Alexander Zverev vuelve a reencontrarse con la Phillipe Chatrier. La misma donde ha vivido sus dos peores momentos como profesional. El primero, con su torcedura de tobillo en las semifinales de Roland Garros 2022 ante Rafael Nadal, donde se partió múltiples ligamentos y estuvo casi un año de baja. Y el segundo, hace apenas dos meses cuando caía en la final de Roland Garros 2024 ante Carlos Alcaraz, cuando tenía una ventaja de 2-1 arriba en sets. Pero esta vez, vuelve representado a su país, en unos Juegos Olímpicos y con la posibilidad de igualar a Andy Murray como únicos dos tenistas en repetir el oro olímpico.
Vista la temporada de tierra batida de Zverev, el alemán puede ser optimista. Campeón en Roma y finalista en el grande parisino, demostró, una vez más, que su tenis en arcilla es muy peligroso y dominante. Solo Alcaraz lo alejó de levantar el título en Bois de Bologne, por lo que tendrá la oportunidad de redimirse.
– Tocado de la rodilla
Sin embargo, el número 4 del mundo no llega en las mejores sensaciones a la cita olímpica. Tras su derrota en los octavos de final de Wimbledon ante Taylor Fritz, Zverev confirmaba que tenía una lesión en su rodilla: “Tengo un edema óseo y un desgarro en la cápsula de la rodilla. Ayer no pude entrenar, ni siquiera era capaz de camina con normalidad”, confesaba, todavía en Londres, el alemán.
Y a pesar de esa lesión, el germano viajó a Hamburgo, su ciudad natal, a defender el título conseguido el año pasado, pero su presencia estuvo en duda, incluso pocos momentos antes de su debut: “No estaba seguro de si iba a jugar o no y durante el calentamiento me dolía bastante. Luego descansé un rato e hice lo que pude, me trataron la rodilla. Después me sentí mucho mejor y decidí jugar 20 minutos antes del partido”.
Zverev supo lidiar con la lesión, aunque cayó en la final ante Arthur Fils, pero mandó un aviso: “Tengo una lesión en la que sé a qué atenerme y que tardará tiempo en curarse. No se curará en los próximos días, tardará semanas y depende de mí si voy a jugar así o no”. Pero a su llegada a París mandó un mensaje tranquilizador: «Mi rodilla mejoró cada vez más durante la semana en Hamburgo. Tuve muchos partidos difíciles, pero me sentí bien en la pista«, confesaba el alemán antes de iniciar el camino para repetir el oro olímpico.
En busca de repetir el hito de Andy Murray
Y es que ‘Sascha’ quiere hacer historia y conseguir un hito que solamente ha sido capaz de conseguir Andy Murray en toda la historia de los Juegos Olímpicos: ganar dos oros seguidos en la categoría individuales. El escocés, que se retirará después de la olimpiada, fue capaz de repetir el éxito de Londres 2012 en Rio 2016 y el de Hamburgo luchará en París 2024 por repetir su triunfo en Tokyo 2020.
Pero no lo tendrá nada fácil porque en su camino tendría que derrotar a jugadores de la talla de Nico Jarry, Taylor Fritz, su verdugo en Wimbledon, en unos posibles cuartos de final y a Novak Djokovic o Rafael Nadal en unas hipotéticas semifinales. Mientras que en la final se podría ver las caras de nuevo con Carlos Alcaraz, dos meses después de aquella final de Roland Garros.
La cita olímpica siempre depara sorpresas y es una incógnita la forma en la que llegará Zverev y el resto de jugadores. Debido a la carga de partidos y el cambio de hierba a tierra batida. También habrá que ver cómo le responde la rodilla al alemán, aunque viendo su nivel en Hamburgo no tendría que preocuparse. El número cuatro del mundo quiere redimirse en la Phillipe Chatrier. Después de dos pesadillas quiere conseguir subir, de nuevo, a lo alto del olimpismo.