Después de la noticia de ayer por la noche, con la baja de Carlos Alcaraz del torneo de Cincinnati, la gente enseguida ha pensado que el murciano ha vuelto a recaer o ha habido un nuevo problema en su muñeca. Nada más lejos de la realidad. Todo marcha según lo previsto y su idea sigue siendo estar en el US Open.
Hablando con Álvaro Sánchez, periodista murciano y amigo de Carlitos, conocemos de primera mano la situación que vive actualmente el de El Palmar, y es que no hay ningún contratiempo que haya hecho que Alcaraz haya tomado la decisión de bajarse de Cincinnati, sino que todo responde a una serie de tiempos que se debían cumplir y no se han dado. De ahí su baja.
Es decir, Carlitos y su equipo empezaron a trabajar de manera más intensa hace unas dos semanas. Aunque Alcaraz ha ido sintiéndose muy bien con la muñeca y cada día ha ido dando pasos hacia adelante, para jugar en Cincinnati debía haber viajado justo estos días y entrar ya en la dinámica de la competición, cuando él aún necesita más tiempo de entrenamientos para recuperar su muñeca.
Una premisa clara: Alcaraz no va a correr
Después de cuatro meses parado por lesión, Carlitos y su equipo no piensan correr para apresurarse en lo que respecta a jugar cuanto antes. No tiene sentido haber estado parado todo este tiempo para arriesgar ahora. Carlitos lo que necesita ahora es seguir entrenando y subiendo la intensidad poco a poco. Trabajando en los distintos aspectos de su tenis, el saque, la derecha, el revés o la volea, y ganar confianza con su mano derecha.
Nos cuenta Álvaro que se nota que Alcaraz va con el freno de mano echado estos días mientras entrena, y que aún se encuentra lejos de su mejor nivel. “Si ponemos que Australia o Doha de este año es su 100%, ahora mismo diría que está a un 55%”, afirma. “Para volver, él querrá estar cerca de un 85-90%. Para eso aún queda”, añade.
Para volver en el US Open, que empieza el día 30, Carlitos debería viajar a Estados Unidos unos 10 días antes, en torno al día 20. En medios murcianos, como La Verdad, deslizan la opción de pedir una wildcard para el torneo de Wiston-Salem, que empieza una semana antes. Quizá este torneo aún siga siendo demasiado pronto, pero puede ser buena piedra de toque para agarrar confianza y no pasar de 0 a 100 y volver en un Slam.
Estas dos próximas semanas van a ser claves para Carlos Alcaraz, puesto que a día de hoy sigue siendo una incertidumbre si estará o no en el US Open. Él quiere y se ve capaz, pero todo se apoyará en cómo su muñeca responda en los entrenos estos próximos 10-14 días. Si todo va bien, Carlitos estará en Estados Unidos. La cuenta atrás ha comenzado, solo queda saber cuándo y dónde termina.