Streaming W50 Palma del Rio en directo
🎾 Anna Kubareva vs Aliona Falei
- Entra aquí y regístrate en Bet365
- Haz tu primer depósito de mínimo 5 €
- Entra en la sección «Directo» y ve todos los partidos
Ver partido en Bet365
Pasan los días y las semanas y continúan las dudas y miedos con respecto a la recuperación de Carlos Alcaraz. La última vez que le vimos en pista data del martes 14 de abril: han pasado más de dos meses desde aquel encuentro frente a Otto Virtanen en su debut en el Conde de Godó, el que nadie se imaginaba que sería, hasta la fecha, su último partido. La lesión en la muñeca derecha ha dejado en fuera de juego a la gran referencia del tenis mundial, y sumido a sus aficionados en un mar de dudas en el que aún continúan presentes. La búsqueda de novedades, más aún si tenemos en cuenta que Carlos lleva dos meses sin entrenar, sigue presente… pero no ha habido excesivos cambios en su hoja de ruta: los próximos pasos de Carlos Alcaraz serán graduales, cortos y solo se harán si hay total seguridad en su muñeca.
Lo cierto es que el murciano lleva ya varias semanas aumentando las cargas físicas, poniéndose a tono con ejercicios aeróbicos y cuidando su cuerpo al milímetro para el momento en el que pueda volver a empuñar una raqueta. Esa preparación le ha llevado, incluso, a estimular el uso de la mano izquierda, en imágenes muy comentadas y que demuestran sus ganas por volver al ruedo. Las revisiones periódicas en Barcelona, junto al doctor Cotorro, también se han convertido en parte de su rutina, acudiendo cada semana para evaluar la recuperación y ver hasta qué punto ya no existe daño en su muñeca.
¿Dónde reaparecerá Carlos Alcaraz?
Este ha sido un aspecto muy comentado: Carlos se está apoyando con mucha fuerza en un miembro externo a su equipo para tratar esta dolencia, lo que ha podido llegar a causar cierto debate. La confianza en los suyos sigue plenamente intacta, no se preocupen; por otro lado, Ángel Cotorro es una eminencia a la hora de evaluar y acompañar a los tenistas en esta lesión en concreto, con la confianza de Rafael Nadal, quien pasó, como él mismo admitió, por esta misma lesión, como principal ‘vale’.
La hoja de ruta de Carlos es muy clara. Pasarán tres semanas de entrenamientos hasta volver a pisar un torneo: durante esos 18 días, el esfuerzo será progresivo, con mucha tranquilidad en los primeros días de su regreso (donde el objetivo es no sentir ningún dolor en su muñeca, para lo que Carlos ha ido preparando la zona durante estos dos meses, primero inmovilizándola y luego retirando esas escayolas de forma gradual) y una última semana designada para pisar el acelerador y golpear ya, una vez no exista el dolor, a máxima potencia.

Si ese proceso no se ve interrumpido (es decir, que Carlitos se resienta y tenga dolor, digamos, en el décimo día de entrenamientos), el murciano estará listo para competir y regresar al ruedo. La ilusión está a tope y eso ha llevado a elucubrar con que pueda reaparecer en Los Cabos o Washington: ambos torneos empiezan la semana del 27 de julio, prácticamente a un mes vista de la actualidad. Es difícil, si bien no imposible: si el murciano quiere volver en una de esas competiciones, su plan pasaría por volver a entrenar la semana que viene, tras una nueva y última revisión en Barcelona.
Parece improbable: solo un gran acelerón en su régimen de entrenamientos, con total confianza desde el principio como para recortar plazos, le habilitaría para competir antes del mes de agosto. Hasta el inicio del Masters 1000 de Canadá, donde jugaría seguramente entre el martes 4 o miércoles 5 de competición, hay margen de sobra como para cumplir con su hoja de ruta: cualquier demora, eso sí, complicaría el calendario. Resulta el escenario más realista, pero la realidad es que es imposible asegurar nada hasta que Carlos vuelva a entrenar. Serán esas primeras sensaciones en los días iniciales los que definan si la muñeca está lista y se puede proceder con la hoja de ruta marcada. Hasta entonces, toca esperar, disfrutar de ver al Carlos risueño de las últimas semanas… y confiar en un equipo que ha demostrado hacer muy bien las cosas.