Streaming ATP Madrid en directo
🎾 Alexander Blockx vs Alexander Zverev
- Entra aquí y regístrate en Bet365
- Haz tu primer depósito de mínimo 5 €
- Entra en la sección «Directo» y ve todos los partidos
Ver partido en Bet365
El tenis lo ha sido todo para Mariano Puerta (Argentina, 1978). Todo lo bueno y todo lo malo, así de intensa ha sido su relación con el deporte que se lo dio todo. Momentos inolvidables, como aquella final de Roland Garros o el privilegio de verse dentro del top10. Pero también momentos crueles, como la suspensión por dopaje que le llevó a retirarse o las críticas de un pueblo que nunca intentó conocer su parte humana. Lo importante es que el argentino ha terminado encontrando la manera de reconciliarse con el tenis, por eso celebramos su presencia de vuelta en los torneos.
Con chándal y gorra, perfil bajo activado e ilusionado con su nuevo rol en el circuito. Mariano Puerta disfruta en su función como entrenador, mucho más si en el día a día tiene la suerte de trabajar con un diamante de la talla de Alejandro Davidovich. Apenas llevan cinco meses juntos, los resultados todavía no llegaron, pero la convivencia apunta a que pronto florecerán buenas noticias. Punto de Break se cita en el Mutua Madrid Open con el ex Nº9 mundial para hablar de presente, pasado y futuro. Que no es poco.
Una victoria y una derrota. ¿Qué balance haces de vuestro paso por Madrid?
Estamos muy contentos por haber tenido la oportunidad de jugar este torneo, no estábamos tan seguros cuando llegamos aquí, pero Alex fue evolucionando muy bien con su cuerpo. Físicamente está en buenas condiciones, aunque tenísticamente todavía es pronto para ver su mejor versión. Esto es normal cuando vienes de estar un mes parado.
Lleváis cinco meses trabajando juntos, ¿sensaciones?
Tremendo jugador, tremendo potencial. Le digas lo que le digas en pista, él es capaz de hacerlo, como si fuera una esponja. Hace mucho caso, es de los que escuchan, esto no todos lo tienen. Intenta de verdad hacer lo que le estás diciendo, así que en poco tiempo nos hemos entendido bastante bien.
¿Y a nivel de resultados?
Estamos conformes por cómo pudimos jugar en el Open de Australia y en Indian Wells, ese fue un gran torneo para nosotros, la confirmación de que cada vez nos compenetramos mejor. Cuando uno arranca con un jugador es todo nuevo, ambas partes se tienen que adaptar, pero estamos muy contentos.

Y ahora se suma Pepo al equipo.
Exacto, Pepo Clavet se une al equipo, empezará a viajar después de Roland Garros. Ya está pasando tiempo con nosotros, así que estoy muy contento en lo personal. Sé que aprenderé mucho en esta etapa junto a él.
Davidovich firma su mejor temporada en 2025 y justo ahí corta con Mantilla. ¿Cómo entras tú en la ecuación?
Fue bastante extraño porque yo estaba con Brandon Nakashima, llevábamos juntos dos años y medio, pero al final de 2025 decidimos no continuar. A mí también me sorprendió, conozco muy bien a Félix (Mantilla) y sé que es un gran profesional, una gran persona. No es fácil viajar todo el tiempo, sobre todo si tienes familia, así que por un motivo u otro no continuaron. Justo ahí coincidió que él salió y yo me quedé libre. Probamos unas semanas en Mónaco y enseguida conectamos.
Te encontrarías una metodología de trabajo asimilada, ¿cómo hiciste para implantar la tuya?
No es fácil esto. Lo primero que hice al llegar a Mónaco fue preguntarle a Álex qué cosas habían funcionado con Félix. ¿Para qué? Para no cambiarlas. A partir de ahí, mi labor es incorporar otras nuevas que piense que puede mejorar, pero nunca sacando nada que antes hubiera servido. El año pasado ambos hicieron un trabajo tremendo.
El año pasado, entrevistando a Mantilla, me dijo que jamás había trabajado con un tenista de tanto potencial.
Es impresionante el potencial que tiene, el físico que tiene… pero el tenis es una combinación de tres departamentos: tenis, físico y mental. En el tenis y el físico es una locura, mientras que mentalmente, no es malo, pero se puede mejorar. Si logramos mejorar un poco ahí, generará un gran impacto en su tenis y en su carrera.
¿Cómo le puedes ayudar en ese aspecto?
Aquí cuenta mucho las cosas que me sirvieron a mí. Lo primero que intento es que el jugador se tranquilice cuando aparecen esos momentos importantes del partido. Que respire, que se calme, que pueda seguir viendo las cosas con claridad. Alex muchas veces es inconsistente, puede estar haciendo un partido increíble y, de repente, se va dos o tres juegos. El objetivo es mejorar un poco eso.

