Noti-Deporte: La increíble historia de Janice Tjen, el ‘clon’ de Barty en la WTA

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Hace apenas un año, el nombre de Janice Tjen era todavía desconocido para buena parte del circuito WTA. Una jugadora proveniente de Indonesia, país sin demasiada tradición tenística, producto del college estadounidense, concretamente de la Universidad de Pepperdine, aterrizando en el profesionalismo con más de 21 años… en un mundo de talentos precoces y de niñas prodigio, Tjen rompía cualquier molde establecido. Y a eso, claro, se ha dedicado en los últimos meses.

Su gran eclosión en 2025 la ha dejado dentro del top-50. Logró estrenar su casillero de triunfos en el Open de Australia hace apenas un par de semanas, dejando por el camino a Leylah Fernandez, demostrando que su tenis también se traslada a los grandes escenarios. Lo que más llama la atención, sin embargo, es su estilo: derecha con muchísimo spin, variantes por doquier, uso del revés cortado, acercamientos a la red y, en definitiva, una variedad que escapa del molde de grandes pegadoras que predomina en el circuito actual. ¿Su inspiración? Ashleigh Barty: ahora todo se entiende mejor. 

«Me desanimó bastante no tener la oportunidad de conocerla y verla en Australia. Ojalá algún día pueda estar con ella». Lo afirma en palabras con The National, en un reportaje que sirve para conocer mejor a una sensación que promete ser pionera en el Sudeste Asiático, encabezando un despertar que, junto a Alexandra Eala y su brutal seguimiento en Filipinas, supone un histórico impulso al tenis en esta región.

«Diría que es un rol, el de hacer historia para mi país, que abrazo. Sin embargo, no es algo en lo que piense demasiado. Solo quiero ser la mejor versión de mí misma y comprobar hasta dónde puedo llegar, qué hitos puedo alcanzar, ver cómo todas las piezas van encajando», afirma con convicción Tjen, cuya confianza y ambición nada tienen que ver con su personalidad. Introvertida hasta la médula, aún le cuesta hacer amigas en un vestuario en el que todavía es una extraña: «Llevo menos de un año, todavía, en el circuito. Además, soy muy tímida socialmente, cuando estoy con la gente. Espero poder ir haciendo más amigas en el circuito, poco a poco».

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El apoyo del público de Indonesia, clave para creer más en sí misma: estos son los grandes objetivos de Janice Tjen

Si su tenis había pasado debajo del radar, su exposición mediática se multiplicó en el pasado Open de Australia. Solo una victoria la puso en las portadas de los periódicos de su país, y la cercanía de Indonesia con Melbourne provocó que oleadas de compatriotas fueran a animarla. «Me sorprende bastante toda la atención que estoy recibiendo. Siendo alguien tan introvertida, todavía me ha pillado un poco a contrapié. Es increíble recibir el amor del público y de mis compatriotas. Melbourne fue especial, viajaron muchos indonesios; en el US Open sentí que la gente me empezaba a prestar atención, pero aquí, al ser el Slam más cercano a casa, sentí mucho más el cariño y el amor del público», señala con una sonrisa al recordar el pasado mes de competición.

El camino de Tjen, como afirmábamos al principio, está lejos de ser convencional: solo empezó a tomarse el tenis en serio a los 12 años, en su Jakarta natal, y la decisión de optar por la universidad no estuvo clara desde el principio, señalando que fue un «50%-50%», casi una moneda al aire. Sus pasos por la Universidad de Oregón y la de Pepperdine, donde se graduó en Sociología, acabaron siendo el trampolín perfecto: a su llegada al circuito, Tjen firmó un 41-3 para iniciar su andadura profesional, pasando de no tener ranking a estar en el top-50… en apenas año y medio.

Y ahora, ¿qué? Su admiración por Barty, su estilo heterodoxo y el factor sorpresa con el que todavía carga la convierten en una de las jugadoras más atractivas del circuito. Hacer historia para Indonesia, siendo la mejor jugadora por ranking de la historia de su país, parece casi algo asegurado… a lo que, con mucha sensatez, decide quitar hierro. «Todo está sucediendo muy rápido, más de lo que me esperaba, pero trato de disfrutar cada segundo del camino, mejorando y pasándomelo bien. La pregunta que me hago constantemente es: ‘¿Cómo puedo mejorar?’ Si eso me lleva a ser la mejor jugadora de mi país de la historia, perfecto, pero mi mentalidad es ser la mejor versión de mí misma, cumplir con lo que puedo llegar a ser». No le pierdan el ojo: aquí hay madera de crack.



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