Streaming Australian Open WD en directo
🎾 Muhammad/Routliffe vs Shibahara/Zvonareva
- Entra aquí y regístrate en Bet365
- Haz tu primer depósito de mínimo 5 €
- Entra en la sección «Directo» y ve todos los partidos
Ver partido en Bet365
Iva Jovic continúa dejando sin palabras al mundo del tenis. Ya hablamos de ella aquí, contando la espectacular historia de su familia y su progresión, tras firmar la que podría ser la mejor victoria de su -aún corta- carrera deportiva, ante Jasmine Paolini en tercera ronda del Open de Australia 2026; ni corta ni perezosa, la joven prodigio sucedió dicha alegría con una soberana paliza sobre Yulia Putintseva, a quien solo permitió ganar un juego de camino a sus primeros cuartos de final de Grand Slam.
Ahora, la montaña se vuelve mucho más empinada. Aparece en el horizonte Aryna Sabalenka, gran favorita para conquistar el título y número uno del mundo, un test que servirá como termómetro para ver las agallas y nivel de Jovic en las grandes citas. Si por algo se caracteriza la norteamericana es por no temer a este tipo de citas, eso sí, sin achantarse en cada test que haya servido como subida de nivel. Ella misma, como manifiesta en rueda de prensa, tiene claro que en esta ocasión no será menos… aunque lo logrado hasta ahora, eso sí, ya le da varios motivos para sentirse muy orgullosa de sí misma.
Iva Jovic manifiesta que cree que puede ganar a Sabalenka y explica cómo ha progresado como jugadora y persona en los últimos doce meses
– Resetear mentalmente tras la que quizás fuese la mayor victoria de su carrera, ante Paolini para pasar a segunda semana de un Slam
«Es difícil, sobre todo en un Slam. Hay mucha gente, muchas cosas fuera de la pista con las que te encuentras, prensa, aficionados, todo. Es difícil volver a poner los pies en el suelo. Intenté centrarme en el próximo partido y resetear lo mejor que pude, consciente de que todavía hay mucho trabajo por hacer. Estoy feliz de haber vuelto a una situación neutra y de haberme preparado para jugar a mi mejor nivel hoy».

– Un estilo superagresivo, dominando constantemente desde la línea de fondo. ¿A cuándo se remonta esta manera de jugar?
«Diría que mi padre, principalmente, fue el primero que me enseñó a jugar así. Me mostró el estilo de tenis al que quería que jugase. No es que sea un entrenador normal, por así decirlo, pero me instauró la mentalidad correcta: jugar con la mejor de las intenciones, dominar, que creo que es lo que te da el éxito a largo plazo. Estoy muy agradecida a mi padre por eso (sonríe)».
– En cuartos de manera inesperada, siendo una ‘tapada’. ¿Lo ve así? ¿Juega sin presión, o cada vez la está sintiendo más?
«Sinceramente, no lo veo de esa forma. No siento que haya una mentalidad de tapada ni nada de eso, porque no creo que esté jugando a algo que eté fuera de mi zona de confort o de mi nivel habitual. Vengo de dos torneos en los que jugué cada día y gané muchos partidos: esta semana y el nivel que estoy mostrando ahora mismo no se siente demasiado diferente a ambos. Es, simplemente, otra semana en la que estoy ganando más partidos, lo que es fantástico. He mejorado muchísimo en esta pretemporada, y he conseguido que mi nivel base sea más elevado. Ojalá poder mantenerlo cada día».
– Próximo desafío: Aryna Sabalenka. ¿Hasta qué punto puede aprender de la actuación de Mboko, su compañera de dobles esta semana, en el segundo set, en el que la llevó a un tiebreak?
«No he visto demasiado de ese partido, porque estaba preparándome y calentando al mismo tiempo. Tendré que hacer deberes y una búsqueda. No es que haya muchos secretos, ella es la número uno del mundo, hay multitud de vídeos y oportunidades para ver qué suele hacer. Estoy emocionada. Estoy en cuartos de final, eso ya es increíble. Voy a enfrentarme a una de las mejores del mundo, es lo que siempre deseas. Voy a confiar en el nivel que he mostrado hasta ahora… y ojalá sea suficiente (sonríe)».
– Hace un año se enfrentaba a Elena Rybakina en la John Cain Arena. ¿Cuánto ha cambiado Iva Jovic desde entonces?
«He mejorado muchísimo y he evolucionado muchísimo como jugadora y persona desde aquel momento. Aquel día me patearon un poco el trasero (risas), fue una bofetada en la cara. He hecho un buen trabajo a la hora de convertir todas esas derrotas en cosas positivas, en ser capaz de aprender de ellas. Físicamente estoy mucho más en forma, soy mucho más fuerte, y mi tenis ahora tiene más versatilidad. Mi entrenador, Tom, es a quien debo agradecer por ello. He hecho un trabajazo guiándome, y mi equipo de fisios, Integralis, con los que he trabajado, me han convertido en una jugadora más fuerte físicamente. Tengo un gran equipo a mi alrededor, lo que me ayuda a ser mejor».
– La comunicación con su padre, serbio, parte integral en su llegada al circuito y motivo fundamental por el que está aquí
«Es uno de mis mayores aficionados. Cree en mí como nadie. Siempre piensa que puedo ganar, sin importar a quién me enfrento o lo grande que es el partido. Soy una afortunada por tener una familia que no solo me ve como tenista, sino que quiere que sea feliz. Esa es su última meta. Quieren que juegue al tenis porque me gusta, no porque ellos quieran que yo sea una gran estrella. Mi padre tiene que trabajar estos días, el trabajo viene siempre primero, así que volvió a casa. Estuvo aquí para mi primer partido y también en Hobart la semana previa».
– ¿Qué he aprendido de su primera gran experiencia en un Slam?
«Es fantástico. He aprendido que soy muy resiliente, que ya sé que puedo confiar en mí misma y en todo el trabajo que he llevado a cabo últimamente. He gozado de grandes resultados últimamente, lo vengo haciendo muy bien desde el año pasado, pero siempre son los Slams donde quieres brillar. Haber llegado a este punto en un torneo como el Open de Australia me reafirma en que pertenezco al más alto nivel de este deporte, y que ojalá pueda ser consistente a la hora de tener este tipo de resultados».