
Mario nunca fue madridista, tampoco es obligatorio, eh, pero engañó a unos cuantos estos años con los besos al escudo y las declaraciones tribuneras, pontificando sobre el ADN madridista. En realidad siempre ha sido solo de sí mismo, y en el Madrid se ha quedado mientras le ha servido. Hasta ahora, que quiere aún más dinero, más del que el Madrid puede permitirse o está dispuesto pagarle, más que esos 2.3M netos que tenía firmados para la 26/27, el segundo salario más alto de la historia de la sección. Esos le parecían poco en comparación con lo que se está firmando en Oriente, así que allá que va con escala americana. El dinero me parece una motivación perfectamente respetable, vaya por delante, pero tanto el timing como la ética de la fórmula de ingeniería escogida para su fuga las veo fronterizas.
Básicamente ha tenido la planificación deportiva de toda la sección paralizada a sabiendas y ha esperado a la tarde del último día para comunicar que abona su cláusula de salida a la NBA donde, por cierto, no tiene ni equipo. Es decir, que abona la cláusula de su propio bolsillo (1M$), algo que podía haber hecho hace semanas. De esta manera se deja las manos libres, suponemos que para firmar un contrato puente con cualquier franquicia y guardar así las apariencias, antes de acabar en un Dubai o similar en cuestión de semanas o pocos meses, que siempre fue el objetivo desde que cambió de representante allá por febrero. No firmas por Raznatovic para simplemente cumplir los tres años de contrato que te quedan.
Visto en perspectiva, todos a los que Mario nos tuvo y tiene bloqueados en Twitter por no adularle (y somos multitud) estábamos en el lado correcto de la historia, del madridismo. Es un talento extraordinario, nadie lo duda, parece casi diseñado por ordenador. Juega precioso y todo eso, pero también es irregular y con un IQ bajito: selección de tiro, juego sin balón, etc. Siempre me pareció perfecto para un rol de agente del caos, pero no el tipo de jugador alrededor del que construir el proyecto de un contender a la Euroliga, la era post Facu-Edy. Mucho riesgo, demasiado irregular, tanto dentro como fuera de la pista. ¿O ya hemos olvidado su precontrato con el Barca en plenos playoffs ACB de hace dos años? ¿O cómo le hizo públicamente la cama a Chus Mateo hace 13 meses, en plenas celebraciones por el título ACB?
Política de apaciguamiento

Cuando se le han dado las llaves del equipo, la fórmula que encontró Scariolo para colmar su ego y recuperarle para la causa en noviembre, el Madrid ha firmado su primer nadaplete en 15 años. Hubo más causas, claro está, pero su incomparecencia en la final de Copa y en los playoffs contra TNF fue una factor clave.
Se va como MVP de la ACB tras inflarse a estadística contra rivales menores, ayudado por los minutos extra de los descartes obligados de extracomunitarios. Poderoso contra los débiles…En Euroliga, contra rivales de su ‘liga’, ha acabado la temporada como 4º más valorado del equipo, por detrás de Facu, Tavares y Lyles, con números muy inferiores a los de ACB.
Os confieso que, superada la fase inicial de fascinación estética, acabé perdiendo la paciencia con él, cansado de justificar y hacer la vista gorda a sus desaires a compañeros y entrenadores, de los que no se ven por la tele pero sí desde la tribuna. Lo de negar el saludo al ser sustituido o echar atrás la silla para no sentarse con sus compañeros en el banquillo. Una prima donna clásica, una personalidad tóxica, pero había que disculparle porque “ejque es muy bueno”. Bien, pues hasta aquí nos ha traído la política de apaciguamiento, a nadaplete + fuga a medianoche.
A corto plazo es un torpedo en la línea de flotación del proyecto, porque el roster pierde a sus dos mejores anotadores en el mismo verano. No olvidar la marcha de Lyles. Mucho talento saliente que a estas alturas de mercado es casi insustituible, salvo pelotazo entre los descartes NBA. Sin embargo, a medio plazo el vaso estará medio lleno: jugadores mejores que Mario se han ido de Goya y el Madrid ha seguido arriba. Quizá hoy lo vemos un poco oscuro y lejano, es normal. Pero, en el fondo, cuando echemos la vista atrás dentro de unos años, entenderemos que Hezonja hizo sin quererlo un favor al Madrid, obligándole a recalcular ruta y buscar nuevos líderes, esperemos que unos con menos ego y más compromiso.
Que cierre al salir.