Naomi Osaka quiere ser protagonista en el WTA 1000 Toronto 2026 dando continuidad a su tendencia al alza y postulándose como candidata a todo. La japonesa no renuncia a su sueño de volver a ganar un gran título y ofreció reflexiones interesantes en rueda de prensa, con la vista puesta en el US Open.
Tras unos meses en los que ha dejado señales muy positivas también sobre tierra batida y hierba, Naomi Osaka llega a Canadá convencida de que el trabajo realizado empieza a dar sus frutos. En el Media Day del torneo habló de su progresión, de la influencia de su entrenador Tomasz Wiktorowski y de cómo ha cambiado su perspectiva desde aquellos primeros pasos en el circuito.
Naomi Osaka habló en Toronto de varios temas
El US Open 2026 es su gran prioridad
Osaka reconoció que su actuación en Washington le ha servido para reforzar la confianza, aunque todavía siente que tiene margen para seguir mejorando en un torneo donde históricamente no ha obtenido grandes resultados.
«Obviamente lo hice mejor que el año pasado en Washington, así que espero seguir en esa línea. Históricamente no he jugado especialmente bien aquí, así que espero cambiar eso este año. Espero ganar mucha confianza de cara a Nueva York. He podido disputar dos partidos sólidos y quiero seguir construyendo desde ahí».
«Perdí mi último partido, pero me ayudó a descubrir exactamente qué quiero hacer y hacia dónde quiero llevar mi tenis. Espero seguir por ese camino».
Osaka da méritos a su entrenador, Witkorowski
«Ahora soy una jugadora diferente. En hierba me siento mucho más cómoda subiendo a la red, siendo agresiva y aceptando los errores. Tengo curiosidad por ver cómo todo eso puede trasladarse ahora a mi tenis en pista dura durante esta gira estadounidense».
Gran parte de esa evolución la atribuye al trabajo que está realizando junto a Tomasz Wiktorowski, un entrenador que, según explicó, le aporta exactamente lo que necesita. «Ha sido un camino muy intenso. Creo que ha sacado mi mejor tenis».
«Siempre me dice la verdad. Hay momentos en los que bajo mi nivel y él me dice directamente: ‘Tienes que reaccionar‘. En la pista es un entrenador fantástico. Siento que trabajamos realmente bien juntos y estoy muy ilusionada por seguir creciendo con él».
Con la ambición en lo más alto y una confianza que sigue creciendo, Naomi Osaka mira al futuro con optimismo, sintiéndose una jugadora con el bagaje necesario como para resolver todos los desafíos que vayan surgiendo en el circuito. Debutará en el WTA 1000 Toronto 2026 frente a la húngara Panna Udvardy, sabiendo que este torneo puede ser clave para sus aspiraciones de cara al US Open 2026, su gran prioridad.