Quien le iba a decir a Benjamin Hassan hace un mes, mientras jugaba el circuito Challenger, que iba a estar en los Juegos Olímpicos de París 2024 representando a su país, Líbano, en las instalaciones de Roland Garros y rodeado de jugadores de la talla de Rafael Nadal, Novak Djokovic o Carlos Alcaraz. Y quien se lo iba a decir hace 10 años cuando el tenis era su hobby y no tenía ninguna intención de vivir de ello. Todo esto es gracias al acceso por ‘plaza universitaria’ que la organización de los Juegos otorga a las naciones con menor presentación, como es el caso de Líbano que solo lleva 10 representantes. Y sobre ello, habló en una entrevista con ATP.com
Hassan es el número 145 del mundo y no posee ningún título Challenger, pero ha llegado a tres finales. Con este palmarés su participación en los Juegos estaba prácticamente descartada hasta que se informó de la ya mencionada ‘Plaza Universitaria’. “Antes había oído que tienen algunas plazas para jugadores, pero no estaba seguro de qué tipo de regla era ni de si podía utilizarla. Pregunté a mi Federación si podían comprobarlo y me dijeron: ‘Mira Benjamin, vamos muy retrasados. Probablemente no va a funcionar”. Pero funcionó, para alegría del tenista libanés: “Cuando lo oí por primera vez, no me lo podía creer. Me pareció increíble porque fue muy espontáneo”.
– De tener el tenis como hobby a jugar de manera profesional
El hecho de que pueda participar en los Juegos de esta manera adquiere un matiz especial, más aún cuando el propio jugador de 29 años no tenía en sus objetivos convertirse en tenista profesional: “Creo que de los 13 a los 22, ya no estaba en mi mente. Estaba estudiando en Alemania, realmente no lo tenía en mente. Era un jugador aficionado que jugaba una vez a la semana sólo por diversión. Cuando era adolescente, no me interesaba convertirme en tenista profesional. Simplemente no me atraía. No sé por qué, pero no me interesaba”, confiesa el libanés antes de medirse en su debut ante Cristopher Eubanks.
“Jugaba por diversión con amigos. No practicaba, no hacía fitness, este tipo de cosas. Para esa cantidad de práctica, seguía siendo muy bueno, pero estaba muy lejos de competir en el tenis profesional”, continua un Hassan al que se le encendió la chispa del tenis profesional jugando torneos Furures: “A finales de 2017, 2018, empecé con Futures. Jugué muy bien desde el principio, dos finales, gané un título. Y tenía el ranking alrededor de 400, 500. Quería ir directamente a Challengers”.
Y fue en ese salto a los Challengers donde más le costó a Hassan encontrar la regularidad: “Me llevó muchos años adaptarme a ese nivel porque el nivel era muy bueno. Allí tuve partidos difíciles, recuerdo haber luchado durante mucho tiempo porque el nivel era demasiado bueno para mí, aunque gané Futures. Ahora hay muchos jugadores buenos en el Top 100 que han jugado muchos Challengers y siguen haciéndolo. El nivel no está tan lejos del que vemos en televisión».
Pero ahora disfruta de una oportunidad que nunca olvidará: “Nunca en mi carrera he practicado con los grandes como Alcaraz, Nadal, Djokovic, Zverev. Los he visto mucho en torneos, pero nunca he practicado con ellos. Me gustaría hacerlo esta vez”, espera un Hassan que ha pasado de tener el tenis como un disfrute pasajero a participar en los Juegos Olímpicos de París representado a su país.