Y además se le nota.
Lo exterioriza mucho, más que otros jugadores, pero tampoco es tan grave. Está intentado mejorarlo, ahora le veo bien. Cada persona puede elegir lo que no quiere cambiar y hoy Alex está dispuesto a cambiar las cosas que no están tan bien. Está motivado, recién casado, le veo muy enchufado. Tiene a su familia y tiene el tenis, todo el equipo está en la misma onda, así que estamos confiados en que vuelva a tener una gran temporada.
Defiende mucho puntos esta temporada, ¿extra de presión?
Para mí los puntos no se defienden, prefiero verlo como que cada año arranca una carrera nueva, al final lo del año pasado es anecdótico. Torneos, clasificaciones… no importa, es mejor no pensar en todo eso, hay que sacarse la presión de encima.
¿Te gusta que te pregunten por tu carrera como jugador?
Hace tiempo que estoy más en el traje de coach, a veces hasta ni me acuerdo que jugué (risas). Me levanto, estoy con Alex, busco la manera de que mejore, analizo muchos vídeos cuando no estoy en pista… pero sí, claro que me acuerdo de todo lo anterior. A veces es lindo algún reconocimiento.
Cuando miras atrás lo que hiciste dentro de la pista ¿lo recuerdas con una sonrisa?
Sí […] Tuve una carrera accidentada entre lesiones y suspensiones, pero soy consciente de que el trabajo que tengo hoy es gracias a eso. Hubo tragos amargos, por supuesto, pero esas cosas ya quedaron atrás. Ahora estoy muy contento con mi carrera de entrenador, llevo toda una vida en el circuito. Lo que sí creo es que pude haber hecho mucho más, pero tuve una carrera accidentada y corta, hice muchas cosas en poco tiempo.
¿Qué más podrías haber hecho?
¿Si hubiera tenido más tiempo? […] De joven me costó tener consistencia, ahora que soy grande intento ser más consistente con aquello que me propongo. En estos momentos, ayudando a Alejandro, en su futuro.

Jugaste 18 Grand Slams y solo en uno cruzaste hasta la segunda semana: final en Roland Garros 2005.
Y no hay muchos jugadores en la historia del tenis que hayan jugado a una final de Grand Slam. Si lo analizas, mi carrera duró 6-7 años, no es tanto. Gané tres torneos e hice siete finales, me faltó tiempo. Otra cosa que cambiaría es mi alimentación, en ese momento no le daba tanta importancia a la nutrición, como tampoco se entrenaba tanto la parte física. Hoy se profesionalizó todo, por eso está lindo el circuito, todo más parejo. El tenis y los torneos han mejorado mucho, la ATP está haciendo muy bien las cosas.
¿Llegaste a estar muy cabreado con el tenis?
Sí, sí, estuve muchos años peleado. De hecho, si me preguntas hace unos 5-6 años, te hubiera dicho que jamás iba a ser entrenador. De repente surgió la oportunidad de trabajar con Nakashima y fueron dos años muy buenos, de gran trabajo, arrancamos del puesto #151 y llegó al #29. Fue algo sanador, hacía mucho tiempo que no venía a los torneos y no frecuentaba este ambiente. Hoy siento que llego a este trabajo con Alex muy bien preparado. Si esta oportunidad se hubiera presentado hace unos años, creo que no lo habría hecho lo bien que sé que lo puedo hacer ahora. Me he desarrollado como coach, todo eso me sirve ahora para afrontar un nuevo proyecto con un chico que está top15. Sí, hubo tragos amargos, pero no tanto como para hacerle la cruz al tenis.
Es más importante hacer las paces con el tenis que ganar cualquier título.
Totalmente, esto es algo que yo vengo haciendo desde que tengo 5 años, es una vida dedicada a este deporte. Creo que ha sido muy bueno que haya cambiado esta situación, así que veremos. Ojalá ganar algún día un Grand Slam como entrenador.
¿Con un jugador argentino?
¡Uff! Todavía no se presentó esa oportunidad, ni siquiera la pensé. Hace 12 años que vivo en Estados Unidos, es como que me fui un poco, pero quién sabe. Me cuesta pensar en algo así porque hoy estoy muy bien con Alex, tenemos un gran equipo de gran calidad humana. Estamos todos con muchas ganas, la intención es estar juntos mucho tiempo, pero bueno, con 47 años todavía estoy joven (risas).
¿Qué podemos esperar de Davidovich en 2026?
Lo mejor de Alex está cada vez más cerca, pero no es por mí, sino por él. Finalmente está abierto a cambiar cada una de las cosas que él puede hacer mejor, o que no está haciendo tan bien. Hasta hace unas semanas, quizá no estaba tan abierto a todo. Es un gran paso al frente para él, para su futuro.

Al final todo empieza y acaba en lo mental.
Alex todavía no se da cuenta lo que genera en el jugador que está al otro lado, no es consciente, es una de las cosas que estoy intentando incorporar. Muchas veces le digo que no hace falta buscar tanto o ir tan al límite, a veces con poquito ya le hace mucho daño al rival. Lo importante es que escucha y lo intenta, por eso estoy convencido de que va a mejorar.
¿Objetivo top10?
¡Sí! Yo creo que para Alex ya sería muy positivo terminar el año top20, reconfortar su excelente 2025, eso ya sería muy bueno. SI luego termina mejor, fantástico.