jugar más en pista rápida, aquí apenas se entrena en pista rápida. Allí utilizan otra metodología de competición que me puede venir fenomenal. Tengo ganas de aprender cosas nuevas.
¿Qué me dices de Rafa Jódar?
Desde pequeño era muy alto, con mucha envergadura, mucha facilidad para jugar y mucho talento en la mano. Un gran revés y una derecha que ha mejorado mucho estando allí, ha cambiado aspectos como el saque y el resto. Tiene todas las armas para ser un gran jugador, solo compitiendo la mitad de la temporada ya se ha metido ahí.
Su historia te puede servir como referencia.
Por supuesto, mi idea es estar seis meses allí y luego volver aquí a competir lo máximo que pueda. El caso de Jódar se puede tomar como referencia, claro, pero él ya era muy bueno de pequeño, ganó el US Open Junior y esta temporada ha pisado muchísimas semifinales y finales en el circuito Challenger.
¿Tú te imaginas la vida sin tenis?
No sé qué decirte… yo creo que no.
Alguna vez pensaste: ¿y si al final esto no es lo mío?
Siempre he tenido el foco en ser tenista, pero nunca se sabe. Haré todo lo que esté en mis manos para conseguirlo, cambiaré algunas cosas y dejaré atrás todo lo que no me aporte.

La gente no entiende lo duro que es el tenis.
Hay momento donde este deporte se hace muy duro, sobre todo si no lo disfrutas. Yo he pasado meses malos, falto de motivación. Si vives cabreado con todo el mundo, el camino se vuelve horrible.
Por cierto, ¿te gusta Estados Unidos?
A ver, como España en ningún sitio (risas). No he estado mucho en Estados Unidos, pero lo poco que estuve me gustó mucho. Me apetece también ese cambio de aires y conocer gente nueva.
Has elegido irte a Virginia, ¿por qué?
Tenía en mente dos opciones, hablé mucho con ambas, estuvimos en contacto casi a diario, pero el head coach de Virginia me terminó convenciendo. Es un tipo muy serio, calmado, profesional, tengo muchas ganas de trabajar con él. No sé, me despertó una buena vibra, conectamos mucho desde la primera llamada.
Y cuando llegue el domingo y no haya paella, ¿ahí qué?
Pues a comerme un par de Donuts Krispy Kreme (risas). ¡Eso sí que va a ser duro!