Alexandra Eala sigue confirmando que ya forma parte de la élite del tenis femenino. La filipina derrotó a Naomi Osaka para clasificarse para la final del WTA 500 de Washington y, pase lo que pase frente a Jessica Pegula, saldrá del torneo entre las 25 mejores del mundo.
La jugadora de 21 años, formada durante gran parte de su desarrollo en la Rafa Nadal Academy, atendió a Tennis Channel tras su victoria para analizar el significado de vencer a una referente como Osaka, explicar cómo ha evolucionado su tenis en los últimos años y desvelar algunas de las personas que han resultado decisivas en su crecimiento.
SHE’S BACK 🤗🇵🇭
Alex Eala joins us at our desk once again after a superb win over Naomi Osaka 👏#MubadalaDCOpen pic.twitter.com/gnng0aNA1E
— Tennis Channel (@TennisChannel) August 1, 2026
Las declaraciones de Alexandra Eala tras clasificarse para la final del WTA 500 de Washington
La victoria sobre Naomi Osaka y la confianza en su juego
La filipina no ocultó el orgullo que sintió tras derrotar a una jugadora a la que admiraba desde niña y destacó el nivel que fue capaz de ofrecer para superar a una de las grandes campeonas de la última década. Además, explicó cuál es su filosofía a la hora de afrontar uno de los aspectos que mejor está funcionando en su tenis: la devolución.
«Estoy muy orgullosa de mi actuación. Creo que jugué realmente bien, tuve una gran mentalidad y conseguí mantenerme concentrada hasta el final».
«Naomi tiene una presencia increíble y también muchísima potencia, eso puedo asegurarlo. Recuerdo haber visto sus finales del Open de Australia y también del US Open, así que fue una experiencia fantástica compartir pista con ella. Estoy muy feliz de haber sido capaz de mostrar este nivel frente a una rival como ella».
Sobre su capacidad para restar, una de las armas que le permitió romper cuatro veces el saque de Osaka, explicó que intenta centrarse únicamente en aquello que depende de ella.
«Depende mucho del momento porque hay muchos factores cuando restas. La situación del partido cambia constantemente y nunca sabes exactamente qué saque va a llegar. Intento estar preparada para cualquier escenario y centrarme únicamente en aquello que puedo controlar. Todo lo que depende de mí trato de hacerlo al cien por cien».
La influencia de la Rafa Nadal Academy y el papel de Johan Bosch
Eala también recordó la importancia que tuvo su formación en Mallorca, donde ingresó con apenas 12 años. La jugadora considera imposible resumir en un único aspecto todo lo aprendido durante aquella etapa.
«Es muy difícil señalar una sola cosa porque pasé allí muchísimos años y fueron una parte muy importante de mi formación. Construí relaciones maravillosas y trabajé con entrenadores y profesionales con una experiencia enorme, además de aprender directamente de Rafa».
«Entré siendo prácticamente una niña y ahora tengo 21 años. Durante todo este tiempo he mejorado táctica, física y técnicamente. Han sido muchísimos aspectos los que han evolucionado».

La número uno filipina también dedicó unas palabras a Johan Bosch, el entrenador con el que ha construido una estrecha relación tanto dentro como fuera de la pista.
«Johan es el mejor. Confío muchísimo en él, tanto para mi tenis como, incluso, para muchas cosas de la vida. Le cuento prácticamente todo».
«Eso hace que nunca me sienta sola en la pista. Lo mismo sucede con el resto de mi equipo. Todos compartimos la misma dedicación y las mismas ganas de seguir mejorando».
Su evolución antes de medirse otra vez con Pegula y la importancia de mantener los pies en el suelo
La final de Washington supondrá un nuevo enfrentamiento con Jessica Pegula, a la que ya puso contra las cuerdas en las semifinales de Miami hace año y medio. Eala considera que ahora es una jugadora mucho más completa.
«Si comparo a la jugadora que era entonces con la de ahora, creo que soy una tenista mucho más completa. He mejorado físicamente y también varios golpes».
«Probablemente la derecha sea el golpe que más ha evolucionado. También el saque ha mejorado bastante, aunque creo que todos los aspectos de mi juego han ido creciendo al mismo ritmo. De todas formas, todas las jugadoras seguimos evolucionando constantemente y cada partido es diferente».
Por último, explicó por qué cree que el éxito no le ha hecho perder la perspectiva, insistiendo en que todavía siente un enorme margen de crecimiento.
«Todavía tengo muchísima motivación por convertirme en una mejor jugadora y también en una mejor persona. Solo tengo 21 años; no soy la reina del mundo».
«El tenis es un deporte que te mantiene siempre con los pies en el suelo. También miro todo el camino que he recorrido para llegar hasta aquí. Mi familia me mantiene con los pies en la tierra, mi equipo también. Cada error que cometo en la pista me recuerda que debo seguir trabajando. Incluso cuando me levanto por la mañana y tengo un mal día, eso también me ayuda a mantener la perspectiva. Hay muchísimas cosas que me mantienen humilde y todas esas personas están aquí conmigo».