Noti-Deporte: Se acerca el final de Richard Gasquet

Richard Gasquet ha sido un nombre imprescindible para los aficionados al tenis a lo largo de las dos últimas décadas. Un talento incombustible, un revés a una mano preciosista y una estética inigualable caracterizan a un tipo genuino, que fue calificado como uno de los mayores talentos precoces de la historia de este deporte y que supo ajustar su carrera final a unas expectativas desmesuradas.

El US Open siempre ha sido uno de los torneos en los que más ha brillado. Ser testigos del sensacional revés a una mano del de Béziers bajo las luces de Flushing Meadows, en el ensordecedor ambiente de «la Jungla de Cemento», ha podido ser uno de los mayores placeres de muchos aficionados que acudieron al último Grand Slam del año. Sin embargo, todo lo bueno en esta vida tiene fecha de caducidad, y el galo ha dicho adiós para siempre al torneo estadounidense tras una derrota en la segunda ronda de la fase previa.

A la derrota le siguió una pequeña ceremonia homenaje encabezada por la directora del torneo. Quizás, permítanme, un final un tanto descafeinado para un habitual del circuito que llegó a hacer aquí semifinales. Fue en el año 2013, y solo un imparable Rafael Nadal se cruzó en el camino del francés. ¿Arrepentimientos? ¿Dudas? Nada de eso: si algo tiene claro Gasquet, cuya llama se apaga poco a poco, es que lo único que puede sentir en la actualidad es agradecimiento.

«Soy un verdadero afortunado. He jugado en las mejores pistas de Nueva York, frente a los mejores aficionados. Ha sido el mejor ambiente que puedes encontrar en una pista de tenis, jugar frente a 20,000 personas en la Pista Central. Me enfrenté a Federer, a Djokovic y a Nadal, los mejores jugadores aquí, y estoy orgulloso del nivel que he mostrado en Nueva York», afirmó en ATP, sin esconder la pasión por este deporte, un Gasquet que suma 30 victorias en Flushing Meadows y que, aunque quizás muchos lo desconozcan, se proclamó campeón… en el torneo júnior, allá por 2002.

UN FINAL UN TANTO AGRIDULCE

No poder despedirse en una pista de mayor capacidad, eso sí, deja un pequeño regusto agridulce en un Richard que, aún así, se muestra verdaderamente agradecido con el torneo. «Me llevo estos recuerdos para toda la vida. Es un poco triste acabar así este año, pero estoy muy contento con cómo he jugado aquí, en Nueva York. Juegas al tenis para vivir este tipo de sensaciones. Jugar aquí siempre fue electrizante». Eso sí, aún no existe fecha oficial para su retirada, que podría llegar en Roland Garros 2025… o incluso antes, en París-Bercy 2024. Cada vez queda menos para poder disfrutar de uno de los últimos grandes reveses a una mano.

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