Sorprendentes y rotundas reflexiones las que ha hecho Valerie Tetrault, directora del torneo de Montreal, sobre el momento crítico en que se encuentra el evento, las amenazas que se ciernen sobre su continuidad y la necesidad de cambios integrales para huir de ellas.
Problemas estructurales, ubicación problemática en el calendario, carencia de un estadio con techo retráctil, quejas de aficionados, ausencias recurrentes de grandes estrellas…El cocktail en torno al Masters 1000 de Montreal es explosivo y obliga a que los organizadores tomen decisiones. Reconocer un problema es el primer paso para solventarlo, pero queda mucho trabajo por delante, como se desprende de las palabras de Valerie Tetrault, la directora del evento disputado en la región francófona de Canadá.
Montreal ya ha recibido un toque de atención de la ATP
«Tuvimos la oportunidad de recibir a un miembro de su equipo ejecutivo al principio del torneo y nos sentamos para hablar un poco sobre el plan que está preparando actualmente la ATP de cara a 2028. Sabemos que este también será un tema importante durante las reuniones que tendrán lugar durante el US Open en Nueva York», confesó.
«La ATP nos recomendó que escribiéramos una carta al consejo de la ATP para explicar un poco lo que estamos experimentando y cómo nos sentimos y, obviamente, explicar nuestra intención o nuestra petición, para asegurarnos de que sea un tema que también se discuta durante esas reuniones», señaló Tetrault.
Cambios estructurales necesarios para que el torneo siga en Montreal
La modernización de las instalaciones aparece como otra de las grandes prioridades. Montreal reconoce que está perdiendo terreno respecto a otros Masters 1000 y que la propia ATP y la WTA han trasladado esa preocupación.
«Existe una sensación de urgencia. Realmente vemos que estamos quedándonos atrás, y nos están diciendo lo mismo los dos circuitos», admitió una mujer consciente de que las lluvias persistentes hacen estragos al no disponer de un solo estadio con techo retráctil. A ello se suman las bajas de los mejores del mundo por la ubicación en el calendario.
Si eso fuera poco, la experiencia de los aficionados tampoco está siendo la mejor desde hace años, existiendo numerosas protestas sobre lo confortable que es el torneo en aspectos como compra de entradas, experiencia en las instalaciones, etc.
«Está bastante claro que ahora mismo este no es un buen lugar y están centrándose cada vez más en la experiencia del aficionado y en lo que se espera de la experiencia de un aficionado cuando acude a un Masters 1000. Hicieron incluso una pequeña prueba durante nuestro torneo, trayendo a alguien para que recorriera las instalaciones y evaluara también la experiencia de los aficionados».
«No hay ningún ultimátum en este momento. Lo que buscan es que les demos garantías de que estamos trabajando para encontrar una solución«, afirmó la canadiense, consciente de que la espada de Damocles podría estar ya cerca del evento.
Un nuevo estadio que podría estar listo en 2032
El problema es que parte de las instalaciones actuales tienen décadas de antigüedad. Tetrault señaló que la zona sur del estadio «no ha cambiado desde que el estadio fue construido en 1969».
«El reloj está corriendo», advirtió. El temor de la organización es invertir grandes cantidades de dinero en renovar esa parte del recinto y que posteriormente el proyecto definitivo contemple una transformación completa.
Por eso, Montreal ya maneja un horizonte temporal concreto: «Si todo fuera bien durante los próximos meses y años, lo más pronto que creemos que el nuevo estadio estaría listo y podríamos utilizarlo para el torneo sería 2032«.
Ese horizonte explica la urgencia actual. «Ya podéis ver que, obviamente, para proyectos de esta magnitud hace falta mucho tiempo. Y por eso, cuando hablamos de urgencia para actuar, necesitamos empezar a trabajar ahora mismo«, afirmó.
El proyecto que parece más viable contempla «un estadio de tres temporadas con un techo retráctil«. La instalación permitiría ampliar las posibilidades de uso y albergar más eventos deportivos.
Tetrault puso incluso ejemplos concretos: «Los partidos de Copa Davis y Billie Jean King Cup son bastante interesantes. Si tuviéramos un estadio así, por ejemplo, Canadá contra Francia sería en Montreal, en casa, en nuestro estadio. Pero sin techo, cuando solo tienes unos pocos días para disputar ese evento, es demasiado arriesgado».
La lluvia, el gran problema de esta edición
La meteorología también ha obligado a Montreal a afrontar un desafío operativo enorme. «La lluvia. La lluvia al principio del torneo, primero porque obviamente no era la manera en la que queríamos comenzar el evento, pero también por el volumen de partidos que había que disputar», explicó. Y quiso remarcar la dimensión del problema: «No fue un poco de lluvia. Fue mucha lluvia durante dos días«.
La fotografía que deja Tetrault es, por tanto, bastante clara: Montreal quiere seguir siendo un Masters 1000 de referencia, pero necesita infraestructuras modernas, una mejor experiencia para el aficionado y mayor capacidad para responder a las inclemencias meteorológicas. La ATP ya está involucrada en las conversaciones y 2032 aparece como horizonte para un posible nuevo estadio, pero el propio torneo admite que el momento de actuar es ahora.
Habrá que ver si la ATP tiene la paciencia necesaria como para que estas medidas se lleven a cabo y si el torneo canadiense puede encontrar el modo de reducir la sangría de favoritos que no acuden al torneo en próximas ediciones. Parece evidente que este Masters 1000 es el más amenazado y las próximas reformas en el calendario ATP podrían dejarlo en una posición de debilidad.