
Hoy es hoy es el tiempo que nuestra presentes generaciones así piensan, reaccionan y viven. Cada tiempo a su tiempo pero en estos instantes que tanto se apunta y chacharea del venidero Clásico Mundial de Béisbol es bueno de renovar un poco aquello llamado historia que tanto hace falta en Borinquén.
Cada cual con su forma de pensar pero eso nos da a los que llevamos algo de almanaques en esta jerga de la pelota, bate y guante. No por dar una clase de instrucción si no viene bien al menos recordar lo que fue. En el caso del Clásico Mundial todos recuerdan al “Team Rubio” de la edición del 2017. Y que bueno porque así se le conoce al conjunto boricua en todas partes del mundo ya pronto con rumbo al venidero 2026 pero muchos olvidan que la edición boricua del 2013 debe ser también tan reconocida ya que fue la primera en arribar a una gran final del Clásico Mundial.
En esa lid nos vamos al pasado porque mucho se acentúa que hoy el Clásico Mundial es el que determina el campeón de béisbol del mundo. Para las generaciones del presente Puerto Rico en este asunto va con cero pero los que bien saben de la crónica deportiva Borincana la isla tuvo su gran momento en la historia cuando en 1951 se coronó campeón mundial de lo que hasta el 2011 se denominaba la Copa del Mundo del Béisbol.
Para los que se llevan por el quehacer de las mayores para 1951 solamente Luis “Canena” Márquez y Luis Rodríguez Olmo eran los únicos dos boricuas en todas las Grandes Ligas quienes pertenecían a la no existente hoy franquicia de los Bravos de Boston.
No siempre uno es todo los sabe y para 1989-1990 vuestra labor era seguir de asignación a los dos peloteros estrellas del momento de sangre boricua en esas temporadas grandes liga. Rubén Sierra con los Rangers de Texas y Bobby Bonilla con los Piratas de Pittsburgh más se añadió al duo antes mencionado Santos Alomar Jr. De los Indios de Cleveland quien esa campaña del 90’ fue electo el Novato del Año de la Liga Americana.
Bien esta columna es de esas del corazón porque como los del hoy aprendimos no solo todo era Grandes Ligas. Se nos fue asignado cubrir la Copa Intercontinental de 1989 celebrada en Puerto Rico y en 1990 la Copa Mundial celebrada en Edmonton (Canadá). En la primera cubrimos aquel equipo de Puerto Rico que obtuvo en su propio terruño la medalla de bronce y un año después en tierra canadiense arribaba en cuarto lugar entre lo mejor de lo mejor del planeta beisbolero.
Fue en tales que conocimos lo que era más allá de las ligas mayores el nombre de Puerto Rico. Como comenzamos esta columna hoy es hoy. La Copa del Mundo de Béisbol desapareció eventualmente con la creación en el 2006 del Clásico Mundial de Béisbol. Después de aquella experiencia en Edmonton con el pasar de los almanaques comenzamos en clásicos entre otros con un nuevo disfrute de diamante mundial con entre otros boricuas los hoy candidatos al salón de la fama Carlos Beltrán y Carlos Delgado.
Para los del presente entre otros las luminarias lo son hoy entre otros Edwin Díaz y Francisco Lindor pero no podemos borrar que una vez fue y eso no lo quita nadie. No olvidar que Puerto Rico en la Copa del Mundo de Béisbol ademas, repetimos en 1951 rey de la pelota mundial, fue sub-campeón (1947, 1948, 1973, 1976): tercer lugar (1952, 1965, 1970, 1973 : y cuarto lugar (1971, 1990, 2009).
Recordar es vida. El tiempo nos dirá más de nuestro tiempo de Puerto Rico en el béisbol mundial.