Las redes sociales están llenas de pesimismo después del duro golpe que la afición española recibió después de leer las declaraciones desoladoras de Lance Stroll en las que aseguraba que en el coche de Aston Martin era malo en todo y que estaban a cuatro segundos y medio de los equipos de punta. Unas declaraciones que fueron una bomba para todas esas informaciones, sin demasiado fundamento, que apuntaban a que el monoplaza de Aston Martin de 2026 era referencia, que podría permitir soñar a Fernando Alonso con una temporada de ensueño y que era una nueva obra de arte de Adrian Newey junto a Honda.
Pero la realidad es que Aston Martin no está bien, pero tampoco está tan mal como ahora muchos lo quieren hacer ver. Es evidente que hay problemas, lo que es difícil discernir es cuánto de esto se debe al coche y cuánto al motor. Ambos componentes son más interdependientes que nunca debido a las mayores exigencias del sistema de recuperación de energía del motor y cómo esto afecta al comportamiento del coche al frenar y al acelerar.
Y es que se nota que el AMR26 sufre a la hora de reducir, ya que la parte delantera del coche se veía muy rígida y sensible a los baches, lo que sugería que la configuración mecánica del coche podría ser la principal responsable, seguramente a la configuración de una caja de cambios que fabrica Aston Martin y que se acopla a un motor Honda que todavía está en fase de puesta a punto. La pregunta que nos surge a todos es si el chasis es tan rígido, torpe y quizás pesado que tiende a bloquearse en la parte delantera y luego la trasera porque se está reequilibrando la frenada o se está incrementando el freno motor? ¿O está esto relacionado con el rendimiento, o la falta de él, del motor Honda?
Es una pregunta que ahora mismo está en el limbo y que desconocen incluso en el equipo Aston Martin. Lo que sí está claro es que el monoplaza no es tan bueno como lo pintaban y no es tan malo como lo pintan ahora. Es más, muchas informaciones muy fiables del paddock aseguran que el AMR26 tiene potencial para ser un coche muy bueno, si consiguen dar con la solución a sus problemas de equilibrio y de funcionamiento del motor Honda. Y una cosa queda clara, esto no quiere decir que el Aston Martin sea el coche más lento de la Fórmula 1. Y otros tampoco son excelentes, y tienen sus propios problemas.
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