Hay estadísticas que explican mejor que cualquier ranking el potencial de una tenista. Alexandra Eala todavía está dando sus primeros pasos en la élite del circuito WTA, pero sus resultados frente a las mejores del mundo ya la sitúan como una de las jugadoras más peligrosas del momento.
La filipina presenta un impresionante balance de nueve victorias y cuatro derrotas ante rivales del top10, un registro al alcance de muy pocas jugadoras de su generación y una prueba de que ya puede competir de tú a tú con las grandes favoritas del circuito. Su última víctima ha sido Jessica Pegula, Nº3 del mundo, a la que derrotó esta semana para conquistar el mayor título de su carrera y elevar a nueve su cuenta de triunfos ante integrantes del citado top10.
Una victoria que llegó, además, después de una final marcada por una larga interrupción por la lluvia. «Creo que calenté unas mil veces. Fue difícil, pero los retrasos por lluvia me han pasado muchas veces a lo largo de mi vida. Aunque esta vez había mucho más en juego, pude tomarme mi tiempo, aprender de la primera parte del partido y aplicar esas lecciones en la segunda. Creo que funcionó bastante bien», explicó la filipina tras el encuentro en la web de la WTA.
Todo comenzó el curso pasado con una victoria sobre Madison Keys, entonces Nº5 del mundo. Más tarde llegaron triunfos de enorme prestigio frente a Iga Swiatek (dos veces), Jasmine Paolini, Coco Gauff, Elena Rybakina, Elina Svitolina en dos ocasiones y, ahora, Jessica Pegula. También ha sufrido cuatro derrotas frente a integrantes del top10, pero lo más llamativo es su capacidad para responder y evolucionar. Tanto Gauff como Rybakina lograron derrotarla antes de que Eala encontrara la manera de imponerse en enfrentamientos posteriores.
La propia Eala reconoció que ni siquiera imaginaba una semana tan brillante. «Al comienzo del torneo no había manera de pensar que acabaría sosteniendo este trofeo. Son momentos que llegan poco a poco y que guardo muy cerca de mí», confesó. La filipina también puso en valor la dificultad del camino recorrido: «El cuadro era una montaña muy empinada. Sabía que el nivel del torneo era altísimo y que mi camino sería muy duro. Cada partido presentó obstáculos diferentes y estoy muy orgullosa de haberlos superado».
Alexandra Eala, ¿cuándo la veremos pisar el top10?
Más allá del título, la sensación es que Eala sigue creciendo a pasos agigantados. «Creo que terminé el torneo jugando mejor de lo que lo empecé. En cada partido fui mejorando y aprendiendo cosas sobre mí misma. Todo el trabajo que hago fuera de la pista y en los entrenamientos está empezando a verse reflejado en los partidos, y eso me da muchísima confianza«, aseguró.
Con apenas 21 años, la alumna de la Rafa Nadal Academy ya ha demostrado que no le intimidan los grandes nombres. Su espectacular balance de 9-4 ante jugadoras del top10 confirma que pertenece a la élite competitiva del tenis femenino y refuerza la sensación de que su techo todavía está muy lejos. Cada victoria frente a una de las mejores del mundo alimenta una realidad que nos obliga a imaginarla, más pronto que tarde, en ese selecto grupo donde solamente caben diez nombres